Staff A Fondo.- En estos días se empezó a ver claro cómo viene la pelea por la candidatura de Movimiento Ciudadano en Zapopan. Y no viene limpia.
De un lado están los que llegaron cuando ya no les quedó de otra. Ex panistas que, después de perder el municipio, buscaron refugio naranja. Jorge Torres, Ricardo Rodríguez y su gemelo, Pepe Chuy González, operadores como Eduardo Mar de la Paz, gente de la Fiscalía Anticorrupción como Omar Cruz, Manuel Romo y toda esa bola del mismo entorno. Todos jalandole a Isaura Amador
El problema es de raíz. Como no son de casa, les vale la unidad. Han estado moviendo empleados públicos a sus eventos (hay chats), haciendo actos anticipados que terminan afectando al propio partido, gastando en eventos y redes cuyo origen pronto se va a saber. Tienen un cuarto de guerra que se dedica a tirar lodo contra cualquiera que se les ponga enfrente. Y no les tiembla la mano: si hay que tocar al gobernador, lo tocan. Como cuando ordenaron no salir a defender la vivienda para policías en El Mirador, dejando solo a Lemus. No suman. Restan.
Del otro lado están las que sí son del movimiento. Mónica Magaña y Gaby Cárdenas, en línea con Mirza Flores. Ellas defienden al gobernador, meten emecistas a sus equipos y construyen para los naranjas. Entienden que esto no se trata de llegar a como dé lugar.
Mientras tanto Zapopan sigue con el agua, la basura y un presidente municipal cada vez más lejos de la gente y de los empresarios. En ese escenario, la operación de Isaura no solo divide: abre la puerta para que Morena entre con todo.
Y aquí viene lo grave. La guerra sucia que están montando desde el equipo de Isaura va a dejar mucho lastimado. Van a quemar gente, van a romper puentes y van a generar rencores que van a costar caro. Lo extraño —o lo cínico— es que quienes están haciendo el trabajo sucio son los panistas de siempre. Y Morena, claro, lo celebra en silencio. Mientras los “panistas” desgarran al emecismo, Morena ya anda buscando la opción ciudadana que les permita capitalizar el desorden.
La buena noticia para los Naranjas reales, es que a Isaura casi nadie la conoce fuera del chat de Participación Ciudadana. No prendió. Y ya no le alcanza el tiempo para hacer más daño del que ya hizo.
Así está la cancha. Y en Zapopan, cuando se pone así de fea, los que juegan sucio casi siempre terminan pagando.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







