Pluma invitada:
Por Hiram Chávez
Tras la detención en California de Naasón Joaquín García, líder de la Iglesia La Luz del Mundo; distintas irregularidades del sistema judicial de este Estado han salido a la luz.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo N° 11 señala que “Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público, en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.”
Desde la propia detención, hasta esta última comparecencia, se ha vulnerado este derecho al apóstol Naasón Joaquín; en ningún instante del proceso, se ha presumido su inocencia, ni por el sistema judicial de California, ni por los medios masivos de comunicación.
Por una parte, el fiscal no puede llamar “demente” a una persona sin haber un previo estudio de un especialista que defina esa enfermedad; se están generando diagnósticos falsos, carentes de toda base científica y con la única intención de afectar la imagen de una persona que hasta el momento es inocente.
De la misma manera, no puede arremeter contra la institución que dirige el líder, cuando las acusaciones son hechas hacia su persona y no hacia la iglesia que dirige. Al respecto, ¿Cómo asegurarle al acusado sus garantías necesarias para su defensa? Cuando en una estrategia visceral e inhumana, el fiscal propició una marejada de medios internacionales de comunicación desvirtuando la dignidad y presunción de inocencia del apóstol Naasón; el porcentaje de probabilidad de que el jurado que participe en este proceso, haya sido contaminado por las declaraciones del fiscal y el amarillismo de los medios de comunicación, es elevado.
Otro derecho humano, es que “Toda persona debe ser respetada en su integridad física, psíquica y moral.” “Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.”
Este derecho también ha sido dañado desde sus primeras apariciones en medios de comunicación esposado y con vestimenta de preso, cuando le asiste el derecho a que se respete su dignidad e imagen. Esto se considera de mucha relevancia toda vez que, Naasón Joaquín es una figura pública, lo cual me afirma más la idea de un proceso sucio desde su origen, pues aún no ha dado inicio un juicio formal y ya su dignidad e imagen han sufrido la peor embestida que una figura pública haya recibido en la historia de la justicia americana; lo que nos da como resultado, que el porcentaje de tener aun jurado imparcial, es muy mínimo.
Por último, la forma tan visceral en la que el fiscal arremetió en señalamientos y juicios apresurados contra Joaquín García, así como solicitar la fianza más alta en la historia del Estado de California, presagiaban pruebas contundentes e irrefutables. Sin embargo, el pasado viernes 21 de junio, la fiscalía no presentó pruebas que sostuvieran la fianza solicitada. Para empezar, Xavier Becerra no apareció, en su representación acudió la fiscal suplente, Amanda Plisner; por su parte, la juez Teresa Sullivan, puso un ultimátum a la fiscalía para presentar pruebas que justifiquen una fianza que raya en lo ridículo.
Queda claro que, el hecho de ser juzgado por la justicia americana, no garantiza en ningún sentido una justicia imparcial y en total apego a los Derechos Humanos y leyes establecidas. La justicia impartida por el Estado de California, se ha mostrado sucia, – incluso – más que la mexicana. Xavier Becerra ha violado no solo la ley de los Estados Unidos de Norte América, sino también el noveno mandamiento de la ley de Dios: No dirás falso testimonio.
Nos seguimos leyendo, ¡saludos!
@ChavezHiram
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







