
Por Manuel Gutiérrez
Si bien forma parte frecuente de las noticias internacionales —ahora opacadas por el conflicto en Irán, donde por cierto fuentes de la BBC consideran que Rusia le pasó datos a Irán para coordinar los lanzamientos de misiles contra bases de los Estados Unidos—, la guerra de invasión de Rusia a Ucrania no es un motivo constante en la información local.
Salvo Carlos Loret por su enfoque internacionalista, Jean Meyer (el investigador del CIDE y autor de los tres tomos de La Cristiada, de origen judío-francés pero mexicano como los chilaquiles) o Maruán Soto Antaki, experto en asuntos del Medio Oriente de origen libanés, no es frecuente ver que el asunto le interese a periodistas mexicanos, salvo una excepción: Pablo Hiriart, de El Financiero.
En un artículo publicado en su prestigiado diario, escribió: “Putin lloriquea, está en peligro” y nos comenta que, para Rusia, Occidente está utilizando a los ucranianos para debilitar, dividir y destruir a su país; una curiosa afirmación considerando que viene del invasor.
Afirma como explicación Hiriart: “Cuando los autócratas (forma elegante de decir dictadores) salen con que la patria está en riesgo, los que están en riesgo son ellos”. Afirma que Putin se sintió Iván el Terrible antes de la invasión, pero ahora dice que Rusia está en peligro.
Ciertamente, la opinión pública —silenciada pero existente en Rusia— cuenta y opera, y se ha dividido como no había ocurrido antes en la invasión a Ucrania. “Tiene ante sus ojos el principio de una derrota histórica y se presenta como víctima”, y con ello pretende justificar los reclutamientos forzados que siguen calando en la población rusa.
Dice Hiriart: “Son los mismos lloriqueos de Serguéi Lavrov en la ONU, donde acusó a Ucrania de haber lanzado un asalto contra su país cuyo objetivo es ‘desgastar y debilitar a Rusia’”, pero olvidan lo fundamental: el invasor fue Rusia.
Lo cierto es que la ineptitud de Putin como comandante supremo es manifiesta, y no está tan lejos de que lo saquen del poder. Cierto, gobierna por medio del miedo, pero este factor se debilita con el tiempo porque no es un blindaje contra la estupidez.
Las malas decisiones del líder en lo político, económico y militar hacen ahora que la duda se siembre en la tierra rusa. Para compensar, Rusia anunció que tiene 25 millones de adultos elegibles para enviarlos al frente mediante el servicio militar obligatorio por la “madre Rusia”.
Ahora se les han agotado las minorías musulmanas del Cáucaso, los pescadores de los círculos árticos, los chechenos y los jóvenes de aldeas rurales. En Rusia, para no ser acordes a los boletines oficiales, se están requisando autobuses escolares para mandar reclutas a campos de entrenamiento que, en corto plazo, son remitidos al frente de Ucrania.
Esto ha generado protestas y detenidos con penas de cárcel. No hay todavía un frente por la democracia en Rusia, ni por el cese a la guerra, que esté generando una erosión constante y profunda en las bases del poder; los comandantes se preocupan más por cumplir las órdenes formales que por ganar la guerra.
Hiriart, agudo como es su costumbre, cita al legislador de Moscú, Andrei Medvedev, quien afirmó que, si se está haciendo una movilización, debería ser para fortalecer al ejército y no para causar agitación.
Los rusos prefieren cruzar la frontera de Turquía o de países vecinos como Uzbekistán, evadiendo un reclutamiento que ahora se está convirtiendo en una improvisación que refleja la crisis que vive Rusia y su líder.
Otras razones
En el informe de Ucrania sobre las bajas de Rusia, se presentan cifras de una pérdida diaria de 980 soldados rusos al 4 de marzo del presente año, para un total de 1,269,500 soldados perdidos por muerte. En tanques, Ucrania asegura una pérdida de 24,135; blindados de combate, 37,874; en tanto que perdieron 1,319 sistemas de artillería. En fuerza aérea, la guerra de cuatro años (entrando al quinto) ha costado 435 aviones, 348 helicópteros y 156,000 drones (drones operativos de uso variable 4,384). En la Marina han perdido 29 buques, 2 submarinos y 81,224 vehículos de motor, incluyendo cisternas y unidades de equipo especial.
Algo o mucho debe tener de cierto este reporte, dado que Putin urge por patriotismo que se sumen a la lucha más rusos. El problema de la guerra de Irán es que disminuirá el aprovisionamiento de piezas para drones de combate como el Shahed, muy frecuente en las fuerzas rusas y de origen iraní. Zelenski, en tanto, se acercó más a los gobiernos de los países árabes del Golfo Pérsico como Catar, Baréin y Arabia Saudita.
Más malas noticias: Corea del Sur ha visto cómo ha crecido la escala de Corea del Norte en Ucrania y no permanecerá ajena, aunque sea aparentemente neutral. Fuentes señalan que cederá tanques, cañones, aviones y suministros a Ucrania como acción compensatoria a la aventura de Kim Jong Un. Cabe advertir que estas piezas son bien estimadas por Europa, dado que incluso han abastecido en números mayores a las fuerzas de Polonia con tanques, cañones y aviones K50 Eagle (versión Corea del Sur), que se han desplegado en sus fronteras ante cualquier ataque. Ahora se sumarán al repertorio de armas diversas que llegan a Ucrania para su defensa. Las cifras no se han dado a conocer, pero el propósito sí está confirmado.
Dinamarca envía ayuda humanitaria
La ciudad danesa de Silkeborg envió a la zona de Jersón camiones con ayuda gracias a donativos de los ciudadanos, quienes recaudaron 2.5 millones de coronas para comprar generadores y estaciones eléctricas para que sigan funcionando los hospitales y servicios vitales. La alcaldesa Helle Gade hizo llegar esta ayuda, así como un programa de alimentos en coordinación con la ONU. Dinamarca donó 50 aparatos F-16 y ha proporcionado abastecimientos militares.
Por otra parte, el buque tanquero de transporte de gas “Artic Metagaz” se hundió luego de un incendio y repentinas explosiones anunciadas en las solicitudes de auxilio. Libia logró rescatar a 30 tripulantes. Se desconoce si fue atacado en aguas del Mediterráneo; era parte de la llamada “flota fantasma”, con destino de Múrmansk, Rusia, a Puerto Saíd, Egipto.
Bélgica, por su parte, detuvo al barco petrolero “Ethera”, lo confinó en el puerto de Zeebrugge y le detectó 45 infracciones a las reglas de navegación, seguridad y legitimidad de su carga, por lo que el Ministerio de Justicia de este país le aplicó una sanción de 10 millones de euros. El barco se encubría con la bandera africana de Ghana, pero la tripulación tiene un capitán ruso, oficiales de la India e Indonesia, y principalmente marinos de la India.
Una vez que se regularice, se acredite la legalidad, se pague la multa y se compruebe que el navío cumple con las normativas, será liberado. Esto forma parte de la operación Blue Intruder que aplica Bélgica contra la flota fantasma, a la que tampoco se le permite transportar pasajeros o realizar otro tipo de operaciones no autorizadas. España comenzará a actuar también contra los buques fantasma por el tema de inseguridad, incumplimiento de reglamentos marinos y la falta de justificación de carga legal.
Si sumamos todo al conjunto de los avances de Ucrania, entonces se comprende el tono que empleó Pablo Hiriart para describir el mal momento de Putin, porque es real.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







