
Óscar Ábrego
Conozco a Claudia Delgadillo desde hace muchos años.
Es una mujer impetuosa, determinada, valiente y por demás trabajadora.
A diferencia de otras protagonistas del poder en la entidad, se ha forjado a fuego y golpes.
Si alguien ha trabajado a ras de piso es ella.
Gobernar Guadalajara o el Estado es un sueño largamente acariciado.
Nadie puede argumentar en contra de su larga trayectoria.
Convertirse en la próxima candidata de la llamada Mega-alianza en Jalisco, es resultado de tiempos y movimientos que no siempre fueron los más afortunados; pero como todo en la vida, el esfuerzo recompensa tarde o temprano.
Ahora Claudia enfrentará el mayor desafío de su carrera política.
¿Puede salir victoriosa? No hay duda.
Sin embargo aún hay un largo trecho por recorrer. Para empezar deberá saltar la valla de la añeja base morenista que se siente despreciada por la dirigencia nacional. No será una tarea sencilla, pues su llegada como propuesta del partido Verde –luego de haber renunciado al Morena- ha provocado desconcierto e incomodidad.
Por lo pronto quizás la encomienda más apremiante es abrazar la sencillez con el ánimo de convocar a todas esas expresiones sociales o políticas que coinciden en la necesidad de derrotar al alfarismo.
Ya será en otro momento que en este espacio abunde sobre otras consideraciones; mientras tanto, vaya desde aquí un reconocimiento a la resistencia que Claudia ha tenido a lo largo del tiempo.
Saludos.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista
político.
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