
Óscar Ábrego
Tlajomulco, la cuna del alfarismo, de seguro continuará siendo el bastión del partido Movimiento Ciudadano.
De acuerdo a la evidencia mostrada en las redes sociales y la entusiasta actividad en las delegaciones, calles y comunidades, Gerardo Quirino -gracias a los acuerdos alcanzados con Salvador Zamora– logró lo que pocos creían hasta hace unos días: la unidad.
En el municipio se siente una dinámica preelectoral intensa.
Ya prendió.
Adriana Medina, Luis Gómez, Gabriel Velázquez, Osbaldo Carreón, y otros actores del emecismo, están poniendo la muestra de cómo hacer la chamba a ras de suelo, tal como dictan los manuales de política.
Pero además se nota que hay estrategia.
Uno de los aciertos más notorios de Quirino es haber respetado y respaldado la posición de activos clave identificados con la administración de Zamora, como es el caso de Jorge Casillas.
Vale la pena destacar lo que ocurre en Tlajo a la luz de lo que sucede en otros lados.
Por ejemplo, enterados sobre cómo pinta el panorama emeciano en general, me confirman que las alarmas se encendieron en Guadalajara.
Hay quien asegura en el cuartel general instalado en avenida Manuel Acuña #2624, que hoy Morena derrotaría, con cualquier candidato o abanderada, a Verónica Delgadillo.
“Ahí no habrán condiciones para ganar si nomás caminamos por la ruta digital y hacemos bola con puros acarreados”, me dijo con preocupación alguien muy allegado al primer círculo del gobernador.
De cualquier modo, lo cierto es que la esperanza de que la expresión naranja se alce con la victoria en junio próximo, a través de la figura de Pablo Lemus, dependerá, en buena medida, del Tlajomulco power.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista
político.
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