
Por Jaime García Medina
Los estamos viendo
No podrá creerse fácilmente, pero es. Pudiéramos decir que entre ellos se vive aquello que Galileo Galilei expresó cuando a todas luces se veía y sabía que la tierra se movía, y la iglesia católica o su inquisición lo orillaban a decir que esa su tesis era falsa: “y sin embargo se mueve… ” dijo. Es la Iglesia La Luz del Mundo: muy acosada, pero siempre victoriosa.
A su restaurador Aarón Joaquín lo acusaban de muchas cosas, todas falsas y hoy su nombre es conocido por todo el mundo. A Samuel Joaquín, el visionario que a los 27 años tomó el mando de su Iglesia, le auguraban una Iglesia deshecha y nada. Creció. A Naasón Joaquín le pronosticaban que tras su extraña detención la Iglesia iba a desaparecer y véanlo: hoy la Luz del Mundo celebró en grande su Santa Cena en diversos países, incluido USA, y por supuesto California.
Su caso es emblemático y va a quedar para la posteridad: sin existir ra,oyes de espacios, ni de tiempos, ni modo, o circunstancias, se le difamó, se le imputaron hechos que ya están muy vistos – clichés- y que alguien le atribuyó primero al restaurador de la Iglesia, después a quien continuó esa obra, y ahora a quien dirige este pueblo: al final, tanto el fiscal californiano de entonces, como los medios de comunicación exacerbaron -ya se sabe cómo y por qué- esas acusaciones.
Los fieles de la Iglesia siguieron a pie juntillas dos consejos de su líder: 1.- No devolver mal por mal a nadie y 2.- No dejar su fe. Ni le desearon o desean mal a nadie, ni han abandonado su fe. Al revés: notaron la infamia de un grupúsculo que condujo las falsas imputaciones y han elevado su presencia, su activismo social, su fervor religioso y hoy coronaron otro año de prosperidad y unidad.
Basta darse una vuelta por la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara para darse cuenta de lo siguiente, al menos: 1.- Su Santa Convocación universal fue igual de solemne que siempre. 2.- La presencia de los delegados es creciente, aún en etapa de pandemia y con todos los cuidados que los caracterizan. En cualquier ciudad que conjuntó a otras para esta celebración, se ve lo exitoso de Guadalajara 3.- Los valores que los caracterizaron no han cambiado: hospitalidad, fraternidad, unidad. 4.- Sus derechos humanos los ejercen a cabalidad: sobre todo los artículos 1, 2, y 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que tratan sobre libertad, igualdad, fraternidad, pero sobre todo ejercen sus derechos a la vida, a la libertad y a su seguridad.
En fin, algo cabe resaltar: la Iglesia La Luz del Mundo, su líder, su pueblo, están más unidos que siempre. Esto quiere decir que hay un reconocimiento total a la persona del director general de la Iglesia, Naasón Joaquín García: es, sin duda, un líder que va a trascender mucho y bien, porque lo han seguido sin reparos primero los miembros de la Iglesia, y obvio, los ministros. Todo, sin violencia, sin fuerza bruta, con puro uso de la palabra y libre albedrío.
Un gran éxito sin duda hoy la Santa Cena 2022, quizá porque las palabras de Galileo Galilei, no las que señalamos al principio, sino estas, son una especie de profecía: “Dos verdades no pueden contradecirse entre sí”.

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