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Por Carlos Ramírez

Las cifras mensuales del Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública tienen lecturas parciales. Los reclamos se acreditan al presidente de la república y a su gabinete de seguridad, pero su papel es más bien de responsables de la estrategia nacional y las cifras mensuales revelan delincuencia de orden común que corresponde a gobernadores y alcaldes.
El discurso oficial ha destacado en las cifras de enero-octubre de 2019 el argumento de que se llegó a un punto de inflexión; es decir, que los homicidios dolosos tocaron techo: de casi 300 más en enero de 2019 sobre 2018, en los diez meses hubo un aumento sólo de 205. Los datos oficiales están ahí, sólo que falta que el ritmo se mantenga cuando menos cuatro meses para asumir que en verdad ya se llegó al límite superior de asesinatos.
Pero el rubro de los homicidios dolosos refleja sólo el tema de la violencia criminal que impacta en los estados de ánimo del ciudadano; sin embargo, lo que daña la cotidianeidad de las personas es la delincuencia que afecta seguridad y patrimonio de las personas. Las bajas en balaceras son colaterales, en tanto que la delincuencia al menudeo busca dañar al ciudadano.
En las cifras enero-octubre de 2019 el total de los delitos contra el patrimonio de los ciudadanos fue de 857 mil 163, contra 855 mil 430 del mismo periodo de 2018. La cifra también revela un punto máximo de techo. Es decir, que en los hechos casi se dio el mismo número de delitos contra los ciudadanos. Pero el vaso medio vacío se debe medir en función de que son todavía muchos delitos cotidianos, cuando lo que los ciudadanos quieren es ver disminuir de manera sensible los delitos de robos.
Los delitos contra ciudadanos en los primeros diez meses de 2019 fueron altos:
– 66 mil 47 robos a casas.
– 156 mil 161 robos de vehículos.
– 66 mil 838 robos a transeúntes.
– 15 mil 434 robos a bordo de vehículos de pasajeros
– Y 93 mil 357 robos a negocios.
Y como dato adicional, aquí hemos insistido en señalar que se trata de robos denunciados, lo que quiere decir que hay que agregar la cifra de 95% de delitos no denunciados por falta de confianza en policías e instituciones. Por tanto, el ciudadano sigue a merced de los delincuentes.
La responsabilidad de los delitos a los ciudadanos es de gobernadores y alcaldes. La Guardia Nacional es un cuerpo de investigación y vigilancia sobre delitos de fuero federal, con facultades reducidas para perseguir delitos de fuero común a pesar de tener presencia en estados y municipios. La Guardia apoya a autoridades locales, pero con posibilidades restringidas de usar su fuerza.
Los datos revelan las intervenciones policiacas a posteriori o a petición de una autoridad después de realizado el delito. Gobernadores y alcaldes han sido reacios o incompetentes en construir policías preventivas que disminuyan las posibilidades del delito antes de cometerse. Hoy se ven más guardias nacionales que policías locales patrullando calles.
Los ciudadanos no quieren que la policía investigue delitos, sino que los evite. Y ahí seguimos con pasivos porque las policías no hacen su trabajo.

Ley de la Omertá
Historia del narcotráfico en México. Apuntes para entender al crimen organizado y la violencia, del director del CISEN 2006-2011, Guillermo Valdés Castellanos, revela, en esta segunda parte de análisis, la crisis de seguridad en los ochenta, justo después de la liquidación de la guerrilla armada. Las policías dejaron de tener enemigos políticos y buena parte de ellas se alió a las nacientes bandas de sembradores, primero, de la droga: los marihuaneros.
Valdés cuenta testimonios de expolicías sobre el acercamiento de comandantes a los incipientes jefes del narco en Jalisco y Sinaloa. Esa alianza se dio en función de servicios: los narcos controlan el mercado y la venta y reparten recursos con los policías que ofrecieron vigilancia e información de inteligencia. La Federal de Seguridad, la Judicial Federal y la policía capitalina hechura de Arturo El Negro Durazo Moreno como jefe de 1976 a 1982 construye una alianza diabólica entre policías y narcos.
De esa alianza nacen todos los cárteles que han sobrevivido hasta la fecha, algunos con menor fuerza, pero vigentes. Valdés ofrece datos estadísticos sobre el motor de la droga en México: el consumo. El salto cualitativo se dio de 1976 (Durazo en la policía del DF) con 1.1 millón de consumidores de cocaína y crack por primera vez a 1.4 millones de personas en 1990. Los traficantes dejan de recibir efectivo por el trasiego de droga y les pagan con droga que tienen que convertir en pesos vendiéndola al menudeo dentro del país.
Luego de que las policías comienzan a ser sometidas a control institucional, muchos agentes pasan a formar parte de las bandas criminales por su experiencia, información y capacidad de tráfico de armas. Las bandas, señala Valdés, asumen ya capacidad de organización formal, el poder se distribuye entre familiares y aliados y la demanda en los EE. UU. crece para impulsar una verdadera industria de la droga. El Estado no es capaz de reaccionar y los cárteles toman el control de ciudades.

Zona Zero
·      El discurso gubernamental sobre seguridad quiere poner a las cifras oficiales de delitos como el punto de inflexión, porque el aumento de homicidios dolosos fue marginal, menos a 3%. Los datos de los especialistas registran estas percepciones; sin embargo, sí existe una menor violencia en los grandes cárteles, pero mayor en los medianos y chicos que disputan plazas.
·      El caso de Nuevo Laredo ha echado la luz sobre el Cártel del Noreste, un desprendimiento de Los Zetas, por su violencia contra las autoridades y su capacidad de respuesta armada contra choques con las fuerzas de seguridad. Pero al mismo tiempo, la crisis en NL ha revelado un aumento en el uso del poder policiaco sin respetar límites en la aplicación de la fuerza.

El autor es director del Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

‪seguridadydefensa@gmail.com‬
www.seguridadydefensa.mx
@carlosramirezh

Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo

Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

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Arte y Cultura

Presentará José María Muriá ‘De no ser por México’ en Haret, de Tonalá

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Tras haber registrado una exitosa inauguración, la Cafetería y restaurante literario y cultural Haret, situada en las orillas de la Barranca de Oblatos en la colonia Nueva Israel del municipio de Tonalá, sigue avanzando en el propósito de impulsar la literatura y las artes en esa zona que tiene una gran historia del municipio que lleva por lema; “Lugar por donde sale el Sol”.
Y dentro de esas actividades tiene programada la presentación del libro titulado; “DE NO SER POR MÉXICO” del reconocido autor e historiador jalisciense Dr. José M. Muriá y con el prólogo del destacado jurista Sergio García Ramírez.
El evento tendrá verificativo el próximo sábado 25 de enero a las 11 de la mañana y la entrada será libre.
Cabe mencionar que al finalizar el evento, el autor firmará libros.
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Gobierno

Columna Tiempo Nuevo: Combatir la extorsión

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Salvador Guerrero Chiprés 

Desde la noche del 24 de diciembre de 2019, cinco mercados (en las alcaldías Cuauhtémoc, Venustiano Carranza y Xochimilco) se han incendiado, reabriendo un debate con muchas aristas. No es la primera vez, por ejemplo, que La Merced sufre daños por el fuego y tampoco es la primera vez que se habla de tomas de electricidad sobrecargadas y clandestinas.

Antes de apuntar hacia las células criminales que se dedican a extorsionar en la zona Centro, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pidió que no se especulara al respecto: tras los peritajes, los trabajos de investigación y criminalística, se descubrió que la causa de los siniestros fueron los cortos circuitos. 

La Fuerza Antisecuestro reveló, a la par, que específicamente en estos casos no hay denuncias de extorsión; en los trabajos de campo tampoco se encontraron testimonios. Sin embargo, el tema ya fue captado por el ojo de la prensa y aunque los incendios tengan otra causa, es probable que los padecimientos de los locatarios, víctimas del crimen, estén sobre la mesa de debate. 

La tragedia muestra un problema, ya viejo, de infraestructura y legalidad. Y toca, lateralmente, la tensión que contrapone y enfrenta al comercio con la delincuencia; por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha capturado de manera paulatina a ciertas figuras clave del crimen en la capital. 

A grandes rasgos, los extorsionadores actúan con alevosía y se sirven de la presión psicológica, de la manipulación y el miedo para atacar a sus víctimas. Debido al método, el afectado no sólo enfrenta una merma material (y moral a la vez) sino que imposibilita la denuncia, el eslabón inicial para combatir al crimen. 

Bajo amenazas, amedrentado, piensa que si pide ayuda será peor para él, y así integra un proceso que lacera a la sociedad en varios niveles. En este círculo vicioso, los modelos extranjeros y la ventaja histórica respecto a ciertos fenómenos pueden ampliar el umbral de posibilidades de combate a favor de la sociedad y la autoridad. 

En Italia, donde el crimen organizado tuvo una estructura sólida décadas antes de que en México se viera lo mismo, se han delineado estrategias con resultados puntuales. Curiosamente, el tipo de extorsión que afecta a los locatarios es presencial y se le conoce como siciliana. En Italia el fenómeno no se delimita sólo a la noción de que la denuncia es esencial, sino que se ha optado por proteger a los testigos y romper el primer eslabón del círculo.

Dicho acto conforma la triada del modelo de éxito que ha reducido las cifras de extorsión y se ha implementado en Honduras y Colombia, donde también existe cierta ventaja histórica en la materia. 

Los siguientes pasos son la aportación de recursos, por parte de empresarios, para sostener al sector, y la capacitación policíaca. En la ciudad, la estrategia del combate al crimen ha sido replanteada con resultados favorables. Para alcanzar un golpe definitivo quizá sea importante la evaluación de todas las herramientas de las que disponen la autoridad, los ciudadanos y empresarios del tamaño que sean.

@guerrerochipres  

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Gobierno

Columna Tiempo Nuevo: La migración en el espejo

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Salvador Guerrero Chiprés

La identidad cultural del México contemporáneo sería impensable sin el antecedente de las miles de personas que recibieron refugio tras el exilio republicano, cuando Lázaro Cárdenas les abrió la puerta entre 1939 y 1942. Dos años antes, en 1937, León Trotsky fue acogido por esta tierra de refugio. Luis Buñuel, personaje incómodo y controvertido, encontró su segundo hogar aquí. A principios de la década del 80, Rigoberta Menchú, ganadora del Premio Nobel de la Paz, también llegó al país.

Considerando este historial, parecía predecible que México asilara a Evo Morales, a pesar de que los acontecimientos se encadenaron en medio de una de las grandes tensiones políticas de la historia reciente de América Latina; incomodidades que también se vieron en otros casos icónicos de exilio.

Esta recapitulación tiene relevancia porque en un escenario xenofóbico e intolerante, cuyas insignias son Donald Trump, Marine Le Pen y Jair Bolsonaro, México se ha mantenido como un punto de excepción. Sin duda, el éxodo de nuestros migrantes nos hace más sensibles a esta problemática.

Los centroamericanos espejean la travesía de quienes, rebasados por la falta de oportunidades, abandonan México en busca del sueño americano. En lugar del Río Bravo, para los centroamericanos está el Suchiate, que bordea Guatemala y México.

Cuando en los discursos diarios del Ejecutivo se plantea que la caravana migrante de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala será tratada con una óptica humanitaria, la realidad es habitada por matices esperables.

Se ha hablado de miles de empleos disponibles en la frontera sur, de albergues y atención médica, pero también es cierto que la mayoría de los mexicanos —y me atrevo a decir que de los habitantes de cualquier país— prefieren que sus fronteras sean resguardadas.

Ya desde la década de los 90’s, el politólogo neoyorquino Samuel Huntington popularizó la noción de la frontera como un espacio de identidad compartida que para existir requiere “defenderse” de la invasión de otras identidades.

Ayer, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración frenaron al grupo de 800 integrantes de la Caravana 2020 de centroamericanos que avanzaba sobre la carretera federal hacia Tapachula; los interceptaron a la altura del Municipio de Frontera Hidalgo, donde descansaban después de haber caminado más de seis kilómetros. Los indocumentados fueron trasladados a la Estación Migratoria Siglo 21.

¿Es falta de humanidad? ¿Es defensa de la seguridad nacional? ¿Es responsabilidad frente a una obligación para mantener cierto tipo de orden internacional? ¿Se debería permitir la violación flagrante a la ley de quienes en su intento de cruzar la frontera agredieron a elementos de la Guardia Nacional?

El Gobierno de México ha reiterado la posibilidad de entrar de manera ordenada y cumpliendo los requisitos de ley. Lo demás queda en los hechos.

@guerrerochipres

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