
Por Manuel Gutiérrez.
Treinta y ocho muertos, niños muertos, heridos, parientes de los mismos con graves lesiones, médicos y enfermeras lesionados, instalaciones de protección a la salud y atención médica destruidas, sangre, daños, y destrucción a una escala que asustó a todo el planeta es el resultado del ataque de un misil de Rusia contra el Hospital Infantil de Kyiv, pero se teme que bajo los escombros se encuentren más víctimas.
Fue un hecho que sorprendió al mundo, ya habituado a verte este tipo de ataques en Gaza en Hospitales, por las fuerzas de Israel. Pero en el caso de la invasión a Ucrania, se trata de una práctica constante, un esfuerzo continuado y selectivo y criminal por destruir este tipo de instalaciones que la Convención de Ginebra, y todos los organismos de derechos humanos, consideran inadmisible que se les ataque.
Esta es la noticia fresca de la semana, que incluso Relaciones Exteriores de México, en una rareza condenó, así como el asunto fue tocado por el Consejo de Seguridad de la ONU, desde el cual se desprenderán condenas, pero no pasará nada más.
Esto es una constante en el proceder de Putin como invasor esto fue parte del ataque con 40 misiles contra blancos civiles en toda Ucrania. Desde que comenzamos la narrativa de los días de la guerra, hemos dado parte de la destrucción día con día, en lo que es ya una costumbre.
Vamos a las fuentes: Radio Televisión Española, RTVE española consigna que son 43 los hospitales de todo tipo que han sufrido bombardeos de parte de Rusia, recientemente el episodio del hospital de Odessa, en que tuvieron que evacuar bajo fuego a heridos y personal médico.
Las cifras oficiales de los ataques de Rusia, sumando el ataque al Hospital Infantil, dado en Ginebra, Suiza, por parte de la Organización Mundial de la Salud, señala que se han sufrido 1884 ataques, con la muerte de 150 personas, y 379 que han sufrido heridas, siendo un 40% de los ataques en instalaciones para la atención primaria.
En otra entrega de esta serie, consignamos que las ambulancias y los médicos se han convertido en blancos de guerra para los rusos, que disparan sin consideraciones. A la fecha han destruido 200 ambulancias siendo hasta 3 veces más alto el riesgo de este tipo de personal asistencial a lo que sumó el ataque al infantil de Ojmatdit, con la muerte de dos trabajadores, del personal médico.
“Los ataques aumentan diariamente, semana la BBC que refirió el ataque celebrado contra el Hospital de Izium, cerca de Jarkov. Para ese entonces en marzo del 2022, ya se habían producido ataques en centros de este tipo, con un número de 70.
El Hospital Infantil de Mariupol, una maternidad sufrió un descomunal bombardeo que asombró a la opinión pública mundial, pero lo sucedido no es nada nuevo en la crónica de la guerra, lo mismo paso en Mykolaiv, dice en trabajo presentado por la BBC que señalaba que estos ataques pretendían desarticular y destruir maternidades.
Se estima que hay cerca de 80 mil mujeres a punto de dar a luz en Ucrania, pero en ese momento pueden ser blancos de ataques, los quirófanos se han cambiado a sótanos y lugares improvisados en lo que repito, es una constante de la invasión.
Para quiénes lo duden, la UNICEF, UNFPA y la OMS organismos oficiales de la ONU, solicitaron el cese de estos ataques que pueden ser calificados como “crímenes de guerra” esta declaración data desde el 13 de marzo del 2022. Hoy en 2024, podemos asegurar que se trata de un uso de guerra común para Rusia, dicha declaración mundial la firmaron la directora ejecutiva de la UNICEF, Catherine Rusell, la directora de la UNFPA, Dra. Natalia Kanem y por la OMS, su titular, el Dr. Tedros Ghebreyesus, que advirtieron de esa irregularidad desde el inicio de la guerra.
El Diario de España, por su parte consigna la destrucción del hospital de Limán, en Donestk, lo que durante los meses que lleva la guerra, cercana ya a los 900 dias de guerra, han ocasionado una “emergencia humanitaria”.
En materia de muertos civiles por bombardeos de aviones, misiles y artillería de Rusia, se han registrado más de 8 mil muertos por los ataques de Rusia contra estaciones de autobús, trenes, escuelas, mercados, fue celebre tristemente el ataque a un hipermercado de Ucrania en fechas recientes, con más de 30 muertos, pero a cada bombardeo diario se suman más y más muertos civiles, que son el motor de la resistencia de Ucrania.
Esto también causó la condena de Médicos sin Fronteras, organismo asistencial y benefactor de la humanidad que ha sufrido ataques tanto en Ucrania, como en Gaza, por las fuerzas militares invasoras, rusas o israelíes, en su caso correspondiente.
Bajo ningún motivo se debe aceptar esta violación a los derechos de la humanidad y ojalá que la ONU no se limite solamente a hacer discursos.
Todo lo que tenga que ver con el sistema de salud en Ucrania, es un objetivo militar de Rusia, sean instalaciones, suministros, personal, pacientes, o almacenes, y es la OMS la que ha llevado un registro exacto de estos datos.
En la Asamblea Mundial de la Salud, con 88 países asistentes, se solicitó a Rusia que cese de inmediato con ataques contra hospitales e instalaciones médicas, pero nadie escucha nada.
“Nos consta, dice Médicos Sin Fronteras, que se trata de un ataque masivo y generalizado en contra de instalaciones civiles y hospitalarias de Ucrania. En la región de Donestk, se han destruido cerca de 60 centros de salud, lo que intenta paliar con instalaciones temporales, para seguir prestando servicio”. Incluso se han empleado las muy prohibidas bombas de racimo contra este tipo de instituciones y el uso de misiles de gran alcance de la serie S 400. El hecho que el sistema siga operando, habla del heroísmo del personal médico y asistencial, que sigue cumpliendo su deber bajo fuego.
Sobran comentarios, sólo les dejamos los datos duros. La realidad y punto.
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