
Amaury Sánchez
¡Ah, la inflación! Esa vieja conocida que nos tiene con el Jesús en la boca cada quincena. Pero esta vez parece que se está portando bien… o al menos eso queremos creer. Resulta que en la primera quincena de marzo, la inflación en México bajó a 3.67% anual. Nada mal, considerando que en febrero andaba coqueteando con el 3.77% y nos tenía a todos sudando frío cada que íbamos al súper.
¿Qué pasó? ¿Milagro divino? ¿Una limpia colectiva? No, nada de eso. Lo que pasó es que las frutas y verduras decidieron darnos un respiro y bajaron sus precios un 3.67% anual. Después de meses de cobrar como si fueran joyas de Tiffany’s, parece que los aguacates y los tomates entendieron que no somos millonarios y que ya era hora de aflojarle un poquito. Claro, los productos pecuarios, como la carne y el huevo, siguen subiendo (a un ritmo de 8.93% anual), porque al parecer las vacas y las gallinas aún no entran en razón. Pero bueno, algo es algo.
Por otro lado, los energéticos y las tarifas controladas por el gobierno también están bastante estables, con un aumento moderado de 2.96% anual. Parece que la gasolina y la luz nos están dando un respiro… aunque todos sabemos que esa calma podría ser como la paz antes de la tormenta.
El Banco de México (Banxico) está tan tranquilo con estos números que ya se anda relamiendo los bigotes para bajar otra vez las tasas de interés en la próxima reunión. Todo apunta a que le van a dar una rasuradita de 50 puntos base, dejándola en 9%. ¿Eso qué significa? Que endeudarse será un poco menos doloroso y que el consumo podría repuntar… aunque con eso de que los servicios subieron 5.57%, a lo mejor la cuenta en el restaurante nos sigue saliendo en un ojo de la cara.
Así que sí, la inflación está bajando, pero antes de emocionarnos, mejor tengamos el paraguas a la mano. Ya sabemos que en este país, la estabilidad económica dura lo que una dieta en diciembre. De momento, podemos respirar un poquito más tranquilos cuando vayamos al mercado… pero si el aguacate vuelve a cotizarse como bitcoin, no digan que no se los advertí.
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