Por Jaime García Medina
La marcha y paro de labores que organizaron las mujeres mexicanas para este 8M y 9M causó, primero, menosprecio de las autoridades: después, alarma en quienes gobiernan. Es que el poder no está acostumbrado a tratar con mujeres. Para quienes padecen sospechosismo, para los que son partidarios de generar las fake news, o para los imprudentes que gustan de aplicar el spin doctor o distractores de la agenda como método para aplazar su ya de por sí tardía gestión, hay que explicar que el movimiento feminista es global; que no es de derechas; y solo es una muestra más de que también las mujeres de todas las edades ya tomaron las calles.
Expertos en análisis de redes y movimientos sociales resaltan que lo importante es que el germen de la protesta ya está ahí, en la sociedad, en este caso en las mujeres. Más temprano que tarde se ha de manifestar y México lo vio con muchísima atención y aceptación ayer y hoy.
Baste oír sus discursos, ver sus posteos en redes, sus selfies videograbadas, para entender que en la agenda positivamente feminista todas las autoridades tienen que actuar o tendrán un desgaste mucho muy serio.
Ayer 8 de marzo las marchas ocurrieron en las principales ciudades y ciudades capitales de los estados del país. Más claro, los de ayer fueron eventos de protesta nacionales.
Este fenómeno de movilización, instrucción, educación, no es nuevo.
En Guadalajara, Jalisco, sitio de fenómenos ciertamente machistas -es el segundo estado del país con más feminicidios y ataques de todo tipo a mujeres-, la Asociación Civil Alma de Mujer y Vida empezó hace 4 años una labor que ha fortalecido la equidad de género desde sus cimientos; que defiende a la mujer; que la impulsa a superarse; que la capacita en diversos órdenes para insertarlas o reinsertarlas en la actividad económica; que les explica e imbuye la necesidad de ejercer y defender todos sus derechos humanos, de ellas y de sus familias.
Cambar y mejorar una sola vida hoy, es algo extraordinario, hacerlo con muchas personas, todo el tiempo, es digno de encomio.
Esta agrupación ya ganó diversos premios, homenajes, reconocimientos, etcétera.
Ayer, que celebró su cuarto aniversario, salió otra vez a la calle. Organizó su Primer Congreso “Logremos un mundo mejor con igualdad de género” que fue exitoso. Sus directivas y colaboradoras lo desarrollaron desde las diez de la mañana hasta las 18:30 horas en el hotel Grand Fiesta Americana, en pleno corazón económico de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Las conferencias fueron: “La igualdad de género como condición para el desarrollo sostenible; “Los retos y expectativas de las mujeres indígenas en México: la cosmovisión de los pueblos indígenas”; el panel “Igualdad, un impulso a la economía mundial”; 5 talleres, a saber, “Perspectiva de Género”, “Feminicidio en Jalisco, realidades y retos sociales, institucionales y comunitarios”, “Derechos de las mujeres y las niñas”, “Actitudes violentas en el seno familiar”; “Reflexionando las masculinidades; y más.
Los expositores, todos de primer nivel, desde la diputada de Oaxaca Karina Sánchez Ruiz, hasta funcionarios de la SEMADET, de la CEDH, activistas como la doctora Erika Loyo Beristáin; y más, mucho más.
Menciono todo esto porque Alma de Mujer y Vida es una agrupación que preside muy bien la Contadora Pública Alma Zamora de Joaquín, desde su fundación hace 4 años. No es moda, es cambio, es visión, es anticipación, es estar en la sociedad.
¡Ah! La licenciada Zamora de Joaquín, es esposa del presidente internacional de la Iglesia La Luz del Mundo, DR H.C. el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, y ello habla claramente del compromiso del líder religioso internacional -y su esposa, obvio- por el bienestar absoluto de todo su pueblo -adultos y adultas mayores; adultos y adultas; jóvenes hombres y mujeres; niños y niñas-, así como de toda la sociedad.
Las mujeres en este país van muy bien. Fue exitazo el suyo este 8M y 9M; Alma de Mujer y Vida A.C. va mejor. México ya cambió, aunque algunos servidores públicos aún no lo perciban.

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