Staff A Fondo.- Hay nombres que regresan a la conversación política no porque alguien los invente de la noche a la mañana, sino porque llevan años cargando el costal. José Antonio de la Torre Bravo, el Pepe Toño de toda la vida, es uno de ellos.
Entró al PAN en 1988, cuando el partido todavía era minoría y había que hacer política a pie. Fue dirigente juvenil, consejero estatal, regidor de Zapopan en dos ocasiones, diputado local y hasta coordinador de la bancada panista en el Congreso de Jalisco. También pasó por la administración pública: Educación, Migración, Registro Agrario. No es un improvisado ni un recién llegado con traje nuevo.
Lo más interesante de su carrera es lo que no tiene. En un partido que ha cargado con su ración de escándalos, peleas internas, carpetas de investigación y nombres quemados, De la Torre Bravo ha logrado mantenerse limpio. No es santo de devoción de todos, pero tampoco aparece en las portadas por líos de corrupción o por pelearse a gritos en público. Eso, en estos tiempos, es requisito, sensatez ante la violencia e inestabilidad de otros.
Hoy el PAN jalisciense necesita diputados federales que no generen vergüenza ajena. Que sepan de legislación, que conozcan el terreno y que no lleguen a San Lázaro sólo a ocupar un curul. Pepe Toño tiene experiencia real en el Congreso local, sabe cómo se arma una iniciativa y cómo se negocia cuando no se tienen los votos. No es el candidato más mediático ni el más ruidoso, pero es de los pocos que puede argumentar que ha hecho el trabajo desde abajo y bien hecho por cierto.
Si el blanquiazul realmente quiere presentar una cara distinta en las próximas federales, haría bien en voltear a ver a perfiles como el suyo. No es el salvador del partido ni el hombre de la renovación mágica. Es, simplemente, una opción limpia, con oficio y sin el lastre de los escándalos que tanto daño le han hecho al PAN en Jalisco. En la cancha del 2027 donde estará marcada por los políticos con antecedentes por tener denuncias en su contra y otros con vínculos criminales, el debate lo ganará el político serio y con oficio.
A veces lo que se necesita no es un outsider brillante, sino alguien que ya conoce la casa y no la ha quemado. Hoy más que nunca esa será la premisa principal para elegir candidatos.
Está es una de las varias opciones de Candidatos que en A Fondo Jalisco estará dando a conocer buscando abrir el debate en la cancha de lo mejor para nuestro Estado. Los buenos somos más.
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