Por Carlos Ramírez
La crisis de comunicación política del bloquegobernante alrededor del caso de Andrés Manuel López Beltrán ha dado la razón a Palacio Nacional de que sí había que poner atención al tema de las redes sin control, pero el problema no estaba en los periodistas de la lista negra sino en que la información oficial es sólo propaganda.
Un examen frío de lo publicado por los miembros de la lista negra alrededor del caso de Andy puede aportar datos fríos en el sentido de que no ha existido ninguna estrategia maquiavélica o perversa en las redes, sino la revisión de la dinámica de la “red de amplificación digital” –o “corre la voz”– en realidad reveló que el bloque político de López Obrador ya perdió la dinámica social y en su lugar está dominando la crítica en sus dimensiones más estrictas y hasta personales contra la 4T.
De ahí que la decisión gubernamental haya sido la de apuntalar el modelo de interpretación de Alcalde Luján y mandar el mensaje de endurecimiento en las regulaciones gubernamentales hacia las redes, pero con evidencias de que los resultados serán bastante menores a las expectativasprevistas: en un cálculo muy burdo y quizás sin técnica de seguimiento, puede concluirse que la dinámica negativa en torno a Andy en las redes sociales-digitales ha sido 90% en contra, y un escaso 10% a favor.
El dato revelador se localiza en el hecho de que las redes sociales se movilizan con intencionalidad incontrolable y las bases sociales de la 4T efectivamente tienen acceso al mundo digital pero no están entrenadas para participar en la generación de respuestas o recreación de tendencias y las críticas sí responden –y sería absurdonegarlo– a una dinámica intencionada de tipo político que pudiera explicarse con el argumento de que el segmento digital es el lado más vulnerable de la mayoría gobernante.
En la 4T tienen claridad respecto a la falta de organización y profundidad de liderazgo de la oposición electoral y podrían conocerse evidencias de un exceso de confianza en lo que le estarían faltando a las corrientes opositoras. Y hasta ahora domina en el grupo gobernante la percepción de que el control de las bases electorales vía los padrones de bienestar y la falta de figuras disidentes estaríadificultando una voltereta en los resultados electorales.
Sin embargo, en el sector intelectual que potenció la candidatura de Vicente Fox en el 2000 tienen otros datos: Fox ganó por los errores estratégicos de Cuauhtémoc Cárdenas en la búsqueda de una candidatura opositora unitaria, el candidato del PRI nunca creció y Fox encauzó el descontento aún con su figura ranchera que aglutinó el sentimiento antisistémico social.
El cálculo parecía válido en ese momento… y podría revalidarse para el 2030, si se revisan los análisis de estos grupos que pulularon alrededor de Fox. En aquel entonces se dieron tres circunstancias que podrían reproducirse en las expectativas de las elecciones legislativas y estatales de 2027 y las presidenciales de 2030: una alianza opositora operativa que le quitó el Congreso al PRI en 1997, una candidatura presidencial oficial sin pies ni cabeza y sobre todo la desarticulación del Frente Democrático Nacional cardenista.
Los hechos políticos críticos no se reproducen mecánicamente, pero las circunstancias se presentan para que sean aprovechadas por la oposición. Palacio Nacional ya se percató que las redes digitales le han vuelto la espaldaal lopezobradorismo, que López Obrador descuidó a las bases sociales en las calles y que la oposición ha potenciado con astucia los errores sobre todo familiares y de alianzas en la cúpula cuatroteísta.
Este tipo de análisis es muy difícil de concretar en metodologías académicas, pero las circunstancias se han presentado sobre todo por los problemas de gestión del poder presidencial entre la presidenta en funciones y el presidente emérito que sigue con los hilos del control gubernamental.
Y el factor sorpresa ya se presentó para operar en contra de los planes oficiales: la ofensiva de Estados Unidos para violentar la soberanía político-electoral de México,aunque hasta ahora habrá que atender si la Casa Blanca realmente quisiera propiciar la alternancia en la presidencia o se encontraría más cómoda entendiéndose como una presidenta Sheinbaum sin la gestión de Palenque.
En ese contexto se tiene que entretejer una explicaciónpolítico-electoral con una única variable condicionante:Estados Unidos quiere recuperar el control sobre México por seguridad política de la Casa Blanca y por seguridad nacional de la geopolítica de Trump.
Y al gobierno le salió el tiro salió por la culata: la campaña contra la “red de amplificación digital” quiso matar simbólicamente a los mensajeros, pero en realidad fortaleció a los miembros de la lista negra de periodistas críticos.
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Política para dummies: La política con toda la realidad y no la realidad manipula la política.
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