Estamos mal y las autoridades de Jalisco aunque ya le bajaron a su pleito, siguen resintiendo el coletazo de su absurdo enfrentamiento con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Ni la Corte de Justicia le dio entrada siquiera a su panfleto dizque de federalismo fiscal, ni el presidente le envía inyecciones contra Covid-19 ni Hugo López Gatell le deja semáforo verde para que reanude sus clases, como el gobernador Enrique Alfaro pretende.
Hoy Milenio, Informador y Mural hablan de esto. Manuel Baeza en su columna de Milenio dice:
Luego parece que anda uno amarrando navajas, pero queda claro que no hay comunicación fluida entre Federación y estados a la hora de trabajar sobre la aplicación de la vacuna contra el covid-19. Ayer el gobierno federal dijo que las primeras dosis que lleguen serán aplicadas a personal médico en la Ciudad de México y en Coahuila. ¿Por qué allí? No me quedó muy claro. Lo que sí dijeron con todas sus letras fue que serán las Fuerzas Armadas las únicas responsables de inocular a la población. Al menos hasta nuevo aviso. Allí va el tema de la (no) coordinación. En Jalisco, por ejemplo, el gobierno estatal y la Universidad de Guadalajara comenzaron a planear un esquema de vacunación, y por lo visto no se parece al de la administración de López Obrador. Se dijo, por ejemplo, que las instalaciones universitarias estaban dispuestas a convertirse en centros de vacunación y de almacenamiento, pero nada. Todo quedará en manos del Ejército”.
Y eso que ya el gobernador ya alzó bandera blanca a la 4T, ya se rindió, ya esquiroleó. De que el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro la cruzazuleó ni hablar. La cruzazuleamos todos los que creíamos qué él sí podría llevarnos a mejor sitio y no.
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