Por Manuel Gutiérrez
De los 150 mil asistentes que han acudido a presenciar la gira nacional que promueve Claudia Sheinbaum, si no se desmaya en alguna de esas sesiones, una tercera parte ha sido la versión electoral de la “danza de los viejitos”, un baile tradicional de Michoacán, pero revisado con finalidades electorales.
Porque la alumna del Caudillo, fiel a su maestro, sabe que lo único que saben hacer es andar en campaña. Cero en salud, en educación, en carreteras y ciudades seguras, en apoyos al campo; pero qué tal en materia de acarreos, toda una ciencia y un doctorado para los estudiosos de la ciencia política.
Por tanto, han comenzado las campañas; los candidatos oficiales, en el caso de la 4T, no se denominan así, sino como defensores de la 4T y una serie de galimatías demagógicos más. Pero en la realidad son campañas en las que el INE se deja ver la cara de cómplice, no de tonto.
Porque con la persecución a la abogada Mónica Calles, queda en evidencia que prefiere intimidar que debatir jurídicamente y quiere sancionarla por defender al personal que corrió el INE (830 trabajadores), o la castiga por sus brillantes artículos en los que disiente con argumentos sólidos; pero ya hasta Lilly Téllez, la valerosa legisladora, llevó el asunto al Senado de la República.
Y obviamente, el gobierno, celoso de conservar el poder a toda costa, reforzó el esquema electorero, y el pretexto es cantar la glosa del 2.º Informe, para lo cual comenzaron en San Luis Potosí, con un excelente ejercicio de acarreo del gobernador Ricardo Gallardo y su mujercita, candidata por él y por el Verde a la gubernatura de esa entidad; mejor de eso la Gerente no dijo nada.
Con recursos, acarrearon a medio San Luis; Ruth González Silva supo aprovechar el momento, le mostró músculo a Claudia y a la vez aprovechó para que se sobreentienda quién será la buena en su momento en la tierra de parte de la Huasteca, con o sin Morena…
Ahí hubo desmayos de viejitos. Hombre, ni que pasaran de los setenta años; si bien que aguantan las filas largas afuera del Banco del Bienestar, cómo no van a aguantar estar en presencia de la Lady Sheinbaum, que creen que es su benefactora y que lo seguirá siendo.
Eso no es nada por la causa, pero me parece que deben ser invitados a esos actos con dignidad, sin sufrimientos por su edad o enfermedades, y en un lugar preferencial…
Porque una tercera parte de los 150 mil acarreados fue de la Danza de los Viejitos, movidos por el hechizo de la pensión bimestral, por promesas, promesas hasta que el infarto nos separe. Pero ni agua les dieron…
En Colima, la operación de Indira Vizcaíno y su agente defensora de la 4T, Rosa María Bayardo Cabrera —que fue célebre por admitir que era la candidata, aunque la corrigieron y dijo que siempre no; así, ella es la alcaldesa con licencia de Manzanillo, puerto de enorme importancia, pero en el que a Rosy le quedó grande el paquete—.
Pues este par le hizo el acto a Claudia, que llegó a Colima el nefasto sábado 5 de septiembre. Incluso rebasó en 8 veces las interrupciones; el acto fue en la Unidad Deportiva Morelos de la capital de los cocos.
Resulta que llegaron ambientalistas del Colectivo Salvemos Cuyutlán, de Salvemos la Laguna de Cuyutlán (otro grupo), más grupos de pescadores que ven cómo su actividad naufraga, y salineros de la Cooperativa Obrera de Sal de Colima; todos ellos llevaban sus protestas contra la ampliación del Puerto de Manzanillo, sobre la destrucción de reservas de manglares, que prohíbe la ecológica ley respectiva.
Y estos llegaron con un simple megáfono, gritando: «¡Fuera, fuera a Claudia y a su gobierno morenista de Colima!». Pero no era Carlos Slim, o el amigo de Andy, Juan Domingo Beckmann, u algún otro millonario; pero no se les cree el «Primero los Pobres»: a los alineados y alienados sí, pero a los despiertos es a los que NO quieren. Por tanto, la dama del Palacio de Cortés usó la frase: «Hagan de cuenta que no están». ¡Qué manera de ser indiferentes al verdadero pueblo!
La gerente usó su clásico dedito de maestra de kínder, de «cállense».
Luego de instarlos a guardar silencio y ante la posibilidad de que sus guaruras la emprendieran con el grupo de manifestantes, procedió a declarar: «Nada de violencia (que aparezca en redes o ante cámaras fotográficas). Son muy irrespetuosos. Así es el PRIAN. Seguro pertenecen al PRIAN, están aquí de infiltrados», mientras, perplejas, Indira y Rosa María se retorcían sus deditos porque el mal rato era innegable para la dama gerenta.
Una actitud fascista, plenamente fascista de la mujer que dicen que llegó con todas, pero acepta someterse al patriarcal caudillo. El 8 de septiembre tergiversó el asunto, quiso engañar en su mañanera a la gente no informada…
«Le gritaban fuera, fuera a la persona que seguía hablando con un megáfono porque no dejaba realizar el evento…». O sea, revirtió la verdad y no admitió que los gritos eran para ella, de los que primero acusó recibo y luego respondió insultándolos; porque que le digan a uno prianista, sin deberla ni temerla, pues ¡ya nos llevamos!… Claudia, estás muy sensible, sentida, como jarrito de Tonalá, a punto de quebrarse.
Luego agregó que la culpable es la ambientalista Yerania Valencia, quien ha sido candidata por varios partidos, y que el estudio ambiental de la obra del Puerto de Manzanillo aún no termina.
(Claro que no hace falta que termine; si hicieron el Tren Maya sin ese requisito legal, y lo hicieron a la carrera ya para la inauguración, entonces el estudio ambiental puede estar listo para el día del juicio, pero en la tarde, o para la inauguración).
Todo esto se publicó en diversos medios, y fue obvia la manipulación que intentó hacer luego de cargar verbalmente contra los manifestantes…
Guadalajara, Centro VFG abarrotado; los universitarios de Leones Negros, prestos a abandonar el inmueble en cuanto pasaron lista o les dieron contraseña. Y un buen núcleo de la danza de los viejitos; pero qué malo, a alguno que no falta se le bajó el azúcar o lo traicionó su corazón ante tantas gratas emociones y, pues… al piso. No deben abusar de los venerables de la tercera edad.
La oradora central, Claudia, aun teniendo a Lemus, el gobernador de Jalisco, presente, optó por abreviar el discurso, dado que observó el movimiento de salida de espectadores.
Claudia al parecer es de las que cree que los meseros en un restaurante te aman cuando te cantan Las Mañanitas con una vela de fuegos artificiales; al parecer, porque alardea de los llenos, de la fuerza de los acarreados, y esa reflexión de Laura Gutiérrez es muy cierta.
Pero más tragedia: Daniel Rodríguez, de El Informador, en su columna narra que las fieles huestes de Morena sufrieron accidentes: unos sufrieron un accidente mortal en Nayarit y otros el domingo en Nuevo León; hubo 4 muertos y más de treinta heridos, que con sangre reafirmaron su lealtad a la causa, pero cero menciones en la mañanera.
Será entonces pura verdad lo que dice Laura Gutiérrez: que los políticos por quienes te desgarras las vestiduras, te rasguñas con el vecino y vociferas como seguidor del Atlas 4T cuando va perdiendo, ni saben que existes ni te pelan.
Al día siguiente pagas multas, te aplican impuestos, te sujetan a obligaciones, el IMSS te atiende a las mil quinientas, te darán paracetamol (la nueva medicina del milagro) y la escuela a la que van tus hijos sigue sin enseñarles aritmética, lectura o cosas igual de útiles, porque la nueva prueba PISA de la OCDE nos señala sin piedad, cada vez más atrás, cada vez más lejos de un efectivo aprendizaje.
Entonces, ¿qué tanto vale hacer la danza de los viejitos? Ojalá que la campaña que arrancó proponga formas nuevas, no abuse del acarreo, del arrastre por la torta y el refresco, y un billetillo adicional… porque nadie va por menos. En el caso del partido del poder, será un 5 a 8% de membresía que ama el marxismo, que quiere a Cuba y que vivamos como tales: hambrientos, dependientes y reprimidos por los ejércitos; o como en Nicaragua, en que nada dijo el gobierno populista de la supresión de las elecciones porque las puede ganar la oposición. ¡Viva el monarca Ortega y su dama, la reina Rosario Murillo, dueños de todo en Nicaragua! ¡Viva la autodeterminación de los pueblos, cuando son del mismo grupo de bandidos!
Nadie les niega, entonces, que los ciudadanos tienen derecho a seguir hasta las equivocaciones; pero que la señora Claudia Primera crea que los acarreos se convierten en votos es un espejismo.
Y alardear de ellos y usar la reserva de la danza de los viejitos desde ahora ya pinta mal en un partido en el que cada integrante es el mesías, el ungido, el líder que México necesita; igual que en su tiempo el fundador López Obrador prolongó el sistema del priismo, pero defectuoso, sin atención al campo ni al sector popular de la clase media, e instrumentó una política polarizante, de división de clases y resentimiento.
Para muestra basta la aspiración a gobernar Guadalajara de personajes como Mery Pozos, Carlos Lomelí, Laura Imelda, Sergio Chávez, tantos y tantos listos para dar el gran paso; pero la lucha no será con el PRI-PAN o tal vez MC (que luego se pliega al mandato superior de Morena)… será entre ellos mismos, porque se observa la intensidad con que sustentan sus posiciones, porque esperan estar entre los privilegiados que gobiernen.
Es todo democracia, aunque sirva para acabar con ella, y eso hicieron al quitar instrumentos de contrapeso al poder gubernamental para celebrar elecciones sin injerencia del gobierno; pero volvimos a los años 60 que demandaron la masacre de Tlatelolco, y entonces no sé qué dirán, que fue una conjura de Calderón. La cerrazón empieza desde muy arriba.
Los de la tercera edad no fueron respetados, fueron utilizados; aunque algunos con gran beneplácito, porque confunden la prestación constitucional con un favor del bolsillo
de la Señora, que puede volver a sufrir un patatús si no le organizan actos tersos, bonitos, disciplinados, al cronómetro, todos diciendo «Heil Claudia», como antes en tiempos del partidazo que el caudillo López Obrador nos devolvió con etiqueta de ser de izquierda. Pero la verdad no lo son; bueno, se puede ser de izquierda como Andy y tomar tequila de 14 mil pesos, comprar arte en Japón y hacer negocios entre grandes millonarios como los Cuervo, y todavía se preocupan mucho por Cuba y por otros espacios de dictaduras y miserias.
He revisado a Marx, a Lenin, incluso a Gramsci, y debe haber un nuevo ideólogo de la combinación del lujo, el dinero y el poder que anima a muchos próceres de Morena, como Mara Lezama y sus vuelos, o Julieta Ramírez, que aceptó ser colaboradora del gobierno extranjero que se supone odian a muerte, pero obedecen sin chistar. Tienen tantos exponentes de esa nueva doctrina; el marxismo-Gucci seguramente fue hecho por Ricardo Monreal cuando decidió retirarse de sus fincas, vestir un sayal tipo franciscano, renunciar a los gobiernos e influencias, aviones, casitas y casotas, ranchos sin límite, como el verdadero modelo de renuncia al mundo y a sus pompas (de todo tipo).
A propósito, Pío López Obrador, solamente interpretando esa nueva doctrina, tiene trece ranchos, pero se los vendieron bien baratos en tierras tan fértiles como Tabasco. Y así hasta el infinito, y va desde simples alcaldes que no sé cómo alcanzan tanto dinero y poder por nexos con el Diablo.
Pienso que Laura Imelda, la de Tlaquepaque —que dice la Bitácora Política que anda paseando a su perro con cinco guaruras e impidiendo que nadie ose acercarse—, ¡qué ejemplo para ser la alcaldesa de Guadalajara!, purísimos y claros ejemplos de probidad. Laura Imelda olvida que por ahí la anda buscando el Siapa… son muchos cobros, no se te vaya a gastar la lana en el verdadero lujo, que vive en Andares.
Yo creo que el pensador que hizo esto fue Fernández Noroña cuando comenzó con su mansión, que también paga en abonitos fáciles, de 16 o más millones de pesos. Él observó sus cuentas crecientes y buscó la manera de conciliar los viajes a París, que tanto les gustan a los del partido del poder, con sus avanzadas ideas de izquierda sobre cómo lucir el Versace o el Cartier sin que suene falso el discurso sobre la igualdad y el amor por los pobres; ahora es amor por don dinero y por quienes lo tengan. Vamos a cenar… con Reserva de la Familia, la cava del poder.
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