
Óscar Ábrego
Dice la sabia popular que al “ver se ve”.
Y es que esta sapiencia del folclor nacional, aplica perfectamente en el caso de la precampaña de Gerardo Quirino.
En este espacio he insistido en que la victoria electoral del Movimiento Ciudadano, con Pablo Lemus como su candidato al gobierno estatal, dependerá en buena medida de los resultados que arrojen Zapopan y Tlajomulco.
Es decir, si nos remitimos a lo que indican las encuestas conocidas hasta hoy y lo observado en las calles, la elección de junio próximo se definirá en la capital económica y el nuevo motor económico de Jalisco.
Pero si hacemos una primera evaluación sobre la manera en que se hicieron las cosas, debemos admitir que el diputado Velázquez puso la muestra.
Para comenzar, logró lo que más de un opinante profesional dudaba, la unidad entre los liderazgos clave del emecismo.
Además algo que resulta fundamental, alcanzó acuerdos con quien tenía que hacerlo: Salvador Zamora.
Y más aún, finalizó la primera etapa del modo en que debía, integrando a un cuerpo consultivo para el diseño de las propuestas de campaña.
Sumar a personajes con distintas especialidades y a ex alcaldes, como Ismael del Toro, provoca la sensación de que se deja asesorar, pues quiere trascender y superar a quienes lo antecedieron.
Viene el tiempo de la evaluación, el análisis y la planeación.
Por lo pronto, podemos afirmar que en la arena política, Gerardo Quirino se perfila como uno de los abanderados de la nueva generación.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista
político.
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