
Por Manuel Gutiérrez
La cinta de Franco Zeffirelli marcó mi generación, su Romeo y Julieta se convirtió en la representación perfecta de los amantes de Verona en 1968. La canción “Tiempo para nosotros” resuena en el fondo de la mente, así como evoco la belleza de Olivia Hussey y lo apuesto de Leonard Whiting, con una superproducción de Dino de Laurentis.
Así que hay que estar en Verona, que ofrece como realidad un mini-coliseo romano, que es una verdadera joya, en tanto solamente oferta sueños en relación a Julieta y Romeo.
¿Por qué el enigma? Porque la historia comienza como un hecho literario, claro mundialmente atribuido a William Shakespeare, pero la verdadera narración NO FUE OBRA DE WILLIAM SHAKESPEARE.
Hay dos enigmas, unos atribuyen la obra a Mateo Badelllo, autor de Venecia, otros a Luigi Da Porta, autor de Venecia, pero más identificado con Verona, así que te dirán cual fue según la ciudad en que preguntes, porque ambos publicaron son el largo título propio de la época, la obra original, que pasó a conocimiento de Shakespeare, pero este plagiario autor, en lugar de regarla, le dio fama mundial, por lo que el delito quedó subsumido en el efecto.
En Verona le agradecen, porque Williams la reescribió de manera excelsa, por lo que digamos que fue una obra en sociedad involuntaria. Pero los ingleses acapararon la historia que con “La Fierecilla Domada” también de Zeffirelli, conforman una aportación preciosa de esos lances.
Los autores originales, hay sido Luigi o Mateo, no hubieran dado alcance mundial a esa tragedia que básicamente era una novela rosa con nota roja lo cual no era un tema muy moral o edificante en su tiempo, pero sí muy humano.
El tema se llevó a las mejores letras y lo mejor de la cultura de su época, no era substancialmente una historia edificante, sino riesgosa y en ello reside su encanto pero la belleza con que fue mejorado en cada versión terminó por hacerla arte, por sí misma.
Los investigadores, historiadores y literatos podrían llenar libros de los debates, el primer tema de ellos es que los Capuleto y los Montesco, ni siquiera existieron.
Porto citó nombres de Dante Alighieri, en la Divina Comedia, Es decir en tiempos, no fueron contemporáneos. Otra situación es que la supuesta casa de Julieta, es en realidad Montesco, es decir de Romeo, y los Capuleto son una variación como Montesco, de nombres de familias de Verona, algo parecido vivió ahí como tales, pero tal vez no les tocó esa historia.
Por tanto el supuesto balcón de Julieta, sabrá Dios donde quedó. La supuesta tumba de Julieta, menos real todavía.
La razón es obvia en esa época el suicidio aunque hubiera sido por amor, no era aceptado por la Iglesia, -todavía no lo acepta- por lo que las víctimas eran expulsadas de tierra sagrada, cuando mucho se les daba una fosa común.
Y una fosa común es lo más fácil de perderse en el tiempo.
La estatua de Julieta de su supuesta casa, tiene una escultura de bronce que presenta la infortunada doncella. La historia en si en el meollo, es lógica y realista, de cuantos romances frustrados o trágicos no se han dado entre familias separadas y adversas, mientras los románticos se quieren unir desafiando viento y marea. Ese es el drama universal.
Romero mata a Teobaldo, en una riña desventajosa, para vengar a Mercurio, el volátil poeta y provocador bufón, dada la naturaleza extrovertida y poco belicosa del galán de Julieta, en tanto Teobaldo era una guerrero de más fuerza y mentalidad de combate, por lo que tuvo suerte de salir vivo, con una estocada de suerte, supuestamente caído.
La violencia, el poder, el odio, el amor, la salvación, la ciencia, la Iglesia, desfilan como contexto de una época. El fraile químico que prepara la posión de adormecimiento, y termina accidentalmente por no estar presente en el despertar de Julieta, provocando que esta se suicide junto a su amado, el cual la creyó muerte, por lo que consumió letal veneno en las primeras historias…porque el final se hizo más espectacular.
Quedo según la narración suficiente para Julieta, que decidió tomar la decisión de seguirlo a la eternidad. El fraile llega tarde, para evidenciar una tragedia que se supone sumió en la tristeza a la flor de la Verona, a sus mejores familias y hasta el Príncipe, que buscaba evitar los duelos frecuentes con espada o cuchillo, muy en boga hasta inicios del siglo XX.
Un palurdo llamado Johnny Deep, visitó Verona con motivo de un Festival de Cine de Venecia, y realizó dos actos: El primero besó a Julieta, y le tocó una teta, y acto seguido sacó su ensalivado chicle y lo pegó en la escultura.
Este acontecimiento causó una ola de escándalo sobre el comportamiento de Deep, pero muchos lo imitaron y tuvieron que rescatar las obras de arte, sobre todo esculturas, de los chicles pegados.
Lo otro generó la leyenda de las muchas que hay en toda Europa en que si tocas la teta regresar a Verona, lo que condenó a la escultura a que el pecho brille. Este efecto de frotación incluso acabó con un pie de San Pedro, en Roma, por la costumbre de tallarlo por los piadosos. Ahora, un pie parece una bota y el otro si un pie descalzo.
Total que la figura vive una acrobacia diaria de miles de personas que se toman la foto acariciando el pecho de la doncella.
La narración tuvo un alcance universal, porque inspira el amor hasta lo extremo, podemos decir que abrió la puerta de la corriente de romanticismo incluso de moda de suicidio por amor que llega hasta siglo XIX con Werther, de Goethe. El amor finalmente es difícil que resulte y fluya sin problemas, en la pareja uno quiere más que otro, o pretende una figura ideal que no existe, en fin no faltan trampas.
La historia servía de moraleja en cuanto a que el odio no se arraigue entre familias o grupos, y que el amor sacrifica todo en aras de su realización, más bien de su intento.
Por esa razón el Coliseo de Verona, es verdadero, en tanto todo lo que se propone de Julieta es un enigma, puede ser verdad, o una bella mentira pero es una historia profundamente humana que representa una simbolismo de lo que puede significar el amor, desviado por causas ajenas.
El título más breve lo puso Shakespeare, con The MostExcellent and Lamentable Tragedy of Romero y Julieta”, que comparado con títulos como “Historia del enamoramiento de los nobles en tiempos del señor Bartolomeo de la Scalla” por parte de Porto y la “Historia novelada remembranza retrospectiva de dos nobles amantes” en el caso de Bordello, resulta breve y moderno. La primera versión de William es de 1597. Las otras son de 1530.
El colmo es que Luigi Porto a su vez es plagiario de MasucioSalernitano que presenta el drama de los amantes de Gianozza y Mariotto, en que ella finge su muerte su amante la descubre y decide tomar el camino final, pero la justicia interviene y lo decapita, evitando su suicidio. Este contenido se extrajo por Luigi o Mateo, de “Il Novellini” de Masucio…
Uff.
Porto generó una obra básica, sin lograr el éxito, este lo dio Bandello en el siglo XVI en que la obra se extendió por Europa, gracias a una prosa más culta, su citas a Dante y un mejor trabajo narrativo y de mejor gusto, que terminó por caer en manos de Shakespeare.
Los investigadores, señalan otro dato como para entrar a la locura: “La historia de los amantes”, viene desde Bocaccioen la edad media, en el relato 214 de “El decameron” la compilación de cuentos eróticos, fantasiosos y atrevidos humanistas, con que los nobles pasaban los periodos de peste u otras epidemias.
Luego, dos franceses editores metieron su pluma en el asunto, publicando los relatos de Bandello, en francés por supuesto, “Historias Trágicas de los tiempos pasados de Bandell” le pusieron o algo así.
Los franceses fueron Boaistuau y Belleforest, que dieron otro paso para la divulgación del cuento de los amantes de Verona, con un plus que añadieron: Es el contenido francés, luego del despertar de Julieta y descubrir muerto a Romeo, víctima inocente del engaño, decide poner fin a su vida con la daga de su amado, clavándose la daga en el pecho, lo que no era original en el relato, pero le añadió más fuerza al asunto, y que se generalizó en las versiones de todo esto incluso en la Shakespeare este final sometió al anterior, de muerte por veneno.
Lo cierto es que Verona existe, como el panetone Bauli, Borgo, y de otras muchas marcas. La historia tiene fuerza y magia, y es un planteamiento trágico de un idealismo juvenil que sigue seduciendo y que no terminará jamás en cuando una pareja sea capaz de sublimar su amor a los extremos de darse al otro.
La ciudad tiene el encanto medieval, con su cuento magistral, que es mejor saborear que saber demasiado y si tiene un real Coliseo, al que le faltó una historia literaria, porque es un vestigio histórico de lo que era un show de gladiadores y fieras comiendo gente o combatiendo entre ellas y con inefables cristianos al pastor.
Y no creo que por tocar a Julieta, lo que me parece inadecuado, se produzca un mágico regreso, o un éxito romántico como un chupamirto bien preparado para seducir en el siglo XIX en México. El amor es algo que pertenece a un esfera superior a los mortales, pero que intentan alcanzar en nobleza y generosidad realizar un sentimiento elevado, que algunos místicos ven como reflejo del amor de Dios.
Simplemente Verona es una escenografía, y sabe aprovechar un cuento magistral bien escrito que lleva a ser innovador y atrevido en su tiempo, un tema tan viejo como la misma humanidad pero que se sigue descubriendo como uno de los pilares de la tierra. Después de todo los que aman, siempre serán jóvenes si sobreviven al riesgo y Verona siempre estará ahí.
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