Por Manuel Gutiérrez
El mundo se prepara para un cambio ya esperado, que ocurrirá en este mes de enero, con la llegada de Trump. Su exigencia de que Europa aporte por cada país un 2% del PIB en gastos de defensa, es terminante, que de no hacerlo talvez no exista ningún escudo protector ante Rusia, función que a gran costo está cargando Ucrania, que debe ingresar a la OTAN en este mismo año.
Mientras China, Rusia, Norcorea y otros países autócratas gastan sin reservas morales, críticas ni necesidad de cabildear el apoyo en el Congreso, o en la prensa,incrementan de manera directa sus recursos militares, mientras que en Europa, hasta hace muy poco era poco rentable para un político proponer un mayor gasto en defensa, ya que se anteponían intereses de todo tipo sociales, medioambientales, pero se comprendió que si se pierde la identidad y existencia de la nación o del conjunto europeo, de nada va a servir que argumenten que cuidaron muy bien el medio ambiente ante sus nuevos amos los conquistadores.
Trump, alega con cierta razón que el conjunto de los países de la OTAN, es tanto o más rico que los mismos Estados Unidos, a los que se delega por siempre la obligación de ser el paraguas del mundo, dado Europa gasta menos de la mitad que lo que gasta Estados Unidos en defensa.
El mundo cambió radicalmente en el 2024 y países europeos que antes eran “segunda clase” como España, de pronto se ven integrados en alianzas militares e industriales y económicas ventajosas pero costosas, como cuando te invitan a una fiesta elegante, pero hay códigos de vestimenta, de regalo y de ostentación. España de un día para otro se encontró con la demanda de ser potencia militar en todo sentido actuando el mundo.
Un ejemplo, es que el mundo occidental había abandonado el concepto del tanque de guerra, gracias Putin, ahora vienen nuevas generaciones y la producción se reanudó cuando estaban por cancelarlos en forma absoluta. Así llegó el tanque de guerra al siglo XXI.
En ese caso, consideremos a España, que ha mejorado substancialmente en todos los aspectos, y que en el concurso de la OTAN descubre que tiene que tener capacidad de estar presente con bases y tropas y barcos de todo tipo en por lo menos 2 oceános del mundo.
Otro caso similar es el de Italia, en tanto que Gran Bretaña, al margen de la tendencia del partido en el poder, sufre el efecto de la declaración de guerra híbrida, que es un choque potencial de fuerzas armadas con Rusia y que se ha manifestado en las dotaciones, ayuda técnica y logística del Reino Unido para Ucrania.
En 2025, se estima que 23 miembros de UE, alcancen o superen el 2% del PIB, llegando a un 3 por ciento. En datos recientes, en 2023, se realizaron gastos militares de Europa por 279 mil millones de euros, pero el presupuesto de defensa de Europa creció radicalmente hasta llegar a 360 mil millones de euros en 2024. España reaccionó con urgencia para no dejar ir ese dineral ante sus ojos por una industria militar obsoleta, pero lo hizo a tiempo y sus marcas han subido de valor.
El motor detrás de todo esto es la política de expansión de Rusia, el crecimiento de la guerra y a ultimas fechas la retirada que ha tenido Ucrania de algunas posiciones, registrándose avances rusos aunque siguen pagando altos precios de vidas y equipos.
Europa es en industria militar lo que representan 27 marcas de equipos avanzados militares, tanto de aviación, detección, radar, blindados, artillería, que han tenido números favorables incluso ampliando la oferta de empleo, ante los pedidos crecientes y acciones cotizadas casi siempre bajas o de muy poca ganancias de la industria militar, hoy premia a los poseedores con ganancias hasta de un 500% como sucede con Rheinmetal, que produce cañones, equipos antiaéreos, tanques Leopard, otro tanto le sucedió a Leonardo, que está en una racha ascendente, o la francesa Thales, por citar algunas importantes, todas tienen ganancias que curiosamente no se reflejaron de forma brusca en sus cifras.
La construcción de armas de guerra, lleva tiempo en la medida que sean más de vanguardia tecnológica, adicionalmente los compradores pueden adquirir en otra marca productos similares, por ejemplo en Suiza, o Alemania, o en países nórdicos. Es decir, deben vender calidad, seguridad y duración de las exigencias de la guerra, que someten a condiciones extremas a todo lo que alcanza el grado militar.
Por ello, las ganancias llegarán hasta este año, sobre las entregas. Pero el incremento de pedidos no se detiene. Al llegar Trump y de darse el retroceso total del liderazgo de la OTAN en Europa, que ahora por fortuna preside Polonia, totalmente pro-ucraniana, luego del intento divisionista de Viktor Orban, de Hungría, en la presidencia del organismo militar europeo. Fico, es una molestía menor, en el asunto por su simpatía por Putin y lo pagará con su pueblo en futuras votaciones.
Las exigencias de municiones llegadas de Ucrania, representan para muchos países menos desarrollados antes parte del Pacto de Varsovia, controlado por la URSS, oportunidades geniales de generar ingresos, vender equipos rusos que no les interesa conservar o donarlos a Ucrania, pero a la par actualizarse con sus equipos industriales y militares. Y aprovechar y modernizar las fábricas de armas que dejaron los rusos.
Checoslovaquia, Turquía, han hecho buenos negocios surtiendo a Ucrania, que de otra manera se hubiera quedado sin municiones ante la insuficiencia del abastecimiento de los Estados Unidos.
Actualmente en los Estados Unidos, se están percatando que muchos de sus arsenales quedaron vacíos, que reservas de munición en caso de conflicto son inexistentes, y presionan para ser reabastecidos a la brevedad. Un caso real: Municiones de calibre 155 mm para artillería, y se trata de algo básico.
Puede darse hasta el caso que tengan que comprar municiones en Europa. La consecuencia de la guerra de Ucrania para Europa, ha sido que se han percatado que requieren trabajar en equipo, porque en forma individual como país separado, el esfuerzo en defensa se nulificaría.
La etapa de pequeños mercados, y producciones bajas destinadas a determinado país, deberán ceder ante la existencia de un nuevo Comisionado de Industria Militar de Europa, la Agencia Europea de Defensa (EDIS) por sus siglas en inglés, deberá marcar las políticas continentales que resuelvan todas las necesidades militares.
Europa podría llegar a invertir en ese ramo 500 mil millones de euros, y el que aporten el 2 % del PIB, dará disponibilidad de 60 mil millones de manera inmediata.
En tanto se tiene que reconstruir el enlace de Gran Bretaña con Europa, roto en gran parte a raíz del absurdo Brexit, que separó a la isla de las conexiones de todo tipo, frecuentes e inmediatas de tipo industrial y de orientación y objetivos militares. No pasó del todo, dado que el EuroFighterTyphoon, está teniendo grandes números y levanto en el cierre del año 24 casi 110 unidades entre las cuales se incluyó España, Alemania e Inglaterra, que asociados producen ese avión que incluso pidió Italia.
El plan EDIS pretende lograr una base tecnológica e industrial para toda Europa, denominada EDTIB, con la finalidad que todos tengan lo necesario, se resuelva cualquier horizonte temporal, y cualquier circunstancia, es decir que un conflicto hará que la máquina industrial se mueva en favor de los necesitados de defensa.
Un buen signo es que EDIS estará presente ya en Ucrania, aunque no sea aún miembro oficial de la OTAN o de la UE. Las medidas impulsan a cambios tan inesperados como la solicitud de que Alemania se levante de su crisis económica actual, mediante su conversión a potencia militar, misma petición que se hace a España. La forma colaborativa del esquema europeo es esperanza pura, incluso puede atraer de nuevo a Gran Bretaña que comprobó que sus intereses no son diferentes, ni sus problemas, a los que aquejen a sus vecinos del continente su marca principal en industria militar es Bae Industries, una de las mayores del mundo.
Otro buen inicio, fue el llamado informe de Mario Draghi,experto del ramo, un llamado a tener crédito común, un fondo europeo superior para la defensa, y que se considera el camino viable, para no descuidar otros aspectos básicos del estado para los ciudadanos, tales como salud, transporte, educación, recreación, incluso paradójicamente es un vueltaa la historia es decir, hacer un gasto inteligente sin sacrificar a la gente o sus bienes.
Alemania por ejemplo quedó aniquilada luego de se decretóque perdió la primera guerra mundial, sobre todo por las enormes compensaciones y pérdidas territoriales, que impuso la Sociedad de las Naciones, la madre de la ONU pese a que la guerra quedó en un empate su derrota total sería en la segunda guerra mundial, con ocupación de su territorio.
Luego de un estancamiento, pobreza, desempleo, y desfondo de su moneda, vino la salvación apelando a la industria militar, hoy otra vez se reclama y se aplaude esta fórmula. Ha terminado el miedo al III Reich, urge otra vez una Alemania poderosa, que con Polonia, muy activa disuadan a Rusia, aunque también Europa se ha dado cuenta que la guerra llega como la globalización, a todas partes y toca y cambia el discurso contra esta industria, hoy se ha desvanecido ante los vientos de guerra que no se ponen en duda.
Todas estas consecuencias no hubieran llegado de no haber surgido Putin y su guerra. Definitivamente cambió el mundo, lo hizo regresar en la historia sus panegiristas no andarán tan equivocados en decir que es el regreso del Caudillo de Hierro, Stalin.
Trump terminó por empujar a Europa por ese camino, más si desiste del liderazgo de la OTAN lo cual sería absurdo, pero es Trump. Aunque las tecnologías siguen avanzando, los problemas actuales políticos pueden ser los mismos que se plantearon en los años 30 y 40 del siglo XX, no paso un siglo y todo volvió a ser igual. (Fuente 5 Días 16.12.24).
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