
Por Manuel Gutiérrez.
La invasión rusa a Ucrania afectó principalmente a Europa, y relativamente el resto del mundo, pero el caso de Israel, es que puede armar un peligroso conflicto global, si sus acciones defensivas emprendidas en Gaza, llegan a exterminar a los Palestinos, no solo a los terroristas de Hamas.
La primera consecuencia, sería que las acciones sin límite de Israel, provocarían que los países aliados de Hamas, intervengan directamente, caso de Irán, que surte de drones y cohetes convencionales a Rusia en su campaña en Ucrania, así como Irak, que desea participar directamente en la contienda, pese a las dos invasiones sufridas, la ocupación, los bombardeos y la destrucción de Saddam, así como el partido pan-árabe Bath, consideran que Israel es la causa de sus problemas por la directa relación histórica que ha tenido con los Estados Unidos, que lo fundaron antecedidos por Inglaterra, finalmente reconocidos por la ONU en 1949 causaron el nacimiento de un estado en tierra palestina, impuesto sobre los mayoritarios milenarios habitantes del lugar.
La primera consecuencia tiene antecedentes narrados en el pasado de la Biblia, dado que hay relatos de exterminios de moabitas, cananeos, de otras 4 o más etnias que ocuparon anteriormente la tierra prometida a Moisés, que los sacó de Egipto, con la ayuda divina.
Pero en los tiempos actuales, no es factible borrar a un pueblo del mapa, sin que el mundo se entere –aunque se han tolerado matanzas en las profundidades de Asia, como en el caso de Camboya y Vietnam, o en comunidades de origen musulmán, en los países que conformaron la URSS. Armenia, por ejemplo es un pueblo que como el judío sobrevive por su tenacidad e ingenio, pero sin los poderosos padrinos occidentales que hacen de Israel la gran potencia militar del Medio Oriente.
Segunda consecuencia: Si el problema de Gaza no se mantiene dentro de las dimensiones de las fronteras no determinadas todavía desde su fundación por Israel, que alienta el colonialismo, así como la expansión, ya sea de comunidades religiosas fundamentalistas más radicales, que gozan de gran apoyo del actual gobierno de derecha de Netanyahu, en tanto que la ofensiva es condenada por muchos judíos intelectuales, la mayoría sin cargos públicos, dentro de sus propios fronteras pidiendo la paz y una política de coexistencia con los palestinos.
Los judíos llegaron desde el siglo XIX, y de 1917 a 1933 y hasta 1945, en pequeñas migraciones, provenientes de Europa, de Rusia y de regiones del Imperio Austro-Húngaro, disuelto luego de la primera ordalía mundial, incluso de los Estados Unidos, a volver a la tierra bíblica que consideran un compromiso divino.
La presencia de movimientos nacionalistas anti-judíos, como el Nazismo, y en otros países con otras versiones fascistas, propiciaron un incremento de migración, pese a estar con los palestinos, que convivieron en paz, separados, y tal vez incómodos, pero no emprendieron acciones de hostilidad como los “progroms” contra los nuevos inquilinos migrantes judíos que retornaban.
David Ben Gurión, padre del nuevo país en territorio palestino, llegó a declarar que “Si fuera su caso el de los árabes, no reconocería para nada al estado de Israel, porque les habían quitado sus territorios y desplazado. Fueron robados, yo tampoco hablaría o reconocería a los invasores” dijo con su gran sagacidad política. Golda Meir nunca otra destacada sionista de la historia moderna, nunca dudo de los motivos de repudio de los pueblos árabes, y así hasta Ariel Sharon, que aceptó las negociaciones con la OLP de Arafat en 1993 reconociendo estos a Israel, con sus fronteras, con visto bueno de los Estados Unidos,
La creación del nuevo estado propició ya tres guerras, la de 1948, la de 1967 en que Israel avanzó luego de aplastar a Egipto, Siria y otros oponentes, en 1973 vino la invasión de Yom Kipur, fecha religiosa sagrada del calendario hebreo, y aunque sorprendidos por los egipcios y sirios, reaccionaron exitosamente.
Israel no ha fijado sus fronteras y para la ONU es un miembro como “potencia ocupante” en tanto en 2012, con México como firmante, se reconoció a Palestina por 138 países de la ONU, le dieron el status de “país miembro en calidad de observador”. El problema humano son los 2 millones de palestinos que deberían tener su independencia, quedando en buenos momentos como “semi-autonomía” para negociar la paz y la coexistencia.
El problema es que el estado de Israel está en manos de tradicionalistas radicales, catalogados como derechistas que ven con malos ojos a los “izquierdistas” decadentes de Israel que bogan por la coexistencia con los palestinos para terminar una guerra sin fin. Pero el nuevo gobierno apoya a los colonizadores que buscan la expansión de Israel, tanto comunidades, como grupos religiosos.
Luego de esta parte histórica breve, para entender porque se hacen las estimaciones actuales vamos al segundo punto clave. Si Israel prosigue con su campaña radical contra Palestina va a forzar a que los pueblos árabes reaccionen.
Entre los radicales está Irán, aliado directo de Putin, proveedor de misiles convencionales y drones contra Ucrania, e Irka, que pese a dos guerra del mundo en su contra, y dos ocupaciones en la ultima mataron al líder Sadam, así como proscribieron el partido pan árabe Bath, de socialismo árabe, no socialista marxista.
¿PEKIN PARA DONDE APUNTA?
El segundo supuesto de que se involucren Irán, Irak, Siria y Yemen, abre un serio problema, el principal es que se estrangula el Estrecho de Ormuz, clave para la economía mundial y salida del petróleo. Si bien la proporción de bajas por cada israelí caído, favorece históricamente a Israel, no es suficiente para que afrontar al mundo islámico. Irán aliada de Putin, provee de drones aéreos y anfibios a Rusia, así como municiones y es de los apoyos de Hamas, Hezbolla, y la Jihad Islámica.
Siria, está ocupada prácticamente por Rusia, y China se encuentra en un dilema. Si bien se prepara militarmente y económicamente para un panorama de crisis, ya envió 6 barcos de guerra a la zona del Medio Oriente.
La duda es que si debe considerar Israel como aliado, ya que el 17 por ciento de sus importaciones, provienen de China, en tanto hay un bajón en relación a los Estados Unidos, con 9% y -4% para Alemania y Turquía.
No olvidemos que acaban de romper relaciones con Turquía que se propone pro-palestina al igual que Jordania, aunque depende más de los Estados Unidos, propuso un cese al fuego.
Las exportaciones de Israel tienen como destino en 17% a Estados Unidos, aliado natural e histórico –Israel es para ellos un portaviones en tierra, mínimo- 6% por ciento va a China, 5% a Alemania, Unión Europea, incluso Turquía. Como socio de Europa, Israel es el 24 lugar aliado en materia aeronáutica comercial.
México en cambio es el principal socio de Israel en economía y comercio. Por ello la reciente condena en la ONU sobre la ofensiva desarrollada en Palestina, hace creer que este gobierno no reflexiona, hace ver poco astuto el papel de México que cometió la pifia de no condenar el terrorismo de Hamas, siendo Israel un asociado clave de América Latina y ahora de nuevo se coloca contra Israel, que así ve las iniciativas de cese al fuego.
UN BARRIL CON MECHA CORTA
Mientras el mundo espera que no se produzca una guerra con Irán e Irak, con riesgos de la zona petrolera, con capacidad de dañar los campos sauditas, y el hecho que regresen las sanciones de Estados Unidos contra Irán confiscando 6000 millones de dólares de ingresos petroleros, limitando su producción a 700 mil barriles diarios y comercialización de petróleo, esto puede dar un salto descomunal del precio de combustibles en el mundo, si se sale de la zona de Gaza el conflicto.
Por ello se privilegian actualmente el oro, diamantes, bonos del Tesoro de los Estados Unidos, el dólar y francos suizos, medios tradicionales de conservar la riqueza en medio de los conflictos.
El problema es que los campos de petróleo de Arabia Saudita con su millón de barriles por dia pueden ser blancos fáciles para Irán, porque no tiene un “domo de hierro” como Israel, aunque cuenta con misiles Patriot, y armas modernas de todo el mundo.
Una expansión de la guerra llevará a más de cien dólares el barril, y una inflación mundial, de inicio como efectos destructivos por lo que Estados Unidos deberá urgir a limitar sus alcances a Israel en contra de los Palestinos. China en tanto enemiga de Estados Unidos, dudará a donde apuntar en el Mediterráneo, porque Israel es uno de sus clientes principales, pero su alianza con Rusia lo coloca como respaldo de los movimientos terroristas que definitivamente muchos tratadistas internacionales enfocan como beneficiario a Rusia de Putin, pero económicamente está conectado a Israel. ¿A dónde apunta?
Egipto sin desearlo se encuentra en una zona caliente bajo presión, en Europa, Chipre es abastecido por Israel.
Israel tiene que hacer ajustes constitucionales a su gobierno, y delimitar una forma de coexistencia con Palestina y el resto del mundo árabe. Las posiciones de colonialistas y de fanáticos abonan a una política extrema.
Israel tiene que frenar sus ímpetus o puede convocar a la guerra a Irán y eso sería determinante de un conflicto en gran escala, incluso antes que en el Pacífico o en el caso del frente de Ucrania.
Como dice Jean Meyer, los árabes pueden perder muchas guerras con Israel, pero bastará con que una sola la pierda Israel, para que llegue a su fin.
Los extremistas en el estado judío, y los extremistas en Gaza, son los causantes de una tensión mundial que puede provocar un estallido de mayores proporciones Biden advirtió: “No dejen que la ira los consuma” y tiene razón.
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