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Seguridad y Defensa

El tiroteo en la cantina “Caballo Blanco” de Coatzacoalcos, Veracruz, ha dejado muchas preguntas:

 

• ¿Quién otorgó la licencia para vender alcohol?

• ¿Quiénes llevan expedientes de inteligencia de dueños de antros?

• ¿Quién habría abierto una carpeta de sospechas de venta droga en ese lugar?

• ¿Quién tiene o debe tener una indagatoria de los presuntos delincuentes que trafican con droga en antros?

• ¿Quién revisa a los asistentes a antros para prevenir ingresos de armas de fuego?

• ¿Qué parte de la seguridad municipal debiera estar capacitada para elaborar inteligencia criminal?

• ¿Por qué se ha frenado la capacidad de actuación de las fuerzas armadas en labores de apoyo a la seguridad pública como crisis de seguridad interior, sobre todo después del asesinato del coronel Víctor Manuel Maldonado Celis?

Hasta ahora, la estrategia nacional de seguridad pública se ha centrado en la creación de la Guardia Nacional y en la aprobación legislativa de sus principales reglas, pero sin que se haya visto un planteamiento integral del problema de la inseguridad, la violencia criminal y la impunidad de los delincuentes. Si algunos indicios se asumen en lo inmediato, las autoridades federales estarían en posibilidad de arrestar no sólo a los causantes de la tragedia en la cantina de Coatzacoalcos, sino a la banda criminal que arropó a los asesinos y de paso podría desmantelar las estructuras criminales en el sureste de la entidad.

La pasividad de las autoridades estatales y municipales y la distancia justificatoria de las federales ha permitido en toda la república la consolidación de cárteles, bandas y delincuentes al menudeosin ninguna restricción legal. No se entiende que se sigan otorgando licencias para bares, cantinas y antrosque de modo natural se convierten –por derivación de sus propietarios o por alianzas posteriores– en células criminales.

No se necesitan labores de inteligencia para saber qué grupos delincuenciales están detrás o al frente de esos antroscriminales, pero es la hora en que ninguna ley federal o reglamento estatal impone limitaciones al otorgamiento de esos permisos. Y hasta ahora ninguna autoridad municipal se ha preocupado por revisar las condiciones de seguridad en esos antroscomo para congelar permisos, limitar actividades o tener presencia policiaca que reduzca las oportunidades a los criminales.

 

AHORA QUIEREN SER CARABINEROS

 

Todavía no se termina de consolidar la idea de una Guardia Nacional que había sido objetivo desde los tiempos juristas de mediados del Siglo XIX y que se había inclusive establecida en la Constitucion de Cádiz de 1812, y ya quieren cambiarle de giro para hacerla más parecía a los Carabineros de Italia.

El principal problema radica en el hecho de que los Carabineros italianos son parte de la fuerza armadas y su condición es militar. Y aquí se tuvieron que hacer maromaspolíticas, legislativas y lingüísticas para alejar cualquier sombra de duda de los legisladores sobre un cuerpo de seguridad pública con referencias militares. Salir ahora conque se quiere una Guardia tipo Carabinera con estructura militar sería regresar el debate que le seguirá restando legitimidad al nuevo cuerpo de seguridad.

Los Carabineros tienen más de 200 años de existencia y su estructura es considerada como un arma del ejército. Esta modelo de militarización le ha dado mucha mayor fuerza de operación porque el uso de técnicas militares no ha preocupado a los italianos. En México muchos sectores siguen discutiendo si los militares tienen facultades legales para intervenir en seguridad pública, a pesar de la fundamentación constitucional de la seguridad interior como ámbito de actuación de fuerzas armadas.

Durante la discusión de la creación de la Guardia se dejó claro que el nuevo cuerpo debiera ser militarizado por la protección de la seguridad interior. Si la seguridad pública son los delitos contra los ciudadanos, la seguridad interior es el espacio de defensa del Estado ante el embate en su contra de delincuentes: Es decir, los delincuentes comunes afectan a los ciudadanos y los delincuentes contra la seguridad interior quieren desplazar y sustituir al Estado.

Entre las fuerzas armadas para la seguridad nacional y la Guardia para la seguridad interior debiera existir una policía para la seguridad pública.

Abrir el debate sobre la Guardia como Carabineros a la italiana, en medio de críticas al nuevo cuerpo por el aumento en la delincuencia, afectará a la estrategia de seguridad.

 

Zona Zero

• Políticamente el presidente de la república perdió la oportunidad de iniciar en Veracruz un nuevo modelo de relaciones federales en materia de seguridad. Al alzarle la mano al gobernador Cuitláhuac Garcíano hizo más que politizar una crisis de seguridad. Y el mandatario estatal debió haber recibido al presidente con un expediente criminal de los delincuentes locales y peticiones concretas para retomar la iniciativa en seguridad. Los 30 civiles muertos, hasta ahora, necesitaban de una política de seguridad, no de seguridad política.

• Luego del tiroteo en El Paso, Texas, otros han ocurrido sin que gobierno y sociedad tengan claro qué hacer. Sí es la disponibilidad de armas, pero habrá que darle mayor importancia al estado de ´mínimo social, racial, político y de estabilidad emocional de los causantes de los tiroteos. El presidente Trumpretiró hace poco la exigencia de certificados psicológicos de los que compran armas.

• Cuando menos seis estados de la república están metidos en disputas de cártelespor control de plazas: Tamaulipas, Veracruz, Guerrero, Michoacán, Chihuahua y Guanajuato. Y la Guardia Nacional no es subiente porque se requiere de indagatorias de inteligenciay mecanismos preventivos contra cártelesen guerra.

 

El autor es director de Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

 

seguridadydefensa@gmail.com

www.seguridadydefensa.mx 

@carlosramirezh 

(Imagen Formato 7)

Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo

Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

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Gobierno

Columna: De Frente al Poder El misterioso futuro político de Pablo

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Óscar Ábrego
Hay que reconocer la pericia que ha tenido Pablo Lemus para colarse entre los nombres que se perfilan como protagonistas no sólo del 2021, sino del 2024. Tan es así, que algunos opinantes profesionales de la cancha nacional, ya incluyen su nombre en la alineación que jugará en los siguientes procesos electorales.
Así pues, para bien o para mal, el alcalde de Zapopan atrajo la atención de propios y extraños, y con ello –quizás sin pretenderlo- comenzó a desmarcarse de su tutor y patrón, Enrique Alfaro.
Ahora bien, si vamos a hablar de él, creo que vale la pena hacerlo desde una perspectiva más objetiva y menos pretenciosa. Es cierto, Lemus Navarro es uno de los cuadros naranja más importantes; basta con recordar que de todos los presidentes municipales del área metropolitana, fue quien impuso récord de votación el año pasado. Incluso hoy en día, es el único que mantiene un aceptable nivel de aprobación en las encuestas, a pesar de que en los meses recientes, el mandatario estatal ha sido factor de deterioro en la imagen de los gobiernos emanados de Movimiento Ciudadano.
Pero lo que llama poderosamente la atención, es que en el llamado círculo rojo, hay quien afirma que ya tiene un pie dentro de Morena y que incluso sustituirá a Carlos Lomelí en la contienda por la alcaldía de Guadalajara. Y más aún, en la divertida práctica especulativa de los divulgadores de la neta, no son pocos los que aseguran que será el gallo de López Obrador para suceder al ingeniero Enrique.
Sobre el particular, deben tomarse en cuenta algunas variables que pueden ser útiles para develar el misterioso futuro político de Pablo. En primer lugar, es falso que esté cerca de integrarse al partido de Andrés Manuel, por una simple y sencilla razón, porque para ello antes tendría que dar un salto suicida en términos políticos; imaginemos que se anima y en su afán de romper lanzas con el alfarismo, renuncia a su militancia actual. ¿Cómo haría frente a los leales regidores anaranjados? ¿De qué forma sacaría adelante los proyectos que le interesan a él, a sus socios y aliados?
Por otra parte, tengamos presente que un eventual distanciamiento con el rencoroso grupo que le sirvió la mesa para saciar su apetito de poder, no le perdonaría una traición de tal magnitud y vengaría la afrenta mediante un arma muy poderosa: las cuentas públicas.
Hay algo más. Los rasgos de la personalidad de Pablo Lemus no conectan con el perfil de los morenistas en el Estado. Bajo ninguna circunstancia los seguidores de AMLO entregarían su corazón a un personaje que no comparte sus expectativas ni creencias. En todo caso, si lo que quiere es migrar, lo más conveniente para él y sus cercanos, sería tomar la vía independiente o irse al Partido Acción Nacional.
Para finalizar, me parece que también es pertinente considerar la opción de que Pablo Lemus terminará por admitir que darle la espalda a Enrique Alfaro implica costos muy altos y por tanto podría resignarse a continuar sometido al férreo control que ejerce sobre su persona, porque la realidad es que en Morena nadie lo espera con los brazos abiertos o con una enorme sonrisa.

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Gabriel Torres Espinoza

Moralmente derrotados

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Análisis

Refundar no puede ser únicamente ‘reformar’. De forma que, en efecto, no puede existir una ‘refundación’ de Jalisco,sin una nueva Constitución. La Constitución de Jalisco, que data de 1917, acumula ya más de un centenar de modificaciones. En total, 101 decretos de reforma [la Constitución Federal registra 239 tantos]. De aprobarse una nueva Constitución, Jalisco se convertiría en una de las nueveentidades que han promulgado dos constituciones desde 1917: 22 sólo han promulgado una; y Campeche es el único estado con tres textos constitucionales en su historia.El procedimiento de reforma a la Constitución Política del Estado de Jalisco, indica que al menos 64 municipios deben aprobar el dictamen de la conformación del Constituyente. Hasta el domingo(15/09/19), sólo siete de los 125 municipios lo habían aprobado.

Debe advertirse que una nueva Constitución para Jalisco, per se, no resolverá necesariamente los problemas que más lastiman a la sociedad (la inseguridad y la corrupción). Aún no se conocen cuáles son los grandes cambios que animan una nueva Constitución. Es decir, qué transformaciones del orden social y de gobierno son las que justifican un cambio de Constitución. Sin embargo, sí es condición necesaria, más no suficiente, una nueva Constitución para instrumentarcambios profundos. Lo que no se ha definido (o no se conoce aún) es la agenda de esos cambios profundos que dan pie a un Constituyente. Incluso (muy preocupante), los diputados que votaron el Constituyente, no atinan a definir lo que será éste. No deja de ser una fundada intranquilidad la redacción de una nueva Constitución a cargo de personas sin un claro entendimiento del alcance del mismo: sin constituyentes con idea de lo que debe redactarse como ‘la ley de leyes’ para los jaliscienses.

Se prevé que este proceso dure año y medio. Además debe observarse el escenario político-electoral, puesto que, asumiendo que el Constituyente será electo en 2020 y apruebe la nueva Constitución en 2021 [dado que cuenta con un año para este fin], las elecciones intermedias para diputados ocurrirán ese mismo año. ¿Se regirán con la Constitución vigente o con las reglas del nuevo pacto social?¿Afectará la cercanía de las elecciones con el debate y aprobación de una nueva Constitución? ¿Un año electoral es un buen momento para aprobar una nueva Constitución?

La aprobación del constituyente es el logro más significativo del gobierno encabezado por Enrique Alfaro, debido a la alta complejidad que significó construir a una amplia mayoría calificada en el Congreso. Es, también, evidencia de la fortaleza política del Gobernador para sacar adelante un compromiso de campaña, de cara a un dirigente nacional que lo rechazó (PAN) y al partido del presidente (Morena) que terminó dividido en apoyo uno de los principales íconos discursivos del gobierno de MC en Jalisco. También es un termómetro que indica la flaqueza de la oposición en Jalisco, misma que no fue capaz de conseguir disciplina parlamentaria para fijar una postura coherente. No supieron explicar por qué no al Constituyente, como tampoco (increíble), por qué sí. La oposición acusa estar en Jalisco,‘moralmente derrotada’…

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Gobierno

Columna:De Frente al Poder Morena Jalisco: conflicto con nombres y apellidos 

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Óscar Ábrego
Desde la ciudad de México, en especial desde Palacio Nacional y el Senado de la República, se han confabulado varios actores del poder público para ejercer el control de Morena y la Delegación Federal en la entidad. Es decir, los conflictos de este partido en  Jalisco tienen nombres y apellidos.
Por un lado, la injerencia que aún mantiene el senador suplente, Alejandro Peña, en diversas expresiones de la entidad, no solo ha contribuido a la confusión entre los morenistas, sino que además ha provocado la división y el encono. Y es que desde su rol como enlace del Movimiento de Regeneración Nacional en la pasada elección, no logró ser factor de unidad, por el contrario, ajeno a las formas en que se procesan las decisiones en esta tierra, lo que generó fue una tremenda frustración colectiva.
Aliado en su momento de Carlos Lomelí, este legislador ahora lo combate bajo el manto protector de Gabriel García Hernández, Coordinador General de Programas Integrales de Desarrollo. Nada menos el sábado 14 de septiembre, operó con intensidad el encuentro de Bertha Luján –aspirante a dirigir Morena- con militantes y simpatizantes. Lo extraño del caso es que mientras él giraba las instrucciones sobre el citado acto, decenas de lopezobradoristas jaliscienses,condicionaron su asistencia exigiendo que no se apersonara en el evento. De ello da cuenta el equipo organizador.
Si bien no fue un fracaso, lo cierto es que se tuvo que bloquear un buen espacio del salón que se reservó en el Hotel Hilton debido a que la afluencia fue menor a la contemplada. También -debo decirlo- algunos de los que estuvieron presentes me confiaron que Bertha Elena Luján Uranga no entusiasmó a la concurrencia como se esperaba, cosa no menor si hablamos de que se trata de quien aspira dirigir los destinos del instituto político que le dio la victoria a López Obrador.
El quid del asunto, es que García y Peña tienen el propósito de evitar a toda costa la continuidad de Yeidckol Polevnsky–amiga personal de Lomelí Bolaños- y así, entre otros objetivos, apoderarse del partido en nuestra localidad. 
Por otra parte, los dos Alfonso, Romo y Durazo, le han hecho mucho daño al proyecto de Andrés Manuel en Jalisco. El primero, jefe de la oficina de la Presidencia, no ha hecho otra cosa más que fomentar la creencia de que en el Estado solo existe un grupúsculo de empresarios que merecen atención. 
Lo que parece desconocer Romo Garza, es que en estas tierras el 96 por ciento de la planta productiva nada tiene que ver con los cuates a los que les hace la chamba. Así pues, resulta en extremo elitista y discriminatoria su postura de frente al desarrollo económico de una de las entidades que más aporta al PIB nacional.
De Alfonso Durazo Montaño no sólo tendremos que reclamar sus muy escasos resultados en materia de combate a la delincuencia, sino que además debemos recriminarle que su alianza –más política que institucional- con el gobernador de aquí, sólo abona a la consolidación a una supuesta estrategia de seguridad que no tiene pies ni cabeza. A unos días de que se presente el plan de la Policía Metropolitana, que él vino a elogiar y validar, sabemos que es la adaptación de un guion mal hecho que lejos de llevar paz a la población, lo único que propiciará es complicar aún más la funcionalidad de los cuerpos policíacos conurbados.
Dicho lo anterior, vale la pena señalar que el común denominador de los personajes mencionados es la búsqueda por satisfacer sus apetitos de poder. Pretenden, en menor o mayor medida, meter la mano desde la capital del país en los asuntos relativos al partido y a la delegación federal en nuestro Estado.
Vamos, es la vieja práctica del PRI, en tiempos de Morena.

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