
Por Manuel Gutiérrez
La percepción del incremento de personal operativo de la Embajada de Rusia en México, es tan notoria ya en los medios internacionales, con fines poco justificados en México, que está siendo usado como una plataforma para espiar a los Estados Unidos, y de paso los servicios de inteligencia rusa, reciben los aportes de los agentes cubanos, venezolanos destacados en México, al que de paso conocen más por dentro, de lo que cualquier mexicano pueda imaginarse.
Situaciones estratégicas, datos de defensa nacional, la presencia del crimen organizado, el espionaje a entidades, instituciones que puedan potenciar ataques diplomáticos, mediáticos o brindar apoyo a Ucrania, es objeto de esa permanente inquisición, que llegó a extremos intolerables para seguridad nacional, en el sexenio del socialista presidente Luis Echeverría, que no deudo en expulsarlos tanto al jefe de la KGB de entonces, como a otros cercanos colaboradores.
Hoy en la 4T Rusia ha aprovechado los puentes de solidaridad que le ha tendido el gobierno populista tanto como con el grupo de legisladores de MORENA, PT Y PRI, que se mostraron solidarios a la causa de Putin, así mismo como la parcial neutralidad que finalmente se inclina por Rusia neo zarista, de parte del presidente López, su corcholata Claudia Sheimbaum, y por parte de grupos activistas reducidos pero bien situados, en sus afanes de establecer un frente latinoamericano por la guerra de Ucrania, situando a Nicaragua, Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, en diversos servicios que han sido desde solidaridad económica y proyectos financieros de crear una nueva moneda que “destrone” al dólar, como por la autorización de instalar bases militares en algunos estos países.
Estos datos, que sin duda deberían ser de interés de la nueva titular de la SEGOB, Luisa María Alcalde, en lugar de su lucha por que aumenten el salario a la par de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo que causa su gran envidia y enojo, deberán de ser la tarea que el Centro de Inteligencia del Ejército y las fuentes de espionaje (perdón, palabra equivocada, ya que no se usa esto por parte del gobierno mexicano, según afirma el presidente, sino que hacen labores de “inteligencia” únicamente) deberá dilucidarpara que sirve Pegasus se emplea en lo que debería de ser su finalidad de inteligencia natural, defender al país de la infiltración y espionaje, no en vigilar a los opositores.
Situación que requiere respuesta a la brevedad porque en periodo pre-electoral, anticipado por la presidencia, así como por la situación internacional nos ha colocado en la mira del Congreso de los Estados Unidos, de medios como el Washington Post, y de otras agencias internacionales, como la BBC, que han dado espacio a la nota.
Esto tiene implicaciones delicadas para México, si verdaderamente quiere estar al margen de posicionarse en algún sentido en el caso de la invasión a Ucrania guerra que tiene efectos mundiales.
Maria Anastasia O´ Grady, presentó en sus páginas una columna en Washinton Post, en que señala el objetivo de Rusia de desestabilizar las democracias latinoamericanas y occidentales, en su texto intitulado “Los numerosos espías rusos en México” se han incrementado con la finalidad de tender una red de apoyos para contrarrestar el apoyo de Europa y Estados Unidos en favor de Ucrania a la vez Rusia fue acusada de injerencia en la elección de Trump y sigue interviniendo.
Nikolai Patrushev, jefe del Comité de Seguridad, ha realizado varias visitas a diferentes destinos en este hemisferio, particularmente Cuba, y Venezuela, con la finalidad de reforzar las redes de colaboración entre los servicios de espionaje de esos países.
La obsesión de Rusia se plantea en una ideología anti-democrática a colocarse en otras partes, en países latinoamericanos que pueden encontrar ahí valiosos objetivos que no tienen defensa, ni resistencia de sus propios gobiernos, o de las fuerzas estadounidenses que no impiden esas labores. Recursos naturales e influencia, son el resultado de la intromisión.
La llamada de atención que hizo el general Glen VanHerck, jefe del Comando Norte de los Estados Unidos, y del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, quién señalo ante el Comité de Servicios Armados delSenado de los Estados Unidos: “La mayor parte del personal de inteligencia ruso está en México en este momento”.
La SRE en manos de Marcelo Ebrad, acreditó 36 nuevos diplomáticos –extraña carga ya que el volumen de negocios no es equiparable a tener tanta gente-de Rusia en México, sumando a los 49 que ya había antes de la invasión a Ucrania, lo que da una cifra de 85 empleados “diplomáticos” rusos en activo en México en este momento.
Su condición diplomática, les da inmunidad ante las autoridades mexicanas, nula revisión aduanal, pasos fronterizos preferenciales, lo que constituye un escenario perfecto para abusar del status diplomático del que gozan. Hasta placas de circulación de Relaciones Exteriores, pueden portar en los vehículos de su elección.
Dichos agentes son integrantes de la GRU por sus siglas actuales en ruso, pero el general VanHerck, señaló que también China Comunista realiza esas actividades, cubriendo el caribe, desde las Bahamas, lo que motivado la alarma del Comando Norte.
Esta información circuló en los medios Forbes, CNN, El Pais, Infobae, entre otros. Incluso la Centra de Inteligencia de los Estados Unidos, consideró que ya hay tantos agentes, que filtró un comercial para invitar a la deserción o a la colaboración con los organismos de seguridad de los Estados Unidos.
Aceptar esta realidad, equivale a comprender que igual en los años sesentas, volvemos a vivir el fantasma real del espionaje ruso. Cuando la guerra fría, eramos niños pero sabíamos por Bullwickle que “Boris Malosnov y Natasha” eran agentes soviéticos dedicados a sabotear en los Estados Unidos y era una confrontación mundial.
Hay que volver a leer el libro publicado por Selecciones del Readers Digest, KGB que dedicó uno de los capítulos a México, el libro trata de los trabajos clandestinos de la agencia tanto de espionaje como de contraespionaje en favor de los soviéticos en ese entonces.
John Barron agregó un nuevo trabajo, otro libro de 10 relatos de enorme interés denominado “Una mano Oculta. La KGB” con nuevos casos más actualizados sobre el alcance del espionaje ruso.
Sin duda alguna, seguimos siendo un campo de batalla y de intromisión de la CIA y GRU, en cuanto a adquirir, manipular personas, tener información estratégica de todo tipo para neutralizar las amenazas hemisféricas, considerando que ambas entidades estiman como perversa a su contraparte.
En 1968 cuando se expulsó a Ivan Nitchuporenko, jefe de operaciones de la KGB en México, la injerencia de los rusosse hizo evidente, fue motivo de que el populista antecesor del actual presidente López, Echeverría lo exhibiera, como consecuencia de las operaciones de guerrilla encabezadas por el MAR y en que también intervino Corea del Norte.
La operaciones incluyen también información política interna de los países latinoamericanos, a lo que no dudar hace objeto de vigilancia al presidente López, por parte de la GRU y de la CIA, las comunicaciones son sobre todo vulnerables a ser interferidas. La Red Echelon, de Arizona, trabaja en forma eficiente decodificando textos y comunicaciones secretas de los gobiernos del mundo.
La guerra de Ucrania, no podría de ser menor motivo para que los rusos intenten sustraer información política, personal, y tecnológica, de los Estados Unidos, así como de Europa, lo que ha sido desde los tiempos soviéticos, unacostumbre del estado ruso para nivelar el atraso.
El caso más famoso de envenenamiento, fue en el año 2018, en que los rusos intentaron matar al exespía ruso Serguei Skipal así como su hija usando un aditamento que los contamino de veneno neurotóxico, pero lograron sobrevivir.
En 2006, lejos ya de la guerra fría, mataron a Alexander Litvinenko, un opositor de Putin, así como exespía de la FBS organismo de control de fronteras, seguridad interna y externa de Rusia, según informó la BBC sobre estos estos casos. Litvinenko fue envenenado con Polonio, un agente radioactivo que pusieron en una tasa de té, agentes de Rusia identificados uno de ellos el empresario ruso Dimitri Kovtun, ordenes de Putin, se presume.
Londres incluso se encuentra en un estado de guerra secreto contra Rusia, cuando Putin anunció su castigo mediante operaciones de guerra de bajo perfil. México padeció como muchos países latinoamericanos planteamientos de guerra irregular como en caso de Guerrero, en el foquismo de Genaro Vázquez y de Lucio Cabañas, con ligas a Rusia.
Por el activismo creciente de los agentes extranjeros, es de esperarse fenómenos de este tipo adicionales en México, a la creciente actividad del crimen organizado, que llega a en todo el territorio nacional al rango de narco-terrorismo.
Este tipo de material, circula por trabajos universitarios de investigadores institucionales de las casas de estudio que posteriormente van integrando ensayos que explican las teorías y que se suman a las indiscresiones periódicas que delatan este tipo de operaciones.
En México muchos especialistas universitarios conocen el tema, y pueden abundar en datos determinantes desde Observatorios, Centro de Estudio y de Estadística, así como en universidades del extranjero y centros especializados.
El 22 de junio del 2022, el biológo mexicano HéctorAlejandro Cabrera Fuentes fue acusado de espiar para Rusia, admitiendo el cargo pidió clemencia y fue condenado a 4 años de prisión por señalarse culpable, para el científico nacido en Tehuantepec, Oaxaca.
Por último, escuche en el Heraldo Radio a un experto de seguridad nacional señalar un dato alarmante: Los mercenarios de Wagner, participan ya como entrenadores de operadores de élite de los grupos del crimen organizado, como lo hacen los Kaibiles, fuerzas especiales de Guatemala, por mejores ingresos preparando sicarios en México, en los campamentos que han establecido en el territorio nacional. INFOBAE registra que los Wagner operan controlando la seguridad de Nicolás Maduro, así como vigilancia de las zonas minerales de la cuenca del Orinoco.
La presencia tampoco vigilada de los agentes cubanos y venezolanos en México marca otra zona roja de peligro para México que duerme apaciblemente en el sueño de la 4T mientras el país se destrozado por el crimen organizado y ahora, terreno proclive para el trabajo de los espías internacionales, mientras en las mañaneras el presidente promete hablar con los papás y abuelos de los delincuentes, para que se porten bien. ¿ Qué les dirá a los agentes rusos, que los va a acusar con quién? Como se extraña a Fernando Gutiérrez Barrios, que mantenía en los sesentas el orden con los agentes extranjeros, porque el CIM antes CISEN mejor sigue a la Xochitl…por ser un peligro para AMLO.
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