Por Jaime García Medina*
El desarrollo y la gobernabilidad en las instituciones me ha llamado mucho la atención siempre.
He seguido con especial atención a los que conducen diversos regímenes y administraciones. Entiendo el retroceso y/o avance de algunas naciones o agrupaciones. Me he adentrado incluso en las transiciones o alternancias y veo con acuciosidad los atascos o despegues que hay en ellas siempre.
Observo con especial interés los relevos en organizaciones sociales y los acomodos o nueva correlación de fuerzas que dentro de ellas se verifican.
Por eso me llama mucho la atención el liderazgo en tiempos por demás difíciles, del presidente internacional de la Iglesia La Luz del Mundo, Naasón Joaquín García.
Hoy, que la defensa jurídica que contrató ya le garantizó el triunfo y su caso ha sido desestimado, omito referirme al proceso judicial ya agotado, ya resuelto favorablemente a su causa, y a la de todos los suyos. En México le entenderíamos mejor al concepto si a ese proceso le llamamos sobreseído o anulado. No quiero referirme a términos o procedimientos jurídicos, pero sin ser abogado entiendo que no hay caso. Para la Corte de Apelaciones del Estado de California en interpretación de la ley vigente es sumamente grave que se haya violado reiteradamente su derecho a la presunción de inocencia. Si Naasón Joaquín ya ganó ese caso, su caso, porque juicio ni siquiera hubo, no me referiré hoy a ese proceso judicial resuelto.
Abordaré su liderazgo. Ayer observé la webinar de Mario Riorda y María José Canal sobre el futuro del branding gubernamental post covid-19 y vino a mi mente el proceso de Naasón Joaquín y de La Luz del Mundo.
Ha pasado un año ya de la detención. Y las cosas para la comunidad, para él, marchan mucho mejor. Cito dos argumentos nada más: uno, los diarios y las televisoras en lo general, se han olvidado hace mucho del asunto. Ya no hay portadas ni notas ni tuits de miembros de la sociedad que no tienen intereses de uno u otro lado. Dos, la Luz del Mundo en 60 países no solo guarda una unidad y una solidez interna increíble, sino que está en expansión.
En este tiempo de rebeldía social tienen bautismos masivos, Santa Convocación sin precedente, jornadas de oración por internet; los fieles se auto resguardan en tiempos de coronavirus; no protestan por el juicio; no incurren en rebeldía social; oran por las autoridades; se solidarizan con servidores públicos del área médica o de protección civil; sin ser ostentosamente millonarios comparten víveres y despensas; son, hay que decirlo claramente, una comunidad ideal. Para ellos, para los gobiernos, para la sociedad toda. Excepto para los fanáticos religiosos. A ellos los han derrotado y de ellos sí reciben agresiones. Las autoridades y ciudadanos libres, no los agreden.
Como no hay instituciones religiosas, políticas o sociales en paz; como no hay instituciones en expansión, solo La Luz del Mundo, asumo que los adversarios de la organización religiosa se equivocaron con esta acusación sin acusadores y sin pruebas.
Naasón Joaquín les ganó de calle. Y desde donde está. Es un año de prosperidad y de despuntar de la Luz del Mundo, a pesar de todo. La ley y la historia absolverán.
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7 Comments
Así es la iglesia del Dios vivo, dirigida en esta tierra por un santo apóstol de Dios sigur adelante
#HONORABLE