Por Manuel Gutiérrez
Durante nuestra historia reciente, diversas voces empresariales han señalado la prioridad de que se construya un tren de solamente 188 kilómetros que enlazará las conexiones con Laredo, con Monterrey, y con Chihuahua, adicionalmente que evitarán el rodeo hasta Irapuato, Guanajuato en donde se realiza el entronque con esas vías.Eso unirá todos los sentidos de la rosa de los vientos, el norte y el sur, y el este y oeste con un tramo tan corto.
La voz más reciente y actualizada, fue la de Antonio Lancaster Jones, del CCIJ (Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco) que solicitó nuevamente que se realice la obra que comunicará Aguascalientes con su zona industrial, y agilizará también el acceso del norte por Zacatecas y Coahuila, para los trenes mexicanos abriendo la frontera norte.
La obra que se ha postergado por su costo, aunque podría ser rentable y sufragarse con cuotas de uso, marcaría un paso de gran importancia en la integración ferroviaria nacional, no solamente por lo que representa para Jalisco.
La obra, que tiene dificultades geográficas, no insalvables, acorta distancia, y convierte esa vía en un agilizador de la distribución de carga nacional, disminuyendo en 5 diasmínimo o más el tiempo necesario en desplazar convoyes hasta Irapuato para luego regresar ya en su ruta directa al norte. Cuando nuestras carreteras a Manzanillo y Veracruz, así como Veracruz a Tampico, son ya saturadas, peligrosas y repletas de transportes pesados, la solución está al alcance de la mano.
La situación nacional por el próximo TMEC, así como por la reubicación industrial, crean esa oportunidad que pretende impulsar en el Plan Nacional de Desarrollo, la presidenta Claudia Sheinbaum, al duplicar la vía en los tramos a México-Nogales, México-Ciudad Juárez, México-Guadalajara queda obviamente incluido, así como otros ferrocarriles.
La idea siempre ha sido aceptada, pero nunca se ha ejecutado. Altagracia Gómez Sierra, presidenta del Consejo Asesor Empresarial de la Presidencia de la República, tiene en este tren un objetivo principal por el cual luchar, impulsar y crear, es más dinamizador de todos los resultados que todos los planes México que ha presentado, al margen de que funcionen o no, y sean o no un ejercicio de planificación de tipo quinquenal, como el tiempos del al URSS, o de Lázaro Cárdenas. Mientras todos aquello es una suposición técnica y teórica, de lograr una alta inversión de 227 mil millones de pesos, lo cual sería el éxito absoluto del sexenio de Claudia Sheinbaum, esa vía puede hacer posible que se logre ese meta tan ambiciosa.
Si Altagracia se convence, puede convencer a Claudia Sheinbaum, y todo el andamiaje téorico-económico-social y político tendría un efecto multiplicador. Todo el desarrollo en esa simple llave. Vamos, lo pueden ver hasta tapándose un ojo. Es real, próximo y debe ser de las decisiones inmediatas de este año, para lograr el despegue del Plan México.
Por su parte, Adrián Lajous Loaeza, titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, indicó que la red nacional consta de 27 mil kilómetros, en forma total de los cuales 18 mil kilómetros son vías troncales, lo que permite una red de alta capacidad en México para la movilización de la carga nacional. La doble vía es importante, pero tener una conexión entre todas las redes principales del país, es de verdad prioritario.
En datos del 2023, la red ferroviaria nacional transportó 131.5 millones de toneladas, y 45.8 millones de pasajeros en los sistemas que aún siguen operando, con fines turísticos.
Si la idea es crear vías por 3 mil 393 kilómetros para impulsar la velocidad de este transporte, la competitividad, y la posibilidad de regresar sistemas de transporte de pasajeros. Pero lo esencial son esos 188 kilómetros.
La necesidad de agilizar las redes, parte del proyecto México-Hidalgo, que es la salida del centro del país rumbo a Nuevo León, así como Nogales, lo que incluye a Guadalajara.
La industria estatal de Jalisco mueve el 50% de su producción por vía férrea, pero la comunicación y comercio con Estados Unidos y Canadá, requieren que se establezca el tramo de Guadalajara a Aguascalientes, denominado también el Tren de los Altos. Parte de esa zona, recibirá un impacto de desarrollo directo, de enorme importancia para la administración de Pablo Lemus, que se amarra a un desarrollo factible sin precedentes.
La interconexión de ese tramo, también podría facilitar la comunicación de convoyes de carga con destino a Veracruz, y al noreste con rumbo a Matamoros. Carga, unión de puertos, de ciudades, de miles de toneladas.
La obra se estima en un costo de 23 mil millones de pesos, los cuales, pueden ser recuperables en diez años, por la utilidad tremenda que tendrá esa línea que puede acelerar el desarrollo de todo el país, la cual es susceptible de financiarse incluso de derivarse al financiamiento del sector privado que dice tener un billón listo para invertir en el desarrollo. Atorenle.
Durante el desarrollo del Plan Nacional de Desarrollo 2025-30 se enfatizó en esta necesidad. Este tren es una obra de infraestructura de consecuencias nacionales que Jalisco siempre ha solicitado y no se ha considerado. La obra parte de El Salto- Aguascalientes, con los tramos Alameda-Encarnación de Díaz, y de Encarnación al tramo denominado Chicalote.
Actualmente existe un tramo de esta obra incompleta, el tramo El Castillo-Irapuato-Encarnación de Díaz, al conectar directamente Aguascalientes, se dinamizan los tramos ferroviarios del Noroeste y los ya mencionados. Es una vía verdaderamente estratégica, que puede coadyuvar al desarrollo real, abriendo nuevas expectativas industriales en puntos diversos del país y desarrollando Jalisco en una zona que lo demanda y en que solamente a la iniciativa privada, agroindustrial se ha dejado el generar bienestar y riqueza, mediante huevo, leche, ganadería, carne y agricultura, esto es hacer más vigoroso un nuevo TMEC.
Ramsés Pech, experto en políticas dado que energéticas e industria relacionada con el petróleo, abundó en otra información la importancia que tiene el ferrocarril para la movilización del crudo, dado que los Estados Unidos consumen 4 millones de barriles diarios de diésel y 9 millones de barriles de petróleo en gasolinas. Tener acceso a todas las redes, es hacer un nuevo ferrocarril Itsmico, más corto y cercano entre los centros industriales del Centro, Bajío y Occidente del país, con el resto de México, se complementaría la interconexión del sistema ferroviario.
Simplemente la exportación de Pemex al Norte, suma 468 mil barriles de petróleo diarios, que en octubre del 2024, representaron un valor de 10 mil 235 millones de dólares, un 59% de los ingresos por exportación de Pemex.
El intercambio petrolero-ferroviario, representa cifras de 66 mil 500 millones de dólares anuales, dado que importamos el 70% del gas natural que consume México, y un 81% de insumos energéticos que le compran a México todo ello principalmente ingresa por ferrocarril. Este tramo equivale a ahorrar una inversión sustantiva en gasoducto u oleoducto, por la facilidad de mover petróleo y derivados.
La necesidad de la obra de tren de Jalisco-Aguascalientes, es vital y ya no vale la pena aplazarla más, porque eleva sus costos y perjudica en mermas de tiempo, dinero la competitividad productiva mexicana. Este tren, es que más urgente en México, aunque adicionalmente se incrementen las vías en las principales rutas se duplicará la carga y se reducirá el tiempo, el tren será competitivo, ni sólo más barato, oportuno.
Si la presidenta quiere anotarse un diez inobjetable, ese tren es una oportunidad que si antecesor, no escucho, con su delirio del Tren Maya, cuando el éxito estaba aquí al alcance de la mano, y por ajustes presupuestales, se ha dejado olvidado por administraciones pasadas, pero la urgencia de construirse es una demanda real.
Si Claudia la presidenta, acepta, puede haber las maneras de financiarlo, pueden ser diversas sin que gravite solamente en el presupuesto federal, porque todo el ferrocarril está consciente de su necesidad y rentabilidad asegurada, y solamente son 188 kilómetros, con resultados perceptibles para todos. Marcelo Ebrad, tiene una oportunidad dorada de ser el secretario del año, marcando una diferencia.
¿ CARO, BARATO E INDISPENSABLE?
Pocos asuntos de planeación económica son tan claros y precisos como este. Es barato, dado el costo comparativo y baja utlidad de otros proyectos. La creación de cuotas de uso pueden pagarlo por las empresas de ferrocarril que lo usen.
Después del derroche absurdo de 550 mil millones de pesos, en un Tren Maya Militar que no transporte ni 600 mil pasajeros al año, debiendo ser de 3 millones de usuarios, que no los tiene, y un margen de extranjeros tan reducido como al 20% del pasaje, o de estimar el sobre costo de la refinería de Dos Bocas, la necesidad real de invertir e impulsar esta obra, salta a la vista. No tiene pierde.
Tan urgente como la ampliación del aeropuerto de la CDMX, y como el desarrollo de los aeropuertos que no están en manos del estado y del ejército para su ampliación y financiamientos apropiados, es la creación de esta conexión que puede consumarse antes de que finalize el sexenio e incluso parcialmente ir funcionando conectado tramos,según su desarrollo, no tienen ni que esperar a la terminación.
Con una enfoque de dos frentes de construcción, Claudia Sheinbaum y Altagracia Gómez, pueden cubrirse de gloria, haciendo una obra esencial, útil, generando empleos y sobre todo apoyándose en una alta rentabilidad, no en discursos de economía social o de moralidades que quedan perfectamente integradas en esta obra. Construyan y después les llenamos la Plaza Juárez en Jalisco, o la Minerva, y les haremos hasta un Arco Triunfal, con loas a la 4T2P.
Un tren Guadalajara-Veracruz, o Guadalajara Monterrey, o Ciudad Juárez, adicionalmente a lo que represente para la zona industrial de la CDMX es posible con ese tramo y no pueden negarse a hacerla, ya es su tiempo, lleva más de medio siglo dejándose para otra etapa y su consecuencia, la estamos padeciendo. Las autopistas están saturadas una nueva opción puede modificar todo, incluso son sistemas multimodales de carga, aplicando PiggyBack para desplazar automóviles y camiones en furgones de tren, un acuerdo sensacional para mover el transporte. Es subir los automotores al tren y luego desembarcarlos en su destino.
Si quieren que vuelvan los trenes, volverán con esos 188 kilómetros de vías que hacen falta y que serán un paso con la comunicación del Itsmo, -incluso más barata- vital para el futuro de México y de Jalisco. Altagracia, tienes la palabra, esto es lo real, lo necesario y que indiscutiblemente beneficia a pueblo, gobierno en todos los aspectos, sería un buen regreso de la SCT al campo real de las comunicaciones reales, pero háganlo ya solamente 188 kilómetros, para cambiar todo el sistema.
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