
Por Jaime García Medina
Lo que hacen no es nuevo, pero ahora más que nunca, en plena época de la posverdad, los gobiernos se han excedido en sus dichos y han ocultado muchos de sus hechos. Lo mismo Donald Trump, que Andrés Manuel López Obrador, o que Enrique Alfaro, quien vive una serie de encrucijadas que por su escasa formación política no puede resolver: lo vemos en temas torales como seguridad pública, derechos humanos y su relación con la prensa.
Estamos ante una forma de gobierno que se muestra nítida con el concepto viejo que tienen del poder los presidentes municipales que empezaron a gobernar bajo las siglas de Movimiento Ciudadano: Ciudad de los Niños, le quieren llamar sin lograrlo a Zapopan donde la ley es vulnerada, violentada arteramente por su presidente con licencia Pablo Lemus Navarro quien a lo largo de su prolongada administración ha dicho que lo que digan los jueces le importa un cacahuate. O lo que pasa en Guadalajara, donde Ismael del Toro se negó a pagar un laudo millonario, construye maceteros y los hace pasar como parques de bolsillo o sostiene en sus cargos a amigos y amigas aunque les prueben todo aquello de que les acusan. Al final, dirán que todo lo hacen por la sociedad, y que la defienden.
Ayer hubo dos temas en los que se ve el uso de la mentira para hacer pasar su realidad como cierta, su veneno como si fuera savia, su engaño como verdad: la falta de abastecimiento de agua potable en muchas colonias de la zona metropolitana de Guadalajara -negada- y el cese inexplicable de un equipo de prensa crítico que se dio en la radio por 8 años consecutivos, con la supresión de exitoso programa en MVS “por falta de presupuesto” pero la contratación en su sitio, de otro equipo noticioso.
Y creen que nos creemos su dicho, y creen que no los vemos, y creen que nos vamos a quedar callados, y hoy, por pensar solo en la coyuntura, el gobernador ha quedado expuesto nacionalmente, como un simple censor, como una especie de político que ya repudiamos, que es el tirano que simula -y mal- ser demócrata.
Su asesor de medios negó la censura. Pero ya es muy tarde. Sirvió como pararrayos y atrajo todos los golpes. Ya saldrán de esta, es la postura.
Solamente que para la sociedad el partido en el poder vive de crisis en crisis. Y ya son muchas. Lo del déficit en el abasto del agua va a enfadar más a la población, que no está acostumbrada al corte del servicio en forma recurrente y que ya está hasta la coronilla de tanta excusa y tanta mentira.
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