
Por Manuel Gutiérrez
El viernes 26 de julio en París, darán inicio los Juegos Olímpicos, competencia cumbre de los más aptos en disciplinas deportivas del género humano, que en su representación muestran el más alto nivel que es posible tener en el deporte y terminan el 11 de agosto.
Francia abre con la sugestiva invitación: “Abramos a lo grande los Juegos Olímpicos” lo cual es un buen deseo, pero económicamente encierra una gran amenaza, pero este fenómeno no puede ser realizado de otra forma,
Muy lejos están los últimos JO costeables, que incluso generaron ganancias, y fueron en 1984 en Los Angeles, en la era de Reagan, en que la ciudad además de la gloria, se embolsó libres de polvo y paja, 215 millones de dólares.
Pero la aspiración de China, Brasil en Río de Janeiro en 2016, incluso de Corea del Sur, llevaron las competencias a un costo inusitado, tanto que aceptar los JO equivale a una declaración de endeudamiento, de infraestructuras que terminan cerca de ser elefantes blancos, y por último una depresión psicológica, de la población.
Hay ciudades que de plano tras de una votación, rechazaron ser sede olímpica, porque los ciudadanos contemplaron el “endeudamiento” para cumplir el compromiso” fue el caso de Denver, que de plano rechazó los juegos.
La participación de Rusia, con los invernales de Sochi, elevo, casi 6 veces el presupuesto inicial de los juegos llevándolos a niveles demenciales, caso invernal tan caro como la olimpiada de Japón en 2020 y los invernales son menores que los de verano, en costo y número.
La idea es que Sochi, tras de los juegos emergiera como un destino mundial, como una envidiable sede de deportes invernales, de F-1, con aeropuerto nuevo, trenes nuevos, centro de población nuevo, un poderoso turismo, pero la imagen del gobierno se entremezcló con la aspiración económica rusa, y todo terminó en un aparatoso derroche, como lo han sido los Juegos cada que Rusia es la sede, así comenzaron los delirios de grandeza de Putin, que repitió la escala de los juegos de Moscú de la era soviética, todo un alarde similar al nazi de 1936.
Sochi para colmo sufrió el impacto colateral de la invasión a Ucrania, anulando ese gran esfuerzo.
China, tampoco canta mal las rancheras, su sede de Pekin, (Beiging) se dice actualmente, rebasó lo presupuestado, se sumaron ceremonias colectivas de tablas gimnásticas que se entrenaron durante años, vamos fue como hacer un SheinYun, colosal, con miles de gimnastas, bailarines, y devotos y obligados ciudadanos que en el régimen chino, solamente tienen la opción de obedecer, y eso les ayuda a bajar costos. Pero aún así echaron la casa por la ventana.
Además les inflamaron la idea que deberían impresionar al mundo, lo mismo que Rusia, y convertirse en vitrina del progreso, igualdad, modernidad, desarrollo, pero crearon una nueva ciudad prohibida, en que solamente los espectadores podían ingresar. Ni los habitantes que se vieron encarcelados a su barrio o zona. Finalmente pocos chinos disfrutaron a nivel de porcentaje poblacional los juegos, evento de unos 2 millones de espectadores en vivo, como máximo, con 1500 millones de seres, muy baja proporción. Estar presente es un asunto de unos cuantos.
ES MAS FACIL PEDIR LA MANO DE PRINCESA LEONOR
Conseguir la mano de la infante princesa heredera de la corona de España, con todo su poder y riqueza, Leonor para un pretendiente, debe ser más fácil que cortejar al Comité Olímpico Internacional cuando otorga una sede.
Si bien muchas ciudades de desalentaron del llamado “gigantismo” de los juegos que acumula disciplinas cada vez más diversas, que exige un conjunto de por lo menos 40 instalaciones o facilidades deportivas de primer nivel, aúncuando hay disciplinas que resuelven en su mayor parte en el estadio principal de atletismo, o en la piscina olímpica o en gimnasio.
Beiging no se conformó con hacer una excelente pileta sino que exploró material tipo fibra de carbono, para hacer el techo, con complicada geometría y decoración, pero todo pasa a la cartera.
Pero el trámite aparente de la concesión de sede se inicia primero con la presentación de la solicitud oficial, a lo que el COI responde con un cuaderno de cargos en que especifica dimensiones, cupos, reglas técnicas de cada escenario,cronometrajes, jueceo, videos, arbitrajes, sumadas a transporte, seguridad, facilidades de hospedaje, adicionales a la Villa Olímpica, y esto es estudiado por el COI que se blinda con garantías.
A los Angeles le salió la jugada, porque tenía los escenarios, sólo les dio manita de gato y una estructura deportiva nacional, muy potente entre su deporte colegial y federado, yimplicó poco aporte del gobierno federal.
Pero Barcelona, fue otra cosa. Si bien su infraestructura fue absorbida por el deporte español para apoyo y desarrollo de nivel profesionales y si le han sacado jugo, desarrollándose no solo en instalaciones.
El caso de Montreal, fue un parte agua, años después la Villa era una especie de Infonavit tristón, (yo fui a verlo) y el velódromo un invernadero tropical, y mucho de lo que construyeron era inútil, porque no tenían el número de deportistas requeridos para beneficiarse de las instalaciones que mantenerlas era carísimo.
Algunas terminaron de museos, pero esta olimpiada marcó con Nadia Comaneci, el evento fue brillante, el resultadopara la ciudad, fue desastroso y una pesadilla posterior.
Pero sigamos con el trámite, una vez que el COI recibe la carta compromiso del gobierno en turno en el país aspirante, entonces sí, comienza una danza frenética. Y que el gobierno avale, es un compromiso muy serio, en que va en juego consecuencias que afectarán la calidad crediticia, la moneda de un país, la imagen que se pretende lograr, etc.
Es decir, el país aspirante debe arriesgarse a tener inmuebles listos, porqué en ocasiones adelanta la construcción de infraestructura y hay campeonatos internacionales como pruebas que exige el COI.
Luego, viene lo difícil, las donaciones a las causas y cuentas de los directivos del COI, que entre revisiones, inspecciones, visitas de acercamiento, reciben un trato de divinidad, sólo equiparable a la FIFA para un Mundial. La vida olímpica cuesta, organizarla cuesta, y tener un fondo de gastos adecuado, son palabras mayores. Sin dinero, el olimpismo se desploma.
Más lejos del lujo diplomático, así como del funcionamiento de una alta burocracia que regula la condición deportiva olímpica. Eso implica vuelos, estancias, comidas, distracciones, transportes, y eventos para demostrar la capacidad de un país.
Por ejemplo, organizar la Universiada, es un buen anticipo de capacidad de hacer cosas en grande, y en eso tienen toda la razón en París, en que los JO serán ya oficialmente distribuidores de gratificaciones adjuntas a las preseas olímpicas, no sólo el metal y lo que representa, sino el reconocimiento de un status de atleta de alto rendimiento mundial, profesional.
Tal vez, el COI en París, ya tenga sus propios patrocinadores del movimiento olímpico, que implica capacitaciones de deportistas, centros de desarrollo, apoyo a la cultura, promociones deportivas a nivel mundial, y sobre en países como los africanos que sólo están en condiciones de recibir los regalos, no de aportar nada.
El COI tiene un gasto de operación mundial, de registros deportivos, de marcas, de selección y supervisión de los eventos selectivos, coordinados con las Federaciones Internacionales que también llevan una tajada porque hacen gastos. El jerarca mundial actual es Thomas Bach, que termina en el 2025, pero Sebastián Coe, el atleta ya anda haciendo campaña en base a su record deportivo y su fama mundial, para aspirar a sucederlo.
Además, de algo tienen que vivir los nobles aspirantes a representar el idea de los 5 aros, una unidad mundial, un organismo que involucra a representar lo mejor del mundo en condiciones humanas, éticas y de competencia en cada pueblo de la tierra son lo más Premium y punto, sin comparación, el oro olímpico es lo máximo y tras de una presea hay millones en dinero y miles de esfuerzos.
Japón, dio una lección terrible al mundo, ya que los juegos estaban programados para el 2020, pero la pandemia de COVID los pospuso hasta el 2021 en el verano. Pero sorteaban problemas como percances naturales, la enfermedad mundial, recordemos que en México, mal manejada generó 800 mil muertos, aunque el gobierno admite solo 350 mil.
Un año después, y los habitantes de Japón reaccionaron airadamente a los costos del evento, por lo que pidieron que los juegos fueran más austeros, las delegaciones que fueran recortadas en integrantes, las marcas fueran más altas, y en resumen menos deportistas participando. Incluso cancelaron la siguente etapa, los juegos para-olimpicos para las personas de menos capacidades que en ellos encuentran un incentivo formidable y humanístico.
Las aspiraciones implican que los países solicitantes demuestren sus capacidades en competencias regionales o como sedes de campeonatos mundiales anuales que demandan escenarios adecuados al máximo y que deben salir bien. Incluso Guadalajara, tiene la calentura de hacer un evento olímpico, lo que en realidad hay que pensarlo dos veces, luego de los Panamericanos, que fueron derrochadores, creadores de una villa panamericana elefante blanco y muy relativos beneficios que sufragó el PAN y ahora los Naranjas, sin aprovechar de todo lo se hizo.
Esto es para latinoamérica, debemos pensar en Juegos Panamericanos o Centroamericanos, como botana e instrumento de persuasión, paso previo para ser aprobados. Y el nivel de exigencia es continental, pero muy alto.
El COI en tanto delibera y los países deben enviar un proyecto formal de escenario de los juegos, incluso de las ceremonias de apertura y clausura, detallado todo, que tienen su costo adicional, porque tienen que ser un show mundial atractivo para 7 mil millones de seres por medios de comunicación y asegurar la solvencia del costo del evento, que no puede ser cancelado una vez formalizado porque expone a muchas consecuencias mundiales de todo tipo. Sólo un desastre de causa mayor, le ayuda a solventar la cancelación, que es complicada.
Es decir, se implica el compromiso formal de seriedad, de estabilidad política y financiera, de capacidad de trabajo a largo plazo. Eventos colaterales de los juegos implican como el caso de la Olimpiada Cultural, una renovación o creación de escenarios suficientes tales como teatros, salas de conciertos, y lugares para albergar eventos folklóricos, dado que se desarrolla a la par de los juegos.
Un esfuerzo de este tipo implica una inversión enorme. Una ejemplo, las olimpiadas de Tokio en el 2020, fueron una erogación de 12,146 millones de euros, 1.7 billones de yenes, lo que presupuestó Japón fueron 10,145 millones de euros, es decir gastaron 2 mil millones de euros más de lo que esperaban.
Estos fueron pagados por la ciudad de Tokio, con la cifra de 4,264 millones de euros, en tanto que el gobierno central de Japón, puso 1,336 millones de euros. ¿Qué le paso a los nipones que son tan cuidadosos en los detalles para sobregirarse? ¿De dónde salió lo faltante? el gobierno tuvo que ser el aval de una deuda para no sufrir desprestigio mundial
Pues, nada resulta que hubo que subsidiar 329 proyectos adicionales a los JO, con costo de 9 mil 292 millones de euros, que no fueron sumados al costo directo de la olimpiada, pero que representaron mejoras de aduanas y fronteras, mejoras en instalaciones de aeropuertos, y puertos, mejoras de seguridad por terrorismo internacional en zonas de juegos, en estaciones y aeropuertos, nuevos equipos por ejemplo de análisis toxicológicos por el avance de nuevos procedimiento de doping, pero que es algo esencial, y los estudios son abundantes y nada baratos.
Así como controles hormonales, porque con los cambios trans-sexuales, inducidos por manejos químicos de laboratorios avanzados, se dan incrementos hormonales que registran que el portador, supera las cantidades normales por género, lo cual puede alterar la pureza de los juegos y la equidad de la competencia al dar otro tipo de capacidad física.
Las nadadoras alemanas de la RDA, la Alemania Oriental de entonces, fueron la punta de lanza de una polémica que todavía no termina, porque fueron alteradas para ganar, lo que cuestionó la legalidad de sus resultados.
A la par el país entero entra en revisión, y no es el momento de inquietudes políticas porque pueden echar todo a perder. París tiene una revuelta estudiantil anti-sionista en sus universidades. que está de paso reviviendo revisionismos históricos sobre temas controvertidos y que advierten a los jóvenes que Israel, es un caso de imperialismo político-religioso apoyado por su influencia total en Occidente y que puede derivar a un antagonismo generacional que desata la guerra de Israel contra la población palestina, otra vez.
París tiene que estar terso, antes de los juegos y durante los mismos. Las tragedias manchan sea México 68 o Múnich 72.
Y todo el país debe funcionar a la perfección, desde la recogida de basura hasta la calidad del agua, o los servicios a lo que se espera una gran oleada turística.
Como si París la necesitara, incluso se queja de sobre-exposición y saturación turística, pero tendrán abarrotados sus hoteles, los escenarios deportivos y los lugares favoritos.
París juega a ser racional, grande en los juegos, pero a no quedar con un desfalco enorme, que es la mejor presea que puede lograr si logra sacarlos como Londres, con cierta austeridad en 15 mil millones de euros, será formidable.
Si logras salir a mano luego de unos juegos, te queda infraestructura, recursos por turismo, transporte, impuestos cargados a ellos, y la venta de boletos de los eventos que en muchos deportes, no son redituables o presenciales, como pueda ser una regata.
París juega a ganar con los juegos, o de otra manera, será otro episodio lamentable del costo elevado del olimpismo mundial, que demanda costosos escenarios. La Olimpiada de Berlín, en 1936 con Hitler, fue el origen de ese derroche, del gran desplante propagandístico, del orgullo nacional restaurado, y de escenarios colosales y todos comprendieron su valor.
Después de todo, unos olímpicos, no puede ser de otra manera. Son grandes por naturaleza, serán grandes en París, un tema que da para libros, tesis universitarias, estudios económicos y mucho que explicar de deporte-dinero.
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