Staff A Fondo.- La crisis del agua en Jalisco llegó al escenario del debate nacional y provocó un nuevo enfrentamiento entre Morena y Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, luego de que la legisladora federal Merilyn Gómez Pozos cuestionara desde la tribuna la postura política del partido naranja.

Durante la discusión de la llamada Ley Antimeme, la diputada morenista aprovechó su intervención para colocar en la agenda legislativa la problemática del suministro y la calidad del agua que enfrentan diversas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Con un discurso crítico hacia Movimiento Ciudadano, Gómez Pozos cuestionó la congruencia de sus legisladores al concentrar sus señalamientos en temas relacionados con la libertad de expresión, mientras existen problemas de servicios públicos que requieren atención.
La intervención generó una reacción de la bancada emecista, particularmente del diputado Pablo Vázquez Ahued, quien salió al debate en defensa de la postura de su partido.
Más allá del intercambio de acusaciones, el episodio dejó en evidencia la creciente confrontación política entre Morena y Movimiento Ciudadano, dos fuerzas que buscan posicionar sus respectivas agendas frente a los ciudadanos.

La discusión también puso sobre la mesa la necesidad de que los partidos políticos privilegien las propuestas y soluciones concretas por encima de las descalificaciones, especialmente cuando se trata de un servicio esencial como el acceso al agua potable.
El enfrentamiento en San Lázaro confirma que la problemática hídrica de Jalisco se ha convertido también en un tema de disputa política nacional entre ambas fuerzas partidistas.
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