
Horacio Villaseñor
Hace 50 años, Jorge Matute Remus siendo Presidente y Director del Patronato de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Guadalajara, visualizó la necesidad de atender a los demás municipios de la Zona Metropolitana: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, fue así como creó el SIAPA. Además, de ingeniero y urbanista destacado, mi tío Jorge, entendía la administración gubernamental, virtud que los ediles de ahora, en el mejor de los casos, desconocen. Para poder orientar el “poder público” para lo que es, se debe ser una persona que antes que todo puede gobernarse a sí mismo, Jorge vivió ajustado a una moral, vivió su persona natural como ciudadano y su persona artificial como funcionario en total congruencia. Su honradez y talento guiaron siempre su vida familiar y profesional, ese esel secreto que hace trascender a algunos políticos que son mucho más que eso, son ejemplo de buena vida. ¿Qué tiene que ver todo esto con el SIAPA? ¿Por qué el SIAPA funcionó bien hasta antes de la alternancia política en Jalisco? Me explico: En la familia donde naces se aprende a ser bueno o malo. Si no te sale caro ser malo, lo serás. Después eliges pareja, formas una nueva familia y allí enseñas los valores que aprendiste. Jorge se casó con mi tía Esmeralda Villaseñor y Villaseñor, ambos tapatíos de estirpe que amaban el lugar donde nacieron y que para poder aportarle algo a él, tuvo que aceptar encargos públicos con el único partido político que antes ganaba. Si querías ayudar, tenía que ser a través del PRI, “no había de otra”, por eso creo que en el PRI había de todo, indecentes y decentes. Los servicios de agua y drenaje en las ciudades, constitucionalmente, están encargados a los ayuntamientos, no al gobierno del estado que tiene otras funciones relacionadas con el agua. Por ley solo existen funciones exclusivas y concurrentes, las cuales pueden cederse temporalmente, lo que significa que la obligación de llevar agua potable a los domicilios y que el drenaje funcione, llueva o no, es de los ayuntamientos, de nadie más. Matute Remus, para ahorrar y garantizar los servicios por muchos años en la zona metropolitana propuso el sistema intermunicipal conocido como el SIAPA y lo dirigió entre 1977 y 1982. Como su nombre lo dice, fue diseñado para que fuera entre municipios, porque la constitución es clara al determinar que entre el gobierno municipal y el estatal no puede haber otra autoridad. Entonces, los recursos que el SIAPA necesita deben ser otorgados por los municipios y ayuntamientos que lo conforman y eso se logra solo con un buen manejo del erario, las participaciones estatales y federales deberían ser aportaciones vistas como extras que permitan hacer más. Ni el SIAPA, ni agencia alguna metropolitana servirá si los ayuntamientos no están dirigidos por gente de buena cuna, cosa nada sencilla, de allí la tolerancia existente. Siempre habrá sociedad salvaje y para controlarla se necesita mucho más que ser político, profesional de la función pública y buena persona. Vivimos tiempos de crisis de valores, los políticos no piensan en los que no les sirven, lo importante es lo individual, lo público se volvió privado, mienten, buscan la representación popular para hacerle al cuento y beneficiarse, así, con gente vulgar u ordinaria, aunque se le hagan al SIAPA todas las reingenierías o restructuraciones que se les ocurra, no servirá. El reto es mayúsculo, el problema no es el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), son los ediles metropolitanos que, en el mejor de los casos, no saben gobernarse ni a sí mismos, menos saben qué hacer para lograr que los ayuntamientos que se les encargó por un periodo determinado, sean gobernados y logren ser órganos de gobierno capaces de cumplir con su obligación. Ni hablar.
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