!Síguenos!
Avatar

Publicado

el

Indicador Político:

Los sobrevivientes y seguidores del 68 estudiantil han fallado en la revisión histórica: Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Alvarez no fueron responsables directos de la represión, sino piezas de una estructura de poder que en diciembre de 1946 definió la prioridad populista del bienestar social por encima de las demandas democratizadoras.
Peor aún, la primera víctima del populismo social priísta fue la democracia. En enero de 1946 el candidato presidencial Miguel Alemán Valdés liquidó el radicalismo del Partido de la Revolución Mexicana de Cárdenas y lo llevó como PRI al centro-derecha y en diciembre Alemán también canceló la educación socialista de Cárdenas con la introducción del modelo político priísta: el bienestar social y no democracia.
Ahí, con Alemán, nació el autoritarismo sistémico, de régimen. La sociedad aceptó los nuevos términos y prefirió las políticas populistas de bienestar sin exigir la democracia. Por tanto, el autoritarismo priísta ha tenido siempre el aval de la sociedad. Cuando el PRI no pudo garantizar bienestar por la crisis inflacionaria 1973-1982 y pagó el costo del neoliberalismo salinista 1983-2000, la sociedad votó por la oposición en 2000. Y cuando el PAN en la presidencia 2000-2012 tampoco pudo elevar el PIB de 2% a 6%, la sociedad volvió a votar por el discurso priísta de Peña Nieto de reformas para mayor bienestar. Y cuando Peña Nieto dejó el mismo modelo de neoliberalismo con sacrificio social, entonces votó por el discurso social de López Obrador.
En este horizonte político se incubó el autoritarismo.
Pero el autoritarismo tiene nombres y apellidos.
En diciembre de 1952, el nuevo presidente Ruiz Cortines reconoció el trabajo de mano dura de Gustavo Díaz Ordaz y lo designó director del Jurídico de Gobernación. Y ante las crecientes protestas sociales, el presidente ascendió a Díaz Ordaz a oficial mayor de Gobernación.
La principal movilización social que cimbró al gobierno priísta fue la magisterial, cuando militantes del Partido Comunista Mexicano estaban tomando el control de secciones y apuntaban, vía Othón Salazar, a la secretaria general. Las primeras decisiones de represiones magisteriales fueron tomadas por Díaz Ordaz en conjunción con el oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública: Luis Echeverría Alvarez. Luego de esa primera fase del conflicto magisterial, Ruiz Cortines y Díaz Ordaz enviaron a Echeverría como oficial mayor del PRI para controlar la sucesión presidencial de López Mateos.
El triángulo de la represión se cerró con el aparato de seguridad política del Estado. En 1947 el presidente Alemán transformo el cardenista Departamento de Investigación Política y Social en Dirección Federal de Seguridad dentro de Gobernación, donde Díaz Ordaz tenía toda la responsabilidad de la seguridad política del Estado. Ahí, en la DFS, un joven militar retirado con grado de capitán comenzaba a destacar por su disciplina e inteligencia: Fernando Gutiérrez Barrios, jefe del control de agentes de la DFS.
Al comenzar el gobierno de López Mateos en diciembre de 1958, estos tres personajes quedaron a cargo de la seguridad del Estado: Díaz Ordaz como secretario de Gobernación, Echeverría como subsecretario de Gobernación y Gutiérrez Barrios como subdirector de la DFS. Al arribar Díaz Ordaz a la presidencia en diciembre de 1964, Echeverría quedó al frente de Gobernación y Gutiérrez Barrios asumió la dirección general de la DFS. Y al iniciar el gobierno de Echeverría, Díaz Ordaz fue desplazado de posiciones de poder y Gutiérrez Barrios quedó como subsecretario de Gobernación encargado de seguridad nacional, entendida ésta como la seguridad política del Estado priísta en los años más tensos de la guerra fría capitalismo-comunismo y en los inicios de las protestas sociales violentas y armadas derivadas del 68 estudiantil reprimido.
Echeverría abrió el sistema político priísta incorporando a jóvenes, pero el Estado intensificó su lucha de represión contra la protesta guerrillera; López Portillo jugó en dos canchas: realizó la reforma política más profunda del régimen priísta con la legalización del Partido Comunista, aunque con mayor intención de neutralizar sus radicalismos obligándolo a la lucha institucional, y por el otro lado autorizó la persecución sin límites contra las organizaciones políticas clandestinas armadas.
Hacia 1982 se terminó la limpieza guerrillera con desapariciones, asesinatos y arrestos y en 1983 la DFS dejó de funcionar como policía política del régimen y comenzó su etapa sólo de policía; sin embargo, en 1983 la DFS se convirtió en protectora de los primeros cárteles del crimen organizado, hasta que en 1985 el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar provocó una descomunal presión de los EE. UU. y México respondió cesando al director de la DFS, acusándolo del asesinato del columnista Manuel Buendía y convirtiendo la dependencia en Dirección de Investigación y Seguridad Nacional, luego transformado en Centro.
La represión del 68 fue, pues, de régimen priísta.

Política para dummies: La política es la jerarquización, no siempre bien determinada, de las prioridades del régimen.

Home


indicadorpoliticomx@gmail.com
@carlosramirezh

Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo

Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

Seguir leyendo...
Click para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carlos Ramírez

Revista Campo de Marte: seguridad,  defensa, marina, inteligencia

Avatar

Publicado

el

Indicador Político:

En 1984 surgió el problema de los cárteles del narcotráfico, en 1988 el Estado se desentendió de la seguridad interior, en 1997 comenzó el ciclo sangriento de crímenes por lucha entre bandas delictivas y en 2006 se inicio la guerra del Estado contra los delincuentes.
En este largo ciclo en el que el Estado fue rebasado, ocupado, capturado y debilitado por la delincuencia organizada/desorganizada, Indicador Político fue perfilando el interés en el tema noticioso y analítico de la inseguridad. En 2012 se creó dentro del proyecto Indicador Político lo que hoy es el Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad y en 2016 abrió el sitio web http://seguridadydefensa.mx con publicaciones sobre esos dos temas vitales para el Estado: la seguridad y la defensa, y los temas derivados.
A comienzos de este mes de octubre el CEEPS lanzó a circulación impresa la revista Campo de Marte –en referencia al Cham-de-Mars de París y al Campo Marte mexicano–, una publicación que atenderá mensualmente los temas de seguridad, defensa, marina, geopolítica de inteligencia desde el punto de vista informativo y analítico. La revista estará abierta en diferentes formas de lectura en el sitio web http://seguridadydefensa.mx y en http://indicadorpolitico.mx y podrá solicitarse el envío de la versión impresa.
En el panorama editorial de publicaciones periódicas, Campo de Marte sería la primera con circulación mensual impresa en el medio social con temas de seguridad insertos en el ambiente social, político, económico y geopolítico. Se trata de una publicación dirigida a la sociedad en general y a la comunidad empresarial que padece y se interesa con las estrategias de seguridad del Estado y sus efectos en la vida cotidiana, los ciudadanos que no encuentran en otros medios escritos la reflexión sobre la seguridad.
Asimismo, Campo de Marte atenderá la necesidad de circulación de información de las oficinas públicas, instituciones privadas y centros académicos especializados. La revisión de los medios cotidianos arroja una cobertura de impacto basada en la data de asesinatos, delitos y quejas sociales. El amplio sector de seguridad en el espacio público, privado y académico necesita canales de circulación de enfoques e informaciones consolidadas.
A pesar de que la ofensiva lanzada por el presidente Calderón en diciembre del 2006 de operativos especiales para perseguir y descabezar los cárteles del crimen organizado que habían aumentado su presencia y habían ocupado y capturado diferentes niveles del Estado, las bandas delictivas tardaron en ser enfocadas como estructuras criminales sofisticadas con capacidad económica, política, social y geopolítica.
Asimismo, y como una parte muy importante del enfoque analítico sobre esa realidad, los delitos también pasaron a ser nuevas formas de ejercicio del poder institucional. En este sentido y a partir de la doctrina de seguridad interior que implica el enfoque de la inseguridad como una obligación del Estado para mantener la estabilidad como base del desarrollo y la tranquilidad social, cuando menos se han perfilado tres nuevos enfoques en las formas de seguridad: la economía estratégica, la inteligencia civil y la política criminal.
Por si fuera poco, también en los últimos años se ha visto la configuración de una nueva forma de las relaciones internacionales: la geopolítica criminal globalizada o, en lenguaje económico, trasnacionalizada. Los cárteles mexicanos del narcotráfico forman parte de eslabones que comienzan con los productores sudamericanos, siguen con los grupos mexicanos que procesan y trasiegan la droga hacia los EE. UU. y terminan con los beneficiarios finales en territorio estadunidense: vendedores, consumidores y lavadores de dinero.
Por tanto, la persecución de los delitos del tráfico de drogas sale de las soberanías de los Estados y dejan a los EE. UU. la definición de políticas transnacionales, aunque con el lado negativo de que el gobierno de los EE. UU. actúa en un tiple escenario: como autoridad, como protector del consumo de droga de sus adictos y como beneficiario del dinero que mueve la droga anualmente y que aceita el funcionamiento del sistema financiero estadunidenses.
En este escenario geopolítico, estratégico y de seguridad nacional/interior/pública del funcionamiento de bandas delictivas en diferentes especialidades se moverá la revista Campo de Marte. Además, como anexos especiales, habrá dos páginas del boletín Zona Zero de asuntos geopolíticos y de la publicación Seguridad Estratégica para Empresarios que atiende el interés en seguridad por parte de los inversionistas, ambas publicaciones de circulación quicenal independiente y también disponibles en los sitios web de Indicador Político y de Seguridad y Defensa.
En cuanto comiencen las respuestas de la sociedad a Campo de Marte se abrirá un espacio para opiniones de los lectores, casi siempre con información adicional vital y estratégica que suele escaparte de la atención analítica de los expertos.

Política para dummies: La política es la habilidad para detectar el fondo de los problemas, aunque después no se arreglen.

Home


indicadorpoliticomx@gmail.com
@carlosramirezh

Seguir leyendo...

Carlos Ramírez

Corte encuerada: Zaldívar enreda a Sánchez Cordero en caso Cassez

Avatar

Publicado

el

Indicador Político:

En lo que se ha recibido como un afán por sumarse a la 4T institucional, el ministro presidente de la Corte Arturo Zaldívar Lelo de Larrea dio el salto de la muerte del calderonismo al lopezobradorismo, pero en el camino encueró el funcionamiento interno del máximo tribunal judicial como parte de la estructura de control del sistema político todavía priísta.
Al revelar que el presidente Calderón presionó a la Corte a lo ‪largo de 2012‬ para liberar a la secuestradora sentenciada Florence Cassez, Zaldívar evidenció el sometimiento del poder judicial al presidencialismo por la sencilla razón de que Cassez en efecto fue liberada por la Corte en enero de 2013.
Pero con los datos de Zaldívar podría entenderse la sorpresiva sesión de la Primera Sala de la Corte para proteger a la secuestradora con un “amparo liso y llano” por violación al debido proceso. Si Zaldívar afirmó que el presidente Calderón había solicitado a la Corte la liberación por presuntos acuerdos con el presidente francés Nicolás Sarkozy, entonces se puede inferir que los ministros que votaron por el amparo se habrían sometido a la petición presidencial.
Y en el proceso de aquella sesión del martes 23 de enero de 2013 –con Peña Nieto en la presidencia, pero sin poder aún para influir en la Corte– hubo dos circunstancias derivadas de la relación de sometimiento de ministros al poder presidencial y de quienes votaron por el amparo:
1.- La votación por el amparo la condujo la ministra Olga Sánchez Cordero y realizó una chicanada para desechar su propio proyecto que amparaba a Cassez para regresar su expediente a otro tribunal y de la manga sacó el proyecto del ministro Zaldívar de amparo liso y llano.
2.- Los votos por el amparo liso y llano a Cassez en la Primera Sala fueron de la propia Sánchez Cordero (propuesta de Zedillo en 1995) y los ministros Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Záldivar, los dos de venero calderonista y Gutiérrez de formación fiscalista.
En este contexto, las revelaciones de Zaldívar fueron, en los hechos políticos, auto incriminatorios. Zaldívar reveló que Calderón había presionado a la Corte para liberar a Cassez, pero fueron la propuesta y el voto de Zaldívar los que lograron que Cassez fue liberada minutos después de la votación en la Corte, se dirigiera al aeropuerto a abordar un avión y viajara a París.
Como la delación sobre las presiones del presidente Calderón para liberar a Cassez condujeron precisamente a que dos ministros calderonistas y una zedillista votaran a favor del amparan que liberó de inmediato a la secuestradora, entonces debería abrirse una carpeta de investigación en la Judicatura sobre lo ocurrido con ese suceso.
Si ninguna autoridad judicial o penal reabre el caso Cassez en su etapa de liberación en la Corte, entonces el máximo tribunal judicial quedará manchado como un instrumento del presidencialismo de Felipe Calderón.
Y en los hechos, las delaciones de Zaldívar reconocerían a los ministros José Ramón Cossío y Jorge Mario Pardo Rebolledo –quienes votaron por amparo al tema exclusivo del video fabricado– como apegados a derecho porque votaron por amparar a la acusada de violaciones al debido proceso, pero regresar expediente a tribunal colegiado para no usar una parte en la exculpación del todo.
Ahora se sabe que las instrucciones del presidente Calderón a sus ministros Zaldívar y Gutiérrez Ortiz Mena –estos dos aún con cargo y Zaldívar nada menos que como presidente de la Corte– la secuestradora pudo salir libre no por ser inocente –los cargos eran sólidos–, sino por el famoso video fabricado para complacer a Carlos Loret de Mola como conductor del programa matutino de noticias de Televisa.
Y el desprestigio de la Corte se confirmó con los videos y fotos que muestra a tres ministros de la Corte –Eduardo Medina Mora Icaza, Gutiérrez Ortiz Mena y Luis María Aguilar– en la boda de la hija del importante abogado litigante Juan Collado, con casos y expedientes en la Corte. Ahí quedó plasmada la realidad del poder judicial mexicano: los diferentes grados de complicidad política y social con abogados defensores, relaciones incómodas que manchan el Estado de derecho.
Por lo pronto, Zaldívar reveló la trama secreta que liberó a una secuestradora por instrucciones de un presidente de la república. Y Záldivar fue parte del mecanismo y hoy es nada menos que presidente de la Corte.

Democracia en Cuba. Finalmente, y después de sesenta años de haber tomado el poder por las armas y de tres años de la muerte del dictador Fidel Castro, Cuba accedió a la democracia electoral y hace días el pueblo ejerció el voto para elegir como encargados de las instancias de poder… a los mismos que ya estaban. Y por si hubiera duda, el general Raúl Castro, hermano de Fidel y encargado del poder por herencia directa, se mantiene como el hombre fuerte en la Isla. Así que la democracia llevo a Cuba a… quedarse en las mismas: el control militar y familiar del poder.
Política para dummies: La política es la amalgama de la estabilidad social mínima.

Home


indicadorpoliticomx@gmail.com
@carlosramirezh

Seguir leyendo...

Carlos Ramírez

Gabriel Zaid: corrupción no es efecto negativo del sistema, es el sistema

Avatar

Publicado

el

Indicador Político:

En un texto provocador publicado en 1985 en la revista Vuelta, “Escenarios sobre el fin del PRI”, el ensayista Gabriel Zaid destacó uno: la aparición de un ayatola contra la corrupción. Pero llegó al poder la oposición que abanderaba la lucha contra la corrupción y las cosas siguieron igual.
En su reciente libro El poder corrompe (editorial Debate), Zaid logra resumir el problema de la corrupción:
“En México la corrupción tuvo un papel histórico. No fue una característica desagradable del llamado ‘sistema político mexicano’. Fue el sistema político mexicano (cursivas de CR): el reparto pacífico del queso, inventado en el siglo XIX y perfeccionado en el siglo XX”. Y alerta: “la dificultad no está en la naturaleza humana, sino en los ciudadanos que abdican de su libertad y prefieren la sumisión ante el poder dador”.
El libro de Zaid circula en otro momento vital para el tema de la corrupción: la construcción de un sistema nacional anticorrupción, Pero el análisis histórico de Zaid deja sensaciones pesimistas: si la corrupción es hija directa de la burocracia (la referencia de Zaid a Weber es clave), entonces el sistema anticorrupción carecerá de resultados.
El título del libro aporta la clave del tema: corrupción vis a vis poder, y si es poder centralizado, mejor, porque corta los caminos. En la carta a Adolfo Gilly en 1972 el poeta y ensayista Octavio Paz exploró el tema de la corrupción a partir de la tesis del Estado patrimonialista y en 1985, año del texto de Zaid sobre el ayatola contra la corrupción, el periodista Alan Riding, corresponsal del The New York Times, escribió su exploración de México, Vecinos Distantes, y ahí señaló que la corrupción es la amalgama de la relación sociedad-Estado.
En el texto “La propiedad privada de las funciones publica”, publicado en 1986, quizá el más importante y revelador del libro, Zaid cuenta que alguna vez pensó en escribir una tragicomedia sobre la corrupción en México: “un personaje incorruptible que, por su honestidad, provoca una desgracia tras otra. Su deseo de bien causa el mal: arruina a su familia, estorba desastrosamente a los que quiere ayudar, hace que se pierdan las cosechas y se enemisten los vecinos, da origen a muertes, odios, hambre, ruina. Acabó escupido por sus hijos, abandonado por su mujer, sus amigos y expulsado del pueblo”.
Su imaginación encontró un camino. En el 2017, en Italia se estrenó la película La hora del cambio, cuya historia podría ser referenciada a lo que Zaid no escribió: un pueblo en Sicilia, cansado de los gobernantes corruptos, decidió votar por el más honesto y lo llevó al poder. El nuevo alcalde cumplió su palabra y redujo la corrupción a cero…, pero con un alto costo: los ciudadanos querían que terminara la corrupción de los demás, no la propia. El alcalde fue echado del poder.
La corrupción, podría concluirse, es parte de la condición humana; la competencia y la comodidad. Lo que irrita a la gente es el abuso inconmensurable. En los años treinta el diputado carrancista Luis Cabrera acusó de corruptos a sus colegas en plena sesión y por poco lo linchan ahí mismo. Ante el grito ensordecedor de “¡¡¡pruebas!!!”, Cabrera respondió: los acuso de corruptos, no de tarugos. Claro, difícil probar la esencia de la corrupción: la falta de evidencias procesales.
La crisis de la corrupción en México estalló a nivel social cuando los corruptos abusaron de la apropiación privada de los bienes públicos, lo reflejaron en sus riquezas ostentosas exhibidas y excluyeron a niveles intermedios y bajos. Y a pesar de que en muchos casos hubo pruebas procesales, la corrupción encontró una aliada que también Zaid registra en su libro: la impunidad del poder, sea política, empresarial o social.
En el pasado de la corrupción como parte del proceso productivo, los políticos fijaron la medida: a uno de ellos le preguntaron si era honesto, y su respuesta dejó mudos a muchos: “bueno, honesto-honesto, lo que se dice honesto, no; pero honestón sí”. Hoy, en los tiempos de la 4T, la respuesta es otra: “fue culpa de mi contador”.
A pesar del pesimismo, Zaid concluye con 19 propuestas que se centran en lo que llama “frentes más visibles y con efecto multiplicador”, entre las que destacan cárcel a gobernadores y expresidentes corruptos, crear bases de datos y desparecer trámites que generan corrupción, pero sobresale una: “lanzar ruidosamente la celebración de Un Día Sin Mordidas”.
Zaid llega al nervio: “la esencia de la corrupción política no está en el dinero mal habido, sino en la mentira que hace posible el poder como negocio (…) Presenta como servidores públicos a quienes de hechos se sirven del poder como dueños privados”.

-0-

Barbosada política. La frase del gobernador poblano Miguel Barbosa de que “los castigó Dios” para justificar la muerte por helicopterazo del senador panista Rafael Moreno Valle y la gobernadora Martha Erika Alonso fue, desde luego, una falta de sensibilidad de quien ya carecía de ella; pero en el fondo quiere distraer de los datos que revelan que la caída del helicóptero el 24 de diciembre de 2018 no fue un accidente.
Política para dummies: La política es la coartada de la corrupción.

Home


indicadorpoliticomx@gmail.com
@carlosramirezh

Seguir leyendo...

Tendencia