De plano es muy curioso lo que ocurre con el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro. No aguanta nada de nada y El Informador en su columna de trascendidos Allá en la fuente lo señala: “Aunque pronosticamos que el líder máximo de la refundación tendría un día de campo en el Legislativo, no contábamos con que es de mecha corta y bastaron algunas críticas para que se prendiera.
“El priista Manuel Alfaro le cuestionó al gobernador los retrocesos y que se colgara medallitas por la Línea 3 y el Peribús, proyectos del finado Aristóteles Sandoval; además puso el dedo en la llaga al cuestionar el nulo avance de la investigación del magnicidio del ex mandatario.
“Ya con la molestia evidente, el titular del Poder Ejecutivo negó quitarle mérito a la pasada administración. A lo que no respondió fue a la falta de resultados en las pesquisas del asesinato de su antecesor. Y de otros 7 mil homicidios en el Estado”.
Tan fácil que es decir actué o no actué por esto. Pero el peribús no es su idea, ni la Línea 3 del Tren Ligero. Y el que las pensó fue victimado y no hay una sola pista de la ejecución. Si fuese el caso que el crimen organizado lo cometió, este homicidio debía ser “cerrado” así: un grupo lo ordenó y cometió. Punto.
https://www.informador.mx/ideas/Encarado-y-enojado-20211029-0028.html
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