
Por Manuel Gutiérrez
En una rebelión que recuerda la ocurrida por el año 76 DC, en la antigua Roma, cuando los gladiadores hartos de la injusticia y crueldad de sus amos de Roma, se levantaron y amenazaron la ciudad eterna, comandados por Espartaco, provocando un levantamiento popular. Al parecer sucede este día y noche en Moscú, ciudad blanco del Grupo Mercenario Wagner, dirigido por Eugeny Pryghosim, que se ha rebelado y ya sido atacado por las fuerzas de Rusia.
Eugeny, encargado de un servicio de catering, un cocinero con pretensiones guerreras, fue elevado a millonario por su amigo Putin, y le permitió crear un ejército privado que los mismo actúa en operaciones clandestinas al servicio de quién les pague, en Africa Central y Occidental, que en el caso de Ucrania, se sumó a la invasión zarista, siendo destinado a las más grandes batallas que se han librado en esta guerra. Sumo presos, condenados e ilegales en una gran leva a cambio de invadir.
Su presencia mantuvo la bandera rusa en Bakhmut, uno de los puntos más sangrientos y mortales de la actual guerra con Ucrania. Este grupo junto a los Chechenos, se convirtió en agente de operaciones sanguinarias incluyendo civiles entre sus víctimas.
Eugeny sin embargo, comenzó a destacar las fallas logísticas de Rusia en esta invasión, quejándose de falta de municiones, sumadas a falta de suministros, equipos obsoletos y escases de los mismos en el frente.
Luego apuntó más arriba, haciendo sus críticas contra el secretario de defensa de Rusia, y contra todo el alto mando ruso, señalando negligencia, incompetencia, lo que de ser un ciudadano ordinario de Rusia, hubiera motivado su proceso a una pena de más 30 años bajo cargos de traición y abandono del frente. A la par su popularidad compitió con la de Putin.
Wagner ante esa situación y el acoso de Ucrania, optó por abandonar Bakhmut, propiciando avances de Ucrania, que tuvieron que ser suplidos con tropas regulares.
Las críticas de Eugeny llegaron a alcanzar a Putin. Esto desencadeno una serie de eventos desafortunados para Rusia. Putin o el Alto Mando ordenó bombardear en territorio ruso a los integrantes de Wagner, empleando misiles, bombarderos y artillería en contra de las posiciones de los mercenarios. Esto lo niega Moscú pero Wagner lo asegura, ya corrió la primera sangre.
Eugeny admitió que eso causó una gran mortandad entre sus combatientes, pero tomaron la decisión de hacer una “marcha por la justicia” y llegar a Moscú que pretenden ocupar con sus fuerzas militares para destituir al secretario de la defensa, incluso puede ser al mismo Putin.
La noticia de la rebelión de Wagner fue impactante. Se habían checado informaciones de deserciones y rebeliones contra los mandos en diversos frentes rusos en la actual contraofensiva, como el sitio Tiger Claw, favorable a Ucrania. Estas circunstancias permiten observar que aunque sean medios favorables a Ucrania, tratan de tener contenidos verdaderos, pero considere que eran propaganda y tuve reservas. Hoy es real que hay disolución y desánimo en los invasores.
El desconcierto en el frente, que había tenido algo de éxito en retrasar y aumentar el costo de la ofensiva de Ucrania, ha sido llevado al 8% de bajas técnicamente admisibles sin poner en riesgo la operación que sigue sumando ciudades pequeñas liberadas, distantes. Los golpes de Ucrania ya se sienten incluso en Crimea, en que dañaron el puente que la une seriamente.
A la par el uso de los nuevos Leopard, comienza a hacerse notar, en tanto en sitio pro-rusos, no se miden y con una recreación de juegos digitales inventaron que un Su 57 ( en apenas desarrollo de estudio y lejos de preproducción) derriba a 7 aviones F-16 que el problema es que no han llegado al frente aún, apenas sería a fines de este año o inicios del 24, porque los pilotos seleccionados se encuentran en los países bajos, siendo capacitados en el nuevo avión que la propaganda rusa y destruye por montones, sin entrar todavía a la guerra. Cuba y Venezuela repiten esas patrañas en sus sitios informativos, en lo confeccionan una narrativa que explique lo que pasó con los Wagner.
La rebelión de Wagner, pone también una carambola política. Bielorusia, con su gobierno muy cuestionado por admitir las armas nucleares y la injerencia de Putin, se encuentra en situación tensa. Esta situación convulsiona a todos los países del área que observarán los sucesos.
El frente actual con Ucrania puede provocar rendiciones o retiradas inesperadas en lo que se aclara que van a hacer las fuerzas armadas si unirse a Wagner o como algunos blindados pesados ya hay un cinturón de ellos rodeando a Moscú para su defensa.
La situación por tanto es muy seria para Putin. La ciudad de Rostov, sede del control de operaciones de la guerra en Ucrania, fue tomada sin combatir por los Wagner, que indicaron al pueblo ruso que no iban a matar a reclutas que opusieron a su paso.
Tomaron el control y continúan su avance. De sumarse más tropas rebeldes a este levantamiento, tendríamos una versión de la revolución de Octubre de 1917 en que Lenin tomó el poder con un levantamiento inicial de la Marina en Kronstadt, y luego por las fuerzas zaristas derrotadas por Alemania en el campo de batalla, sin poder sacar beneficios del triunfo aliado.
Es decir, los únicos que pueden hacer oposición en Rusia, eran los grupos armadas por el propio régimen, como el regimiento Gazprom, pagado por la petrolera rusa, los Wagner, los Chechenos que seguramente cobrarán más cara su lealtad o saquen provecho a río revuelto. La lección de Roma de no tener pretorianos o ejércitos privados, fue ignorada.
La falta de reconocimiento de gran parte del mundo para Putin, las acusaciones de crímenes contra la humanidad contra de él y su gabinete y mando militar por secuestros de menores, matanzas como en Bucha, uso de minas, ataques directos con misiles contra hospitales, mercados y transportes, son uno de los problemas, así como muertos infantiles y violaciones.
Los alzados, pudieran tener algún guiño de occidente, a cambio de terminar la invasión, retirarse de los territorios ocupados de Ucrania y dejar que la justicia internacional juzgue a Putin.
Esto pone en serias dificultades a la armada rusa, que enfrente problemas internos, las proverbiales fallas logísticas, y pese a que se resistieron a la ofensiva actual de Ucrania, la situación da una ventana de oportunidad táctica a Ucrania a sacarle más ganancias a sus ataques actuales.
Para algunos militares rusos que traen atravesado a Eugeny, es una traición directa que amerita pena de muerte inmediata, ya que la rebelión los sorprendió con pocas tropas disponibles para hacer frente a los nuevos espartacos.
Las fisuras internas del gobierno de Putin, no son broma, ni invenciones occidentales. Las repercusiones sobre todo si este levantamiento continúa, pueden ser impredecibles y provocar una revolución inesperada en Rusia, que no cumple con dos preceptos básicos en la guerra de desgaste: Un frente unido, convencido por el pueblo para la invasión; y en segundo caso un rival blando a modo que les está costando muy caro y que no han podido derrotar y amenaza con nuevas formas de combate, el desgaste ha sido muy alto para ellos.
En la contra-ofensiva actual, que comenzó con un corte clásico, los ucranianos ya variaron su modo de atacar con asaltos más pequeños, pero productivos, empleando un máximo de dos tanques de guerra, con vehículos ligeros que más rápidos les dan mayor de fuego sobre los puestos defensivos de Rusia, en pequeña escala, se multiplicaronpero ahora le resultan contraproducentes.
Militarmente la suerte está comprometida y la posibilidad de una nueva batalla rusa con rusos y Wagner, que puede darse hasta en Moscú, abre un abanico de posibilidades muy riesgosas para Putin. Los rebeldes en tanto avanzan a la capital.
La rebelión de Espartaco fue finalmente aplastada por las legiones por falta de estrategias y mandos competentes. Pero los mercenarios son ahora más peligrosos que nunca, porque Prighozim se jugó todo por el todo, su vida ya vale poco si no triunfa y a la par los mercenarios, vencen o serán borrados del mapa, quemaron sus naves y fueron demasiado lejos.
La tentación, la oportunidad para que otros inconformes aparezcan, es también otra pesadilla de Putin actualmente: El reloj marca horas muy largas para los rusos, por causa de los Wagner, y todo puede cambiar inesperadamente.
Las acusaciones de que la guerra se libra para beneficio de la camarilla de millonarios cercanos a Putin, sin considerar el sacrificio del pueblo, está calando muy hondo y acierta el Wagner en sumar simpatizantes opuestos a la guerra.
Ucrania no se duerme sus laureles, y menos los grupos como la Legión de la Libertad y el Cuerpo de Voluntarios Rusos, que sin duda con más razón volverán a vulnerar la frontera rusa en ataques dentro de su territorio en lo que puede resultar una guerra civil. Wagner es centro de atención mundial en tanto y Putin no se imaginó hasta llegarían susespartacos.
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