Por Manuel Gutiérrez
Se trata de un tren para fomentar el turismo, muy grande en su ruta y muy costoso, lo que hace que se dude en su viabilidad y su justificación. La rentabilidad es otro tema que gravita sobre su funcionamiento y muy baja recuperación de la inversión estimada en 500 mil millones de pesos.
Este tren vivió la etapa de las “encuestas”, en que una porción reducida de población emitió su voto, condicionados a recibir beneficios de otro tipo de obras. No se consideró que la encuesta haya sido válida por a su metodología fallida, fiel a la usanza del sexenio tanto que la División de Derechos Humanos de la ONU, con Danielle Bachellet, condenó la manipulada encuesta así fue como lo aprobaron en las comunidades del sureste. Todo fue simulación e ilegalidad, una imposición del poder central que dijo el “Tren Va”.
Demasiado optimismo, considerando los indicadores próximos. Incluso estimó que un fondo de inversión de Black Rock fue redirigido al Tren, en lugar de ser destinado a la carretera de Cancún. El asunto es cumplir el capricho del emperador que inauguró una obra que no está terminada ni en la primera etapa, faltando estaciones, los servicios de turismo que se supone se ofertarían al paso del mismo. Tampoco fue eléctrico, y sus defensores dicen que se hizo con la idea de ser un tren para ir con calma, de pueblo en pueblo y parándose en cada estación. Pero la necesidad era de una vía rápida de movimiento de pasajeros no todos turistas, entre zonas urbanas del sureste que requieren rapidez, a la par que carga.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) en nota de El Economista, exigió al presidente López, renunciar a proyectos superfluos como el Tren Maya y se lo dijeron a lo largo del 2020 y hasta el 2022, pero eso topo en piedra.
Sin inicio, el Tren Maya tuvo un incremento de 20 mil millones, en lo que va de este año, para estimar un costo de 140 mil millones de pesos en 2020. En forma similar, los aeropuertos de Santa Lucia-Toluca-Benito Juárez CDMX, que saldrán más caros de lo estimado y la refinería de Dos Bocas, que se pretende continuar con un incremento de 8 a 12 mil millones de dólares, en 2020 alcanzó ya los 20 mil millones de dólares en el 2023, fue inaugurada pero no produce nada. El AIFA tiene dos años de una mediocre operación que pretende imponer su uso.
El CEESP exigió la necesidad de adoptar políticas contra-cíclicas, supliendo el gasto presupuestal programado y redirigiendo la inversión a salud por lo que urge elevar el gasto público, y dicho aumento debe ser compensado al menos parcialmente con reducciones de otros rubros. No fue escuchado
Indicó el CEESP en su estudio que un cambio de asignación presupuestal eliminando esos debatidos proyectos, restituirá la confianza en la inversión, pero no ocurrió y finalmente fue inaugurado sin ser terminado; aquí los señalamientos económicos salen sobrando, como la ley.
El presidente en el acto de conmemoración de expropiación petrolera, del 2020, anunció que para el 21 de marzo terminaría el aeropuerto de Santa Lucía, “por lo que la Secretaría de la Defensa Nacional, podrá ayudar a la construcción del Tren Maya, para que tengamos en el 2 2500 kilómetros terminados en el 2023 y de hecho al menos para la foto hizo inauguraciones de instalaciones incompletas. El AIFA apenas en el 2024 tendrá accesos viales adecuados.
Sin embargo, pese a la tosuda defensa del presidente AMLO del Tren Maya Militar, en el sentido que no afectará el medio ambiente, ni despojará de tierras a los campesinos, El Universal reveló el 9.3.20 que no se estimaron valiosos estudios ambientales, los estudios ambientales se presentaron hasta el 2022, y fueron insuficientes. Prácticamente, se hicieron como trámite por órdenes del Palacio Nacional.
Tanto la UNAM, como el ITAM presentaron estudios negativos para el desarrollo del Tren y el CONACYT que ocultó el contenido de dichos estudios, para no influir en la encuesta, revelaron que el Tren afectará 10 áreas naturales protegidas, afectando la recarga de acuíferos, pudiendo implicar la destrucción de 1,028 sitios arqueológicos, y vulnera los derechos de 146 mil indígenas en 197 localidades. La oposición de ecologistas, así como el EZLN, han sido desestimadas por el presidente como actos de conservadores disfrazados de izquierdistas dicha oposición fue relegada y se pasó con los militares por encima de sus advertencias.
Se rellenaron cenotes con concreto, se dañó flora y fauna, se talaron miles de árboles de una selva frágil, caducifolia, incluso al inicio CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) (antes que le pusieran un H) dispuso del documento desde noviembre del 2019 y lo hizo circular en diciembre, entre las secretarías de estado luego lo ocultó porque contenía datos adversos a la preservación ecológica.
En el 2023, se llegó al extremo de hacerlo funcionar lo que ha ocasionado retrasos, un tiempo de recorrido muy largo y tedioso, superado en 7 horas por la oferta del autobús a menor costo y con aire acondicionado. Que afán de inaugurar sin que todo funcione como se debe, se arruina mucho el prestigio pretendido con esas obras, pero el plazo lo puso el mismo presidente.
Las zonas naturales afectadas y algunas son reconocidas a nivel mundial para su preservación, son las siguientes: Reservas de Balam Kim y Balam Ku, en Campeche; Parque Nacional de Palenque y las áreas de protección del Cañon del Usumacinta en Chiapas; Yum Balam, Manglares de Nichupté y Uaymil en Quintana Roo, la reserva de la Biosfera de Sain Ka’an en Quintana Roo y en Campeche, los Petenes y Calakmuk.
Se considera que la construcción y operación del tren son causa de alteraciones, degradación y deforestación, afectando los ecosistemas. La mala costumbre de disimular la verdad, de mentir y ocultar información sigue siendo parte del entorno de la 4T que se esperaba derrotaría a la corrupción, pero no les importó el medio ambiente ni la oposición social al proyecto conocido ya como el tren maya militar.
Nadie se apone al desarrollo, al empleo, y a los medios de transporte, pero deben contemplar factores ambientales, sociales y de utilidad y criterios económicos de rentabilidad.
La obra contempla otros desarrollos inmobiliarios y turísticos bajo el sistema de financiamiento Fibra, un corporativo inmobiliario sobre todo en Quinta Roo y Yucatán. Chiapas y Tabasco presentan una situación complicado en relación con la tenencia de la tierra y sus comunidades. La obra originalmente era en 1500 kilómetros, aunque el presidente en sus datos maneja que se construirán 2500 aunque no están terminados será hasta el otro sexenio que la obra se complete.
Los militares tienen la pesadilla de Santa Lucía, que ya administran, sin éxito, tienen además que construir los cuarteles de la Guardia Nacional, en un número cercano a 150 por construir y las 2,500 sucursales del Banco del Bienestar, que originalmente AMLO pretendía realizar con diez mil millones de pesos. Según eso de los cuarteles depende la disuasión del crimen organizado, pero en la práctica con cuartel o sin el, el delito logra la impunidad.
El propio presidente fijó la meta de tener listas en este año, 1,350 sucursales listas. El Ejército sin lugar a dudas tiene un programa de trabajo muy cargado además de los planes DNIII, que sin duda, fueron olvidados ante la crisis de Acapulco, en que se dejó a su suerte a los pobladores.
El tren maya se desvirtuó en su proyecto de Chetumal-Cancún-Mérida, pasando por solamente dos entidades y sirviendo para el empleo para las capitales vecinas a Cancún, ideal original, pero la idea de llevarlo a Tabasco, obedece a un deseo patriarcal de López y asombrar a sus paisanos y todo es parte de la campaña permanente electoral.
Los ecologistas no han cedido el paso a esta obra, Arturo Islas, ofrece en Youtube los conceptos de porque se opone un gran daño al ambiente y especies y las reservas acuíferas. La necedad, la cerrazón, ya acostumbradas con Andrés Manuel, pueden más que escuchar los aportes de los afectados-opositores, que fueron desacreditados sin escucharlos.
El problema es la contradicción de una obra que se hizo por capricho, y en que la voluntad de López modificó en cuanto a trazos, estaciones y obras. Los defensores de la 4T dicen que no es un tren de alta velocidad, pero el tramo de Campeche-Cancún-Mérida, tuvo el propósito de hacer que los puestos de trabajo de Cancún quedaran al dos horas de distancia de esas capitales y que pudieran ir y venir luego de trabajar. La vocación del tren, sigue siendo confusa.
El concepto de turismo y de funcionalidad como transporte para densidad poblacional está desfasado. Ciertamente los turistas pueden emplear un mes si lo desean en completar el recorrido, pero no es el caso de las comunidades que viven en el sureste.
El tren comenzó su servicio sin aire acondicionado, sin las comidas típicas que se presumieron, y con paradas obligadas porque se usa una sola vía. Esto fue lo que mató al tren de pasajeros de Nacionales de México, que era costoso, -aunque en segunda clase era barato- y un plan tarifario similar se ofrece en el Tren Maya Militar. Una sola vía significa detenciones obligadas para ceder el paso a convoyes en sentido contrario.
Pero un autobús de primera clase cobra entre 126 y 200 pesos menos y realiza el mismo recorrido con aire acondicionado y otras amenidades en 7 horas menos, ADO está ganando por goliza al Tren Maya.
La otra situación es que su elevadísimo costo, que en la mentira obligada del presidente dijo en la inauguración, que fue construido con el ahorro de haber destruido el NAIM de Texcoco, pero omitió las cifras de demolición, de indemnización, y el costo adicional que tuvo el AIFA, pero que necesidad de mentir y pensar que todos padecemos amnesia.
Esa mentira fue parte del recorrido inaugural. Al tren de López se le dio prioridad, pero los trenes normales no la tienen. Eso acabó con la oferta ferroviaría. Y deben considerar que el Tren de Chihuahua al Pacífico, apenas comienza a ser una realidad de un trabajo de un siglo para tener la infraestructura en la sierra y alojar y entretener a los visitantes.
Pero la salida al mar de Chihuahua, tuvo sus ventajas. En el Tren Maya Militar, está la obsesión de hacerlo triunfar y defenderlo por dogma de la 4T, porque lo hizo López, pero sus elevados costos y sus perspectivas no son de rentabilidad a tres años, sino quizá en el próximo siglo. Por eso lo inauguró para tomarse la foto y alardear que se cumple, para conseguir votos, aunque no este terminado y todavía se pregunten para que lo hicieron.
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