El columnista de El Universal Mario Maldonado publica hoy que Raúl Padilla fue avisado que caería preso por terrenos donados por el gobierno del estado a la UdeG para vivienda y aprovechados por Raúl Padilla para construir vivienda privada, y que ¡no tenía alzheimer!, como señaló en su carta póstuma Raúl Padilla el suicidado factótum de la UdeG.
La columna dice: “Unos días antes de que se quitara la vida, Raúl Padilla López recibió a un emisario del más alto nivel del poder, quien le mostró un expediente (sic) y le dijo que tenía dos caminos: ser encarcelado o huir.
“El sábado 1 de abril, el exrector de la Universidad de Guadalajara (UDG) y presidente de la FIL y del Festival Internacional del Cine había tomado una decisión. Entregó a su chofer una maleta con varias cartas y artículos personales y pidió dárselas a sus familiares y colaboradores. Unos minutos después, en la planta alta de su domicilio, se suicidó disparándose por la boca, de la misma forma y con la misma arma que más de 50 años atrás lo hizo su padre…
...” En la carta que escribió minutos antes de suicidarse recrimina (sic) a los gobiernos federal y estatal por ser sus enemigos y menciona que cada vez con más frecuencia y con mayor duración tenía episodios de pérdida de memoria ocasionados por el Alzheimer. Sin embargo, ninguno de sus familiares o colaboradores detectó nunca (sic) en Padilla este padecimiento”…
Sea lo que fuere, la de Raúl Padilla es otra muerte muy misteriosa ocurrida en Jalisco y puede traer en la entidad más consecuencias impredecibles.
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