
Por Manuel Gutiérrez.
Cruz Azul está de plácemes, no por ser subcampeones, sino por lograrlo con una plantilla reducida, un costo relativamente más bajo, y codearse con los grandes del futbol mexicano, pero en dinero y deporte, la aventura azul, va más lejos, mucho más que lo que puede representar el campeonato.
Los conejos azules, que tal vez deban esa mascota extraña a Alejandro Scopelli, apodado el conejo si no fallan los datos ancestrales, van en pos de ser una corporación multimillonaria que los colocará como uno de los clubes de futbol más ricos, y entre los más billetudos de los primeros 25 del planeta.
Vïctor Velázquez, el presidente actual del Cruz Azul, seguramente duerme poco, porque está acariciando un sueño, que de ser realidad, hará del Azul, un nuevo Midas.
El proyecto no es nuevo en realidad comenzó en la administración del legendario Guillermo Alvarez, tal vez amado, odiado, pero nunca inadvertido. Memo tuvo la visión de hacer ese gran proyecto, que debió ser una realidad en el 2021.
Pero la mala suerte se cruzó, Memo conocido también como Billy, se asoció con un alcalde Raciel Pérez, del grupo político de Morena.
La idea era la siguente y sigue siendo: Construir en un predio de 503 mil 785 metros cuadrados, en un proyecto múltiple denominado “Punta Azul” en el cerrito de la colonia Pedro Barrientos, que es propiedad de un libanés o judío mexicano llamado Kalach Mizrahi.
Este empresario capitalino tiene su fama en el sector de la industria textil nacional, y al parecer acepta vender ese terreno enorme.
¿Qué quiere el Cruz Azul en ese lugar?.
Pues hacer un super-negocio, en gran escala, perfectamente legal, entre particulares, con tres destinos: uno de uso industrial, para una zona fabril moderna, con todos los servicios, bien comunicada, y de alto valor de plusvalía.
Otra en el sector servicios: Ahí entre el espectáculo denominado futbol, y se trata de los cementeros hagan un nuevo estadio supermoderno, con un cupo de 45 mil espectadores, con todas las amenidades que se les puedan ocurrir, y un tercer destino del gran predio, una zona nueva habitacional, con todo lo necesario, zonas verdes, calidad urbana, con el equivalente a 500 casas pero también pueden tratarse de departamentos en torres, de buen tamaño y calidad.
El proyecto es ambicioso, incluso despertaría codicia de otros inversionistas. La intención de lograr esto, equivale a formalizar 80 mil empleos indirectos y una friolera de 37 mil empleos directos en servicios, parque industrial y zona habitacional.
El título da fama, pero es una pieza menor junto a esta jugada grande. Mientras Cruz Azul, festeja el haber llegado tan lejos, sin gastar lo mismo que otras grandes camisetas del futbol mexicano, y buscará consolidarse, el futuro de la Cruz Azul, pinta en gran escala para su directiva.
Claro, ellos tienen el cemento, todo el cemento que quieran. Un caso similar a Tigres, que es apoyado por Cemex. Y quemejor que construir.
Pero Cruz Azul, tiene ahora seguidores muy importantes: Una de ellas es capaz de ponerse la camiseta, y si gana las elecciones, ser capaz de coadyuvar como sector público a que se logre la Punta Azul. Se trata de Xochitl Gálvez, que conoce ya el proyecto, y que de ser presidenta tendrá interés en que salga bien y lo más derecho posible, en cuanto a uso de obra y recursos públicos, que de manera indispensable se requerirá para que llegue el capital privado.
Otro importante seguidor con dinero, se llama “Ludovico Peluche” conocido como Eugenio Derbez, exitoso actor y mercader de talento en Hollywood, como comediante, productor y director, que también puede llegar a tener interés en la obra.
Y Raciel Pérez, realizaría sin problemas la obra, apoyando como autoridad municipal este gran desarrollo Punta Azul.
Raciel, es de Morena y ha sobrevivido en el mercado político, pero tiene olfato para el desarrollo lo que se le niega a muchos morenistas que sólo ven cómo sacar jugo del presupuesto.
Los estudios de densidad poblacional, de impacto ambiental,de usos del suelo, coeficientes diversos, de todo tipo y todo tipo de prevención o permiso necesario para esa obra, están listos.
Incluso la Banca Mexicana, puede responder con prontitud a inyectar recursos, o destinarlos en alguna forma de sociedad, porque el proyecto es jugoso. Simplemente 500 casas de a 2 millones cada una…en el sector habitacional, y se trata de mayor valor, es una estimación.
El nuevo estadio, no es imprescindible, pero la casa Azul, quiere tener lo suyo en propiedad y ya se sabe que es museo, centro de visitas, venta de souvenirs, (estilo Real Madrid) además de un esquilmo más efectivo en los partidos de futbol, y mejoras en todos sentidos.
Estacionamiento, de verdadm salir de la zona del Estadio Azul, que si bien es céntrica, es antigua. Y ahí tienen contrato hasta el 2026.
En el caso del Azteca, el Azul tiene sitio hasta el 2028, tiempo suficiente para mientras hacer otras buenas temporadas, finalizar, tal vez coronar y de paso ganar más dinero en lo deportivo.
La división entre Sindicato-Cooperativa Azul que enfrentó a Billy Alvarez, ha terminado. La Cementera debe y quiere vender cemento, y no está de más asociarse en este filón de oro tan prometedor.
Esto se ha filtrado a la prensa, y tiene buenos auspicios. Cruz Azul, se pone las pilas, se moderniza y aspira a ser un corporativo empresarial, bien picudo, que contribuirá al desarrollo nacional, a la par de consolidarse en lo deportivo.Un proyecto de la iniciativa privada, muy legítimo.
Tal vez, la próxima si logren tirotear con el balón a Malagón, que tuvo talento, suerte y en forma opaca, contraria a lo mostrado en la temporada, América se coronó. Pero si quieres vivir en ese futbol moderno, debes ser rico, y Cruz Azul, está tocando la puerta para serlo en gran escala como un Corporativo moderno, no solo de vender cemento y futbol.
Los mejores deseos los merecen: Aspirar a crecer, a invertir, a emplear y a dar aspiraciones a los mexicanos, es lo mejor que puede ser un club deportivo, no solo a divertir, distraer y animar a la vida saludable de una disciplina.
No es precisamente lo que distinguió al sexenio populistaque termina, y ojala así sea, limitado por prejuicios ideológicos, ataduras mentales y visiones anacrónicas atadas a combustibles fósiles y proyectos absurdos.
Ojala esta si se les logre. Tienen mucho avanzado y el proyecto retomó fuerza, porque todos los que lo conocen lo ven con buenos ojos. Esto debió ocurrir en este sexenio populista en el 2021, pero no se dieron facilidades, no era una obra de la familia real, u obsesión palaciega, pero la idea ha regresado, con muy diversos apoyos. Ya sin los nobles López, otra cosa.
Sólo falta decir dónde apunta el Cruz Azul, es en Tlalnepantla, la zona elegida. Y con mucho de verdor y ecología y estacionamientos, y zonas de convivencia que reclaman las ciudades modernas, los fans podrán vivir en Cruz Azul, no sólo como aficionados, sino como habitantes, la comunidad original, de la Cementera en Hidalgo, tuvo muchos beneficios de la creación y éxito del equipo. Hoy apuntan a Tlalnepantla, eso más alegrías en las canchas es lo que han dado.
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