Nadie en su sano juicio cree que Salvador Zamora Zamora, conspicuo miembro de Movimiento Ciudadano y presidente de Tlajomulco haya tenido un abuelo inmensamente rico, terrateniente y sólo él sea el heredero de 8 de sus propiedades. Ni la Cenicienta, ni personajes de Walt Disney se volverían así de ricos súbitamente. Y que encima de esas pillerías compre bienes por 21 millones de pesos con salario mensual de 230 mil pesos es el colmo del cinismo.
Esto lo descubre Grupo Reforma en sus ediciones de Reforma, Mural y El Norte. Por eso el golpazo brutal que le dieron hoy a Enrique Alfaro y que es el primero de varios porque Salvador Zamora es conocido en la zona metropolitana por sus andanzas en Tlajomulco y particularmente en Cuescomatitlán donde lo acusan de haber aprovechado recursos naturales allá y apropiarse de varios predios.

Lo mismo han cometido Pablo Lemus, de quien han trascendido todas sus inversiones en esta fase de alcalde en la ciudad de los Niños donde Kidzania es pecata minuta; Ismael del Toro en Guadalajara a quien también señalan de recibir como René Bejarano partidas especiales de sus recaudadores en grande; y no se diga del tal Hugo Luna y más alcaldes y alcaldesas de las que pronto se sabrán andanzas.
De hecho, las principales sospechas de las filtraciones apuntan hacia Pablo Lemus, o a gente del grupo UdeG, y eso que aún no entra en acción Morena.
El Grupo Reforma, concretamente en sus dos encabezados principales de Mural hoy, en portada nacional dice: “El Alcalde de MC en Tlajomulco de Zúñiga, Salvador Zamora, de Movimiento Ciudadano, compró en el lapso de 7 meses, cuatro bienes por los que pagó 21 millones de pesos cuando sus ingresos mensuales ascienden a alrededor 230 mil pesos.
“Las transacciones que hizo el Edil emecista entre noviembre del 2018 y mayo de 2019 se encuentran reflejadas en su declaración de bienes patrimoniales correspondiente 2019, y publicada en la página oficial del Ayuntamiento de Tlajomulco, conforme constató Grupo REFORMA”.
Estamos llegando al colmo del cinismo y estamos ante el descubrimiento de los desórdenes más grandes de camarilla alguna en Jalisco.

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