
Por Manuel Gutiérrez.
La guerra actual tiene facetas tecnológicas, militares, ideológicas, etc. pero lo cierto es que la primera consecuencia de la guerra, fue el trigo que consume el mundo y esto tiene que ver con el pan y su falta genera hambre.
La alimentación se encarece en todo el mundo, golpeando a la población de todas las capas sociales, pero como siempre dificultando más la vida a los de menores ingresos. La provisión de trigo, no se va recuperar por el acuerdo naval entre Rusia y Ucrania para despejar de riesgos la exportación a países con hambre, que les urge aunque salieron las primeras 57 mil toneladas en tres barcos, pero tienen 18 millones de toneladas de trigo almacenadas.
El problema natural del conflicto bélico es que Ucrania colocó minas para defender sus puertos, pero hay riesgos derivados de barcos que han sido hundidos en la zona. Rusia lanzó misiles Kalibr a los barcos con grano, exactamente un día después de firmado el convenio.
Ahora se intenta que fluya el tráfico de barcos graneleros, pero se duda si el almacenamiento del trigo será suficiente para que el grano no se descomponga, por lo que puede haber miles de toneladas que no puedan utilizarse para consumo humano. Se espera si se sigue observando el acuerdo Erdigan-Putin-ONU-Zelensky sacar en un mes tres millones de toneladas. Tener esa merma en un panorama de hambre y de aumento de precios, debería ser un tema mundial urgente.
El mundo depende de cuatro cultivos: trigo, arroz, maíz, caña de azúcar, para engrosar las estadísticas mundiales de nutrición de los casi 8 mil millones de habitantes del planeta. Se estima que el riesgo alimentario en el mundo se ha incrementado por la guerra, calculando que 740 millones, están en riesgo de hambre en todo el mundo.
El cambio climático, sequías, inundaciones y turbulencias atmosféricas, errores en sistemas obsoletos de cultivo, predominancia de cierta gramínea sobre otras, hacen que en mundo existan dos tipos de agricultura: La industrializada, moderna, que aplica incluso modificadores genéticos para dar resistencia a las plantas y semillas, el uso de fertilizantes, así como el control de plagas, todo regulado, con sistemas que ahorran agua en el riego. También tienen la tendencia del cultivo orgánico, con menos contaminación y tienen oportuno respaldo oficial para su labor sin que sea incosteable.
Al mismo tiempo, subsiste en el mundo una agricultura que puede ser catalogada como primitiva, con tracción animal, es decir insuficiente para alimentar a su propia población, su consumo interno, con alto riesgo de fracaso.
Adicionalmente, la falta de agua y desperdicio del líquido gravan las agriculturas de países poco avanzados. En otros subsisten subsidios y precios tope a la tonelada de grano, caso del maíz, que fijan los gobiernos como política oficial, caso mexicano y la intervención del gobierno puede ser negativa, desalentando a los productores que pierden si cultivan.
La falta de fertilizantes prometidos por la administración del presidente López, y los cambios de políticas de apoyo con recursos a los productores, son algunos de los errores que hacen menos eficiente la agricultura nacional, cuya superficie es mayoritariamente desértica aunque 6 millones de hectáreas están destinadas tan sólo al maíz, según INEGI.
Aunque estamos con la idea que México es un cuerno de abundancia, pero no alcanzamos a abastecernos del maíz que consumimos. México es un heterogéneo productor, con varios climas y oportunidades en varios productos, pero no aprovecha en su totalidad su potencial para ser proveedormundial de productos agrícolas, este renglón es de verdadera dependencia extranjera para alimentar a 120 millones de mexicanos.
Algunos economistas advierten que el comportamiento de los alimentos no es exactamente como el de otros bienes. Por ejemplo la subida de precios, tiende a disminuir la demanda, lo que en una visión clásica indica que los precios deben de bajar.
Pero los alimentos van a adquirirse, porque como el agua son esenciales para la vida, y su escases o alto precio, no necesariamente harán descender su cotización en el mercado. Que existan al precio que sea, se dice en ausencia de ellos.
Llenar el carrito del supermercado se convierte en una acción más onerosa y reduce recursos de una familia lo esencial atrae su mayor gasto, sacrificando otras comodidades.
La inflación en México es de un 9% pero hay productos relacionados con los alimentos que se han elevado más, por lo que no debe solamente considerarse el precio de la canasta básica en la inflación.
Las alternativas de otros proveedores pueden funcionar en esta situación complicada, como el caso de Indonesia, uno de los grandes productores de arroz, para suplir las carencias de regiones de ese bien. Pero cada región consume por su costumbre. Por ejemplo Brasil no come tortillas
La verdad de la agricultura no permite demagogias en los países productores. Lo que se cosecha parte de la base del costo que cuesta generar cada tonelada. Si se tienen desequilibrios se desalienta a productores que pueden varias a otras actividades o emigran para mandar las aplaudidas remesas, en este sexenio, pese al tráfico humano como “pollos” que tantas tragedias fronterizas han causado, todo para enviar dinero a la familia.
Mientras Estados Unidos y Canadá protegen a sus granjas y campesinos, la posibilidad de tener éxito es más reducida en cultivos en México que no ha tenido en la 4T un política a fondo en favor de la modernización de este sector.
México por ejemplo siempre está mutando cultivos a la búsqueda de mayor rentabilidad como el caso de los berries,los magueyes y otros productos que como el aguacate distorsionan la capacidad productiva, porque todos quieren ganar más. Los básicos no hacen justicia a la inversión y al esfuerzo, más con tope de precios.
Segalmex, antes Conasupo es la respuesta populista al manejo de productos agropecuarios, pero con criterios de gente que no conoce el campo, caso de Ignacio Ovalle, padre del torti-vale, cuando dirigió con Carlos Salinas de Gortari, CONASUPO, a la que casi liquidó, cerrando tiendas y terminó con el precio de garantía a productos del campo, o sea primero aplicó neoliberalismo a la paraestatal, pero ahora fue retirado, pero hay 22 acusaciones en su contra, evidenciando corrupción e impunidad a alto nivel.
Ya fue embajador de México en Cuba y Argentina, en el gobierno de Miguel De la Madrid, pero desde 2018 se hizo de Morena, ahora le dan la estafeta a Leonel Cota. Extraños nombramientos que terminaron con denuncias por 8 mil 636 millones de pesos, pero parece será protegido por el presidente López, Ovalle data desde la época de Luis Echeverría, lo que evidencia que no hubo renovación alguna. Esto refleja otro problema de los productos del campo añejos, ineficacia, paternalismo, corrupción, y adversidades, otro rubro puede ser la inseguridad física y jurídica.
La gran carencia de fertilizantes producidos en México es el principal boquete en la productividad aunque se prometieron repartos comunitarios, pero no llegan o tardan demasiado para los ciclos agrícolas solo se abastece el 35% de la demanda lo demás lo importa. En ese sentido el presidente López, no toca el tema con frecuencia, solo refrenda la promesa de mejor y más oportuno reparto.
El sector primario por tanto es el más olvidado en muchas ocasiones, y en el caso de la 4T dejó perder programas exitosos incluso de investigación por la austeridad o porque los nuevos gobernantes, desconocen su importancia. Investigaciones de semillas, de mejoras de grano fueron defendidas por Víctor Manuel Villalobos, presidente de la junta interamericana de agricultura, en trató de salvar los trabajos y la investigación que al truncarse, son recursos perdidos. Por estas causas que son profundas y extensas no somos proveedores del mundo, aunque en el pasado neoliberal se logró ser el séptimo lugar mundial en productividad agrícola. Entonces la guerra afecta en los precios, no tanto en la escases.
PAISES VICTIMAS DE LA ESCASES.
En el enfoque global los países directamente afectados por la guerra en alimentos son: Egipto, Libia y Argelia, en el norte de Africa, Yemen, Libano e Irak, en Medio Oriente, Nigeria, Senegal y Sudán en Africa y Bangladesh, en Asia. Ambos contendientes son los principales productores de trigo, y de ellos dependen el Congo y Madagascar.
Países como Somalia, Kenia y Etiopia, dependen también al cien de las importaciones de granos de Rusia o de Ucrania, con compras por 4 mil millones de dólares la primera y de 2.9 mil millones en el caso de la segunda, tan solo de esos tres clientes.
Los incrementos de aceites vegetales, y de alimentos en estos países han aumentado el número de personas con hambre, y con incrementos hasta de 50% sobre el precio anterior. Países petroleros, como Nigeria, uno de los grandes proveedores de fertilizantes, ha tenido incrementos de precios que repercuten, también en combustibles, hasta de un 80% lo que pagan por alimentos.
La FAO, organismo mundial determina por la guerra, quesubirá el riesgo de inseguridad alimentaria de 7.6 millones a 13.1 millones de personas en forma directa. Los mismos habitantes de Ucrania, la migración por riesgos bélicos, están sobrecargando a los países que les brindan asistencia humanitaria, como Polonia, y otros países bálticos, la cual incluso es más caro en estos días, para los organismos internacionales que la realizan, en todas partes del mundo.
El paso del caballo apocalíptico de la guerra, siempre lleva de compañeros: Miedo, El hambre, y la peste, entendida como la propagación de enfermedades por efecto de la guerra. Esta es una buena razón para que no se prolongue, se complica más el horizonte alimenticio del mundo, independiente del ganador de la guerra, ya todo el mundo hasido perjudicado, pero Putin tiene otros datos y sus sueños de grandeza.
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