Por Laura Gutiérrez Franco
Hay que reconocerle a la “austeridad republicana” su infinita capacidad para generar comedias diplomáticas de primer nivel. Resulta que a Andrés Manuel López Beltrán —el célebre “Andy”— le retiraron la visa de entrada a los Estados Unidos. La reacción del flamante operador político no fue acudir con discreción a la Cancillería ni solicitar el apoyo diplomático formal que corresponde a cualquier ciudadano que busca litigar un trámite consular. No, el señor prefirió la vía del pataleo epistolar: redactarle una carta directa al mismísimo Donald Trump, que seguro se la dictó su papá, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El berrinche epistolar: Insultos con solicitud de despacho
En un despliegue de ego desproporcionado, Andy se atrevió a enviarle una misiva al presidente estadounidense atestada de reproches, descalificaciones hacia el país vecino y críticas abiertas a su gobierno. Pero la verdadera joya del documento no es el arrebato antiimperialista, sino la petición central: Andy le exige a Trump que corra de inmediato al Secretario Marco Rubio y al Subsecretario de Estado Christopher Landau., identificándolos como los culpables directos de haberle cancelado el plastiquito para ir de compras o de paseo.
Por si fuera poco, en el texto exige atención prioritaria y un trato de Estado, olvidando un pequeño detalle: Andy no es nadie en el organigrama diplomático internacional, ni mucho menos representa a México. Pretender que el Departamento de Estado trabaje a sus órdenes porque le quitaron el privilegio de cruzar la frontera es llevar el influyentismo a escala continental.
La soberanía del plástico y la defensa del “héroe”
Lo más cómico —o trágico— de esta comedia fue ver a la plana mayor de Morena cerrar filas en masa para “defender la soberanía nacional”. Resulta que ahora la dignidad de la Patria no reside en la bandera, ni en el territorio, ni en los recursos energéticos: reside en la visa B1/B2 del hijo del expresidente.
Confundir la cancelación de un visado personal a un particular con una afrenta a la soberanía mexicana es un malabarismo ideológico de colección. Si el afectado consideraba injusta la medida, la vía legal era acudir al Secretario de Relaciones Exteriores y canalizar el asunto con estricta diplomacia y elegancia institucional. Pero no: prefirieron el show mediático para victimizar a quien simplemente perdió el derecho de entrada a un país extranjero.
Alojamiento garantizado sin trámite consular
Frente al llanto por la visa perdida, hay que aclararle un punto fundamental al protestante: Andy, sí puedes vivir en Estados Unidos sin necesidad de visa.
Ahí está el caso del “Mayo” Zambada para demostrarlo. Hay instituciones en el vecino del norte que reciben a ciudadanos mexicanos sin pedirles pasaporte ni sello consular, con hospedaje permanente, seguridad las 24 horas, uniforme institucional y barrotes en las ventanas. Si tantas ganas hay de residir del otro lado de la frontera sin pasar por el consulado, esa opción siempre está abierta.
Lo único que logró este exótico intercambio de cartas fue regalarle una carcajada a la Casa Blanca. Donald Trump no solo no va a correr a sus funcionarios; probablemente usó la carta de Andy como anécdota para amenizar alguna cena en Mar-a-Lago, mientras en México la retórica oficial intenta disfrazar un berrinche personal de gesta heroica patriótica.
¿Por qué causas el Gobierno de Estados Unidos revoca o cancela una visa?
La ley de inmigración estadounidense (INA – Immigration and Nationality Act) otorga total discreción al Departamento de Estado y a los consulados para cancelar o revocar una visa en cualquier momento. Las razones principales se dividen en los siguientes rubros:
Inadmisibilidad por investigaciones o señalamientos de corrupción: Bajo la Sección 212(f) de la ley estadounidense, el Departamento de Estado retira visados a funcionarios, exfuncionarios o personas vinculadas a actos de corrupción, enriquecimiento ilícito o malversación de fondos públicos.
Vínculos con actividades ilícitas o delincuencia organizada: Duda razonable o investigaciones abiertas que relacionen al portador con redes de lavado de dinero, tráfico de influencias, narcotráfico o delincuencia organizada.
Mal uso de la visa o violaciones del estatus: Utilizar una visa de turista/negocios (B1/B2) para realizar actividades no autorizadas, como trabajar en territorio estadounidense, percibir ingresos en EE. UU., o permanecer más tiempo del permitido por el agente de migración (I-94).
Presentación de información falsa o fraude: Haber mentido, omitido datos o presentado documentos falsos en la solicitud consular (DS-160) o durante la entrevista.
Antecedentes penales o procesos judiciales activos: Contar con órdenes de aprehensión, investigaciones penales abiertas, arrestos o condenas por delitos en México, Estados Unidos o cualquier otro país.
Motivos de seguridad nacional o política exterior: Cuando las autoridades consideran que la presencia de la persona en EE. UU. afecta los intereses geopolíticos, la seguridad o las relaciones diplomáticas del país.
Incapacidad para demostrar lazos con el país de origen: Pérdida de los criterios financieros o de arraigo que justificaban la estancia temporal.
¿Cuál fue tu razón Andy?
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