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A Vuelapluma

Durante una primera parte de su campaña a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador logró atinar a un tema a todas luces sensible para los mexicanos cansados de los excesos del poder: la corrupción de lo que él llamó “la mafia del poder” y, uno de sus objetivos más fuertes fueron sus preocupaciones porque la obra del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México generara corrupción por su alto costo, en aquel momento de 186 mil millones de pesos.

Más adelante, en mayo, después de que el 16 de abril Carlos Slim saliera en defensa de la construcción de la terminal aérea en el vaso del Lago de Texcoco, planteó una tercera opción: que fueran los empresarios y no el gobierno mexicano quienes pagaran el resto de las obras a través de una concesión.

Pero, ya como presidente electo, planteó realizar una “consulta nacional” para que sea la ciudadanía quien tome la decisión respecto del futuro del aeropuerto.

Sin embargo, la pregunta es: Por qué si la ciudadanía le dio 30.11 millones de votos para que ejerza la facultad constitucional de ejecutar sus promesas de campaña, resolvió sacarse de la bolsa una consulta no vinculante constitucionalmente, con grandes fallas de seguridad.

López Obrador pretende realizar una jugada maestra o engaño para no dilapidar el capital político que le dio el 53.19 por ciento del padrón electoral. Y lo hace a través de una consulta alejada de los marcos institucionales del país para obtener un resultado ajustado a su decisión final.

La respuesta podría ser que, mediante el engaño y la simulación, López Obrador quiere legitimar una decisión previamente tomada, pero sin costo político para él. Y no es la primera ocasión que toma una decisión así y se escuda en la ciudadanía, como recordaremos líneas abajo.

Porque en la vida pública no existen casualidades, sino causas. Pero las causas, sin duda, están movidas por los intereses. Y para lograr que estos intereses no se vean como tal, a lo largo de semanas, incluso meses, se tiende un gran tablero de ajedrez avivado y alimentado desde los espacios de poder político, económico, social y mediático para lograr los fines que se persiguen.

Hoy estamos frente a uno de esos grandes tableros de ajedrez donde a la mayoría de la gente se le vende un juego ilusorio que seguramente terminaría con el resultado esperado por los grandes intereses. Porque el pasado 1 de julio realmente ocurrió un “quítate tú, para ponerme yo”. Nada más. Sin cambio, salvo en los personajes. Más no en las formas y mucho menos en el fondo.

Así como cada sexenio hay grupos económicos beneficiados tras el poder, para el gobierno que viene probablemente el beneficiario será el de Carlos Slim, sus amigos y socios. No fue casual la aparición pública del hombre más rico de México para apoyar la opción del NAICM el pasado 16 de abril, como tampoco es casual que uno de sus amigos y socios, Fernando Chico Pardo, presidente del Consejo de Administración del Grupo Aeroportuario del Sureste esté en primera fila para lograr la concesión del Tren Maya y, anotado también para la del NAICM.

Una empresa dentro del mismo círculo lo construye y otra lo opera, y operará otro de los “grandes proyectos” del próximo gobierno.

Y si alguna controversia existiera que deba resolverse en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, hacia allá se dirige Yasmín Esquivel Mossa, magistrada presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa de la CDMX y esposa de otro de los constructores favoritos de Andrés Manuel López Obrador: José María Rioboó, a quien López Obrador le dio la proyección del Distribuidor Vial San Antonio en 2002.

Aquella ocasión el proyecto ejecutivo fue encargado a la empresa Rioboó, SA de CV, la cual realizó un cálculo inicial de 190 millones de pesos, que fue superado por mucho por las empresas contratistas que compraron las bases de la licitación, cuyos requisitos, dijo públicamente la empresa ICA, “son inalcanzables”.

Sin embargo, la licitación se puso en marcha aún sin que Rioboó hubiera presentado el proyecto ejecutivo, y a la par López Obrador realizó un plebiscito con el Instituto Electoral del Distrito Federal, en el cual participaron 274,606 mil personas diciendo “Si” a la obra, en contra de 142,384 mil que la rechazaron y 420,522 mil que emitieron su “voto nulo”, con un abstencionismo de cerca del 87% porque el listado nominal era de 6 millones 459 mil 641 electores.

El 13 de mayo de 2002, día previo a la apertura de las ofertas económicas y ganadores de la licitación, Andrés Manuel López Obrador decidió se cancelara porque el ganador de los tramos 1, 3, 5 y 6 iba a ser el Grupo Quart que encabezaba Carlos Ahumada, sí, aquel que videograbó a Carlos Imaz —esposo de Claudia Sheimbaun en ese entonces— y a René Bejarano recibiendo fajos de billetes como soborno al Gobierno del Distrito Federal encabezado por López Obrador. (http://www.cronica.com.mx/notas/2002/13775.html)

Sin embargo, a pesar de que Rioboó presentó a destiempo y mal calculada la cifra del proyecto, el 25 de junio de 2002 la empresa inmobiliaria del Gobierno del Distrito Federal, Servicios Metropolitanos (Servimet) entregó por órdenes de López Obrador y en adjudicación directa la proyección de la obra a José María Rioboó, porque presuntamente no existían otras firmas constructoras que pudieran realizar el diseño. (http://www.cronica.com.mx/notas/2002/18521.html)

En 2004, con el escándalo de los sobornos a Imaz y Bejarano en su apogeo, López Obrador dijo que por una decisión personal pasó por sobre un proceso institucional como es una licitación pública y evitó la participación de Ahumada, ganador de la mayoría de los tramos. “Decidimos combatir al señor Ahumada. En tres años lo hemos atajado (…), se presenta como empresario contratista. Licitamos para la construcción del Distribuidor Vial San Antonio, del segundo piso. Se queda incluso su empresa como la mejor propuesta. Sin embargo, (por) la desconfianza, yo decido que no debe participar”, le dijo a Joaquín López Dóriga. (http://expedientedf.blogspot.com/2004/04/razn-tcnica-par-quart.html)

De esa forma, autoritaria y sin soporte legal, López Obrador evitó la participación de Ahumada y entregó la obra a otros constructores, cuyos contratos fueron cerrados por 12 años y aún no hay quien los haya abierto.

Entonces, como en 2002, es muy probable que la decisión ya esté tomada para entregar la construcción al Grupo Carso de Carlos Slim y el consorcio de empresarios integrados en el proyecto como Bernardo Quintana (ICA), Olegario Vázquez (Prodemex), Hipólito Gerard (GIA), y Carlos Hank (Hermes), sin ser cuestionado por la sociedad, porque la consulta es un procedimiento político sólo para legitimar una decisión técnica que él mismo descalificó como parte de su campaña electoral. Quizá por eso ayer dijo que iba a buscarlos “para serenarlos”.

Y no se sorprenda si el sacrificado de todo este enjuague cuando se dé a conocer la decisión final sea Javier Jiménez Espriú, quien ha presentado todos los argumentos en contra del NAICM, incluso un estudio de la agencia NavBlue que retoma información de Rioboó, quien está a cargo del diseño del proyecto del aeródromo de Santa Lucía y fue quien diseñó el Distribuidor Vial San Antonio en 2002.

Y a pesar de los ejemplos arriba citados, hoy, López Obrador dijo que: “Se va a acabar el contratismo corrupto que ha venido imperando, prevaleciendo en los últimos tiempos”. ¡Gulp!

E-mail: renatoconsuegra@yahoo.com.mx
Twitter: @renatoconsuegra

(*) Renato Consuegra es periodista, ganador del X Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí que entrega la agencia cubana Prensa Latina y director de www.difunet.mx, www.e.legislativo.mx y www.yoemprendedor.mx

Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo
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Nacional

Hermosa unidad fraternal y felicidad, la que se vive hoy en La Luz del Mundo; inicia bienvenida 

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Como cada año, hoy no podía ser la excepción, cerca de 5 millones de fieles esparcidos por 60 países del orbe celebran junto a su director internacional, El Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, de manera espiritual el inicio de su magna celebración; La Santa Cena, el memorial sagrado del sacrificio que El Señor Jesucristo hizo al entregar su vida por toda la humanidad. Guadalajara es parte de ese festejo tradicional en el mundo y hoy inician los festejos con una bienvenida mundial.

¡Ciudad deseada, oh bendita gloria! Son las alabanzas que la Iglesia entona en alusión a la Hermosa Provincia, el gozo de toda la tierra, como lo señala la escritura bíblica en uno de los Salmos.

Hoy por motivo de la pandemia, y para evitar contagios, la Santa Convocación 2020, por decisión de la asociación religiosa, se lleva a cabo vía transmisiones en el que se esperan para su evento magno el día 14 de agosto, alrededor de 900 mil conexiones en internet para conmemorar el sacrificio del Señor Jesucristo, que murió en la cruz por la injusticia de los hombres.

Pareciera que por no ser presencial el evento que reunía en la capital tapatía a más de 600 mil delegados pudiera haber tristeza, pero no, esa algarabía espiritual la disfrutan cada uno de sus miembros y lo demuestran con comentarios e imágenes alusivos a su magna celebración.

Hoy en las redes sociales, invitan a propios y extraños a que se unan vía internet a sus transmisiones, y con el switcheo de diversos videos que en forma simultánea y de manera remota, muestran sus templos ubicados en diferentes latitudes con un desplazamiento tecnológico importante de Berea Internacional, donde sus templos -casas de oración- lucen impecables y como en el caso de Phoenix Arizona USA, que recientemente inauguraron, donde transmitirán su escuela dominical en punto de las 12:00 hrs. de este día.

Así se vive la fiesta espiritual en La Luz del Mundo, hoy no hay miles de autobuses arribando a su colonia ubicada en el oriente de la ciudad, tampoco los miles de taxistas que llevan a la Hermosa Provincia a los fieles que llegaban a la Central de Autobuses, ni tampoco los comerciantes y prestadores de servicios que se beneficiaban de la magna festividad. No, hoy la alegría es sólo para sus fieles y para quienes deseen unirse a sus cultos por medio de la tecnología.

@afondoJAL

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Carlos Ramírez

Indicador Político- EE UU: ni liberales ni conservadores, sino imperialistas

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Carlos Ramírez

Si se revisa la historia reciente de los EE UU, Barack Obama llegó a la presidencia para salvar al capitalismo de la crisis del 2009 y del acoso de las minorías afroamericanas e hispanas. Las elecciones de noviembre próximo entre el presidente Donald Trump y Joe Biden-exvicepresidente de Obama reproducen el mismo escenario: la dirección política del imperio con el apoyo del establishment liberal-conservador o con la alianza con los puritanos conservadores racistas.

El enojo liberal con Trump no radica en sus doctrinas racistas, excluyentes y wasp (blancos, sajones y protestantes), sino en la exclusión de los intereses del establishment liberal-conservador. La comunidad liberal estadunidense había logrado una convivencia pendular con los conservadurismos republicanos de Ronald Reagan y los dos Bush, porque sus programas obedecían a la derecha en política exterior, no en la interior.

Trump vino a romper ese acuerdo no escrito porque construyó o hizo salir de sus catacumbas a la derecha puritana de condado y granjas contra un Estado interior que había caído en manos de los intereses liberales. Ahí, en la disputa por el Estado dentro de la nación, estuvo la verdadera revolución conservadora de Trump. Ahora Biden quiere regresarle el Estado a los grupos liberales que han medrado con el control del poder, a costa de exprimir a los ciudadanos ajenos a los grupos de poder y Trump quiere extender cuatro años más su modelo de exclusión del Estado depredador en el interior

Obama ejerció un racismo peor que el de Trump: llegar en nombre de una sociedad afroamericana, pero para salvar a la sociedad anglosajona con la mayor deportación de hispanos y los menores programas sociales para afroamericanos. Dedicó mayores volúmenes de dinero para salvar a las empresas afectadas por la crisis de 2009. Trump, en cambio, apeló a la defensa de los fundadores de los EE UU llegados de Europa para construir un imperio expansionista de tipo capitalista: los granjeros víctimas del hambre fiscal del Estado y sus legisladores. Ahora Biden explota el racismo de Trump, pero sin ningún programa o proyecto real para cambiar o regular sin castigos la presencia de extranjeros sin permisos legales de internación.

La lucha en las próximas elecciones estará entre la gran coalición liberal-conservadora institucional y la alianza popular de granjeros y pequeños empresarios. En lo exterior sigue prevaleciendo el mismo modelo de imperialismo militarista intervencionista, la CIA es la misma con republicanos y demócratas, los apoyos a las derechas latinoamericanas son los mismos en ambas corrientes.

El problema es que Trump no obedece a las consignas de lo que el mismo caracterizó, con razón, como Estado profundo o el bloque de mainstream media o medios de comunicación dominantes que fijan la cultura, la ideología y los intereses estadunidenses, junto con los empresarios, legisladores y hasta intelectuales dominantes. A lo largo de cinco años, los grandes medios del bloque liberal-conservador han descuartizado a Trump para sacarlo del poder. Ahora todos ellos, con The New York Times y el The Washington Post al frente, operan de manera abierta –se permite en la tradición de la prensa estadunidense– a favor de Biden, pero con parcialidad tramposa en su sección de noticias que debiera de ser equilibrada.

Trump, en efecto, encabeza una facción racista, puritana, excluyente, pero lo ha hecho de manera abierta. Esa ideología no debe seguir en el poder, pero la opción es el mismo enfoque con Biden disfrazado de liberalismo. Y los medios que denuncian el racismo de Trump guardan silencio cómplice del racismo de Obama y liberales demócratas que sólo tratan de desmovilizar las protestas con cargos de conciencia y no con cambios en la correlación de fuerzas sociales en el Estado estadunidense.

La legisladora demócrata Nancy Pelosi ha sido la encargada de bloquear en la cámara de representantes todas las iniciativas para beneficiar a los hispanos, calla en gobiernos demócratas y protesta en periodos republicanos. Pero su Congreso ha frenado esas reformas.

En este sentido, no debe caerse en la trampa mediática de suponer que Trump es el malo y Biden es el bueno, cuando en realidad los dos responden a bloques de poder –militares, industriales, mediáticos, empresas financieras transnacionales, agencias de inteligencia y mecanismos de explotación de países subdesarrollados y hasta desarrollados– que están imponiendo el nuevo orden del siglo XXI. Trump lo hace de forma brutal, desordenada y arrogante y Biden lo hará engañando con las sonrisas, pero el objetivo final es el mismo. Obama prometió el fin del imperio en su discurso de primera campaña en Berlín y al final no quiso siquiera salir de la invasión de Afganistán e Irak.

Y para enredar más las cosas, Biden –que tiene acusaciones de racismos contra afroamericanos y señalamientos de acosos sexuales– siempre ha sido un segundo en los intereses de Obama; en 2016 Obama prefirió la red de intereses de los Clinton y optó por la candidatura de Hillary; aplastada y humillada por Trump, ahora Obama voltea hacia Biden, cuya candidatura depende al cieno por ciento del expresidente afroamericano

Las elecciones estadunidenses deben ser miradas con ojo crítico, desde la perspectiva de que demócratas y republicanos son lo mismo y que sólo cambian los rostros hipócritas o realistas. Los EE UU son un imperio explotador e invasor. Y los presidentes del imperio representan el bloque de poder hegemónico que fija las reglas del capitalismo y que maneja, en fase superior, el complejo financiero-militar-mediático que no quiere dejar ningún resquicio para el regreso del socialismo.

 

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Carlos Ramírez

Indicador Político- Medicinas y TV, agenda expropiatoria de la izquierda base del PRD y Morena

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Carlos Ramírez

 

La creación de una empresa estatal comercializadora de medicinas para la salud pública y el uso pagado de las televisoras privadas para la transmisión de clases públicas de emergencia reabren la vieja agenda de la izquierda socialista: la nacionalización de la industria químico-farmacéutica y la expropiación de Televisa por ser instancias claves en la configuración del social del ciudadano.

Esas dos demandas estuvieron en las últimas propuestas del Partido Comunista Mexicano antes de solicitar su legalización en 1978 y, de hecho, quedaron como banderas en la oposición populista. Sin embargo, de manera paulatina fueron arriadas cuando el PCM cedió su registro legal a los priístas de la Corriente Crítica de Cuauhtémoc Cárdenas para fundar el PRD con las metas del neo/pos cardenismo y no del socialismo de izquierda.

Inclusive, las dos demandas expropiatorias fueron propuesta de la primera campaña legal del PCM con registro legal en 1979 y la primera presidencial como PSUM en 1982. El funcionamiento privado de la producción y comercialización de medicinas y de las televisoras como forjadoras del pensamiento social habían sido, inclusive, cuestionadas por grupos priístas progresistas o por funcionarios del gobierno.

Lo que pueda hacer la nueva empresa estatal comercializadora de la 4-T tendrá que someterse a los dictados del oligopolio de las medicinas y el Estado sólo usará pagando el espacio público concesionado a las televisoras privadas para uso comercial. La emergencia medicinal por el coronavirus y la necesidad de mantener funcionando el sistema educativo sin presencia en las escuelas ha vuelto a poner en la mesa de debates el funcionamiento privado o utilitario de funciones privadas concesionadas por el Estado.

En el sexenio de Echeverría hubo iniciativas para aumentar el control público sobre los negocios privados que tenían que ver con la salud pública –física y mental– de los mexicanos. Echeverría se quejó que la televisión destruía por las noches el esfuerzo educativo de las mañanas. Y el poder de las farmacéuticas impedíaregulaciones que bajaran los precios y que aumentaran las disponibilidades de medicinas indispensables para la salud pública.

A lo largo de veinte meses el actual gobierno federal no ha podido romper el bloque de poder y sus influencias políticas de la industria farmacéutica, sobre todo porque muchos políticos del PRI se convirtieron en empresarios del sector y con ello fortalecieron su fuerza contra instituciones políticas donde todavía hay una representación del PRI. La Secretaría de Salud está dirigida por funcionarios que ignoran las funciones vitales del Estado con la salud de los mexicanos y sólo miden la comercialización social der las medicinas en función de presupuestosviables de corto plazo.

La televisión ha sido cuestionada por la 4-T, pero a la hora de las decisiones siempre se atraviesan las complicidades del poder o la debilidad de clase del nuevo grupo gobernante. Sin embargo, el gobierno actual noha podido construir una televisión pública con penetración social como para marginar los recursos de la televisión privada, ni una industria de las medicinas.

Uno de los principales redactores y promotores de la agenda presidencial del Partido Comunista en 1978-1981 fue el dirigente de la Juventud Comunista del PCM y pivote del partido, Pablo Gómez Álvarez, quien ha hecho carrera legislativa representando al PCM, al PRD y ahora a Morena. Y con él una corriente del viejo PCM ha tratado de ir imponiendo algunos puntos de la agenda, aunque casi sin éxito porque el PRD era de expriístas y ahora Morena también y además carece de una propuesta programática de la izquierda ideológica.

Las condiciones para la nacionalización de la industria químico-farmacéutica y la expropiación de Televisa nuncahan estado en la agenda del PRD o Morena, pero en los sobrevivientes del viejo PCM que andan pululando en las goteras de la política populista. La crisis en el abasto social de medicinas y la dependencia del régimen de la condescendencia de Televisa, TV Azteca y los nuevos oligopolios mediáticos cuando menos exigiría una reforma para obligarlos a apoyar labores sociales del Estado.

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Ciclo La columna y el poder”. Recuerde: de lunes a viernes de la semana próxima por Zoom habrá un ciclo de conferencias sobre la columna política y el poder para celebrar los treinta años de existencia de Indicador Político. Registros en http://indicadorpolitico.mx y anakarinasl@hotmail.com

Política para dummies: La política es el monopolio legítimo de poder del Estado.

 

http://indicadorpolitico.mx

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