Connect with us
Avatar

Publicado

el

Seguridad y Defensa

Si la inseguridad en México tuvo dos olas recientes –bandas de narcos y bandas de delincuentes–, ahora para estarse definiendo una tercera: la inseguridad al menudeo. Se trata de pequeñas pandillas de pillos especializados en delitos de seguridad pública que han aumentado el temor en zonas urbanas pobladas.
Los habitantes de Ciudad de México parecían convencidos del discurso oficial: los llamados cárteles de narcos –sembradores, traficantes y promotores del consumo– no estaban asentados. Inclusive, la información oficial destacaba que las zonas de consumo estaban localizadas y restringidas a las llamadas narcotienditas que sólo se usaban para el consumo individual.
Pero en la capital de la república han aparecido ya grupos pequeños de delincuentes: asaltantes de autos en avenidas, ladrones de tiendas en centros comerciales, extorsionadores a granel, cobradores de derecho de piso, vendedores de protección, asaltantes de camiones de pasajeros y asaltantes de restaurantes.
Los llamados cárteles operaban en zonas de producción y transformación química, pero poco a poco fueron expandiendo el consumo directo en México de sus productos, un poco porque era más fácil y otro poco por los problemas para cruzar la frontera.
Estas nuevas organizaciones criminales no operan representando a los llamados cárteles, sino que se han articulado a grupos de delincuentes locales. Los casos de las mafias de Unión Tepito, la de Iztapalapa y las de Tláhuac podrían ser tentáculos de los llamados cárteles y no necesariamente de expansión directa. Lo malo es que se han configurado bandas organizadas, armadas, violentas y en disputa por territorios de control.
La parte más importante de este escenario es que las autoridades de seguridad del gobierno capitalino carecen de capacitación, grupos especializados y existe buena parte de complicidad de las bandas. El gobierno de CDMX ha perdido el control de seguridad de la ciudad, lo que explica el activismo creciente de pequeños grupos de delincuentes.
La salida fácil ha sido la de culpar a los anteriores funcionarios, pero sin fincar responsabilidades por negligencia, incompetencia y corrupción. El nuevo gobierno de Claudia Sheinbaum ya tiene tres meses en ejercicio y no se conoce si tiene o no una estrategia propia de seguridad o si está esperando el cobijo general de una estrategia nacional que tampoco le encuentra la cuadratura al círculo de la delincuencia al menudeo.
FRACASA LA CONSTRUCCIÒN DE LA PAZ
Una de las líneas de la estrategia federal de seguridad era la pacificación de la república. El concepto pudo haber sido mal usado: una paz implica una respuesta a una guerra. Y a pesar de la flexibilidad del vocablo, en México nunca hubo una guerra gubernamental contra el crimen organizado, sino que sólo llegó a una ofensiva con todos los instrumentos legales y represivos del Estado contra determinadas organizaciones criminales.
La pacificación estaba sustentada en el repliegue de la acción de fuerzas integrales de seguridad –policía y fuerzas armadas– contra las grandes bandas de narcos, a fin de que las mismas bandas disminuyeran su violencia y al final se bajaran las cifras cotidianas de homicidios criminales. Aquí se localiza la afirmación presidencial de que ya no se perseguirían capos.
Con el arresto y muerte del 90% de grandes capos, las organizaciones de narcos habían disminuido su activismo. Sin embargo, cuando menos Los Zetas, el Cartel Jalisco Nueva Generación y lo que queda del Cártel de El Chapoentraron en disputas de territorios propios y otros en conquista y la violencia se recrudeció. Y las bandas de delincuentes al menudeo carecen de organización como para llegar a acuerdos con ellos.
El caso es que la cifra de muertos en los tres primeros meses del gobierno lopezobradorista no ha bajado, siguen aumentando y no hay en el escenario de seguridad alguna medida para dar un golpe de timón o buscar una nueva estrategia. El dato mayor sugiere que las bandas criminales no parecen preocupadas por el papel que pudiera jugar la Guardia Nacional y dejan la impresión de que no irá más allá de la ofensiva de la Policía Federal-Gendarmería.
Con todos los datos visibles, la estrategia federal de seguridad está a la vista y no hay algún conejo escondido en la chistera. Por ello en círculos de especialistas priva el escepticismo sobre su aplicación al 100% una vez que la Guardia comience sus operaciones de campo.
El modelo de pacificación dependía de una especie de acuerdo implícito del gobierno de no presionar a las bandas y de los grupos criminales de salirse de la lucha violenta contra las autoridades o contra otras bandas. Más que disminuir la delincuencia, la meta era bajar la violencia.
Pero hasta ahora los resultados han sido nulos. Y no se ve que haya una nueva estrategia de corrección.
Zona Zero
·      La decisión presidencial de combatir el robo de combustibles llevó a jalarle la cola al tigre de un nuevo delito: el huachicoleo. Y esa ofensiva se hizo sin una estrategia de inteligencia, lo que llevó a una respuesta violenta de las nuevas bandas criminales. Ese modelo de seguridad se llama criminógenoporque sólo genera más violencia y no resuelve la inseguridad. Eso sí, el caso de Santa Rosa de Lima en Guanajuato reveló bandas criminales incrustadas en las estructuras de poder y de la sociedad.
·      La revelación del columnista de El Universal, Héctor de Mauleón, debió de haber encendido las alarmas de seguridad: 758 masacres en dos años, con un saldo de 4 mil 469 muertos. La última, en Salamanca Guanajuato, sólo se reflejó en medios sin ninguna ofensiva especial de las autoridades. Las matanzas revelan bandas criminales en lucha por plazas territoriales del Estado nacional.
·      Los secuestros de migrantes exigen un posicionamiento gubernamental urgente porque volvieron a darse sin que las autoridades tengan alguna estrategia que no sea escoltarcamiones.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
seguridadydefensa@gmail.com
@carlosramirezh
Las opiniones expresadas por los columnistas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Expedientes Afondo

Nacido en la ciudad de Oaxaca en 1951, Carlos Ramírez comenzó su vida profesional en el periodismo en 1972. Y desde entonces ha estado ininterrumpidamente en el periodismo mexicano. Además de la práctica periodística, ha sido profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana, además de ser un conferencista cotidiano en universidades de todo el país. Autor de la columna; Indicador Político Twitter: @carlosramirezh Página Web: http://indicadorpolitico.mx

Advertisement
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carlos Ramírez

Indicador Político- Por si a algún morenista le interesa: las opciones de Morena como partido

Avatar

Publicado

el


Carlos Ramírez*

Aunque nadie parece asumirlo así, la elección de la próxima dirigencia del partido Morena va a definir lo que hasta ahora no se ha querido decidir: qué es Morena como partido político.

Las opciones de Morena están a la vista:

1.- Una restauración de un PRI como partido-sistema en cuyo seno se controlaba (versión de José Revueltas) la totalidad de las relaciones sociales.

2.- Un partido de la inexistente izquierda basado en una clase obrera inexistente para dotar al Estado de una columna vertebral orgánica en cuanto a definiciones de clase.

3.- Un partido lombardista izquierdista por fuera y conservador-empresarial por dentro.

4.- Un movimiento social de apoyo sólo al líder social López Obrador.

5.- Un micro partido que cambie el sistema político de un partido dominante a una alianza de varios partidos para impedir la partidocracia.

6.- Una agencia electoral para distribuir el poder entre lealtades y rifas-sorteos y no entre representantes de grupos, corrientes, ideas o tendencias.

Los morenistas no están discutiendo ideas o proyectos, sino personalidades construidas en torno a suposicionespartidistas personales. Y los candidatos a dirigir a Morena se representan, antes que otra cosa, a mismos, sin entender, además, de que López Obrador no tiene interés en un partido fuerte porque ya lo hubiera consolidado, sino que quiere un partido achicado para ceñir al ámbito de la presidencia de la república la administración de las relaciones de poder, de las relaciones sociales y de las relaciones de producción. Por lo tanto, parece que sólo Yeidckol Polevnsky y Mario Delgado han entendido el modo lopezobradorista de partido y por ello podrían ganar la contienda. En el otro extremo, Porfirio Muñoz Ledo crearía un partido contra el presidente de la república.

López Obrador está dejando sueltos a los morenistas para ir midiendo las corrientes dentro del partido y la distancia leal/desleal con el jefe del movimiento, sobre todo ante la expectativa de que el proceso normal –salvo sorpresas– no llevará a la reelección presidencial, pero alguien tendrá que ser el candidato de Morena y habrá de hacerse cargo del partido. Al final de cuentas, el verdadero legado de López Obrador se conocerá después de que haya dejado la presidencia.

Pero a todos se le ha escapado que Morena se encuentra en el escenario de una sociedad política en reorganización casi total. Morena nació del PRD y éste salió del Partido Comunista Mexicano y existe dentro de Morena una corriente especial comunista —pasiva hasta ahora, pero podría despertar– que sabe de política de partidos que tiene la idea de un partido leninista y que considera al partido como la organización de la clase obrera –hoy inexistente– para definir un proyecto socialista.

Morena va a definir su rumbo 2020-2024 en la elección de dirigente, si acaso se completa el proceso legal para hacerlo o se regresan a las argucias leguleyas para ir posponiendo la renovación. Si López Obrador pierde el control del proceso y la encuesta organizada por el INE escoge al menos indicado, entonces el presidente de la república podría cumplir su amenaza de salirse del partido para construir otra corriente que sea la que opere las candidaturas de sus piezas legislativas para el 2021 y la de su candidato presidencial en el 2024.

Hasta ahora el más desbocado –en velocidad y en verborrea– es Muñoz Ledo, quien ya amenazó a Marcelo Ebrard con echarlo del partido y expulsar al mismo tiempo nada menos que al jefe legislativo de los diputados Mario Delgado, dos piezas clave del primer círculo de poder lopezobradorista, como para enviar el mensaje de que Muñoz Ledo quiere aislar al presidente de la república para que el poder presidencial real lo tenga él como jefe de Morena…, finalmente, después de su fracaso de 1975 y 2000.

 -0-

 Política para dummies: La política es el terreno de la lucha por el poder primero entre los aliados.

 

http://indicadorpolitico.mx

indicadorpoliticomx@gmail.com

@carlosramirezh

Canal YouTube: https://t.co/2cCgm1Sjgh

Continuar Leyendo

Nacional

Derechistas, otra cara extrema de la moneda

Avatar

Publicado

el

Por Salvador Guerrero Chiprés*

¿Es la polarización monopolio de una ideología? Por supuesto que no. Por si había dudas ahora sabemos que en las opciones de derecha, entiéndase de la democracia cristiana, también hay actores polarizantes.

El escritor y ambientalista estadounidense Edward Paul Abbey refirió que “El balance es el secreto, un extremismo moderado”. A oídos sordos.

Este fin de semana, ante el alboroto causado por Frente Nacional Anti-AMLO (Frena) y las declaraciones que lanzó uno de sus dirigentes acusando a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, de ejercer un estilo de mandato soviético, no es posible evitar reconocer radicalismos y extremismos en las derechas.

Sheinbaum respondió que los sistemas con las características que definieron a la extinta URSS, derrumbada en 1991, dejaron de existir sin que por ello desaparezca la utilidad retórica que en ciertas concepciones del mundo ocupa aún el día de hoy lo que ya no existe.

La derecha sabe de entelequias.

Gobernar una ciudad no radica en la concentración desmedida de poder, se basa en delegar a cada uno tareas específicas para construir en conjunto un proyecto de comunidad urbana. La propia derecha había venido reclamando una acción policial que, por cierto, está limitada a lo que establece el protocolo de uso legítimo de la fuerza. La propia derecha ha venido impulsando mayor firmeza policial para contener otros radicalismos.

Los ciudadanos en general requerimos una noción de orden y de respeto a las libertades en completo equilibrio: sin daño a los derechos de los demás.

Vinieron molestias, reclamos y calificativos. En la versión de los derrotados en la elección del 2018, Sheinbaum impidió la libre expresión por no dejar pasar a los manifestantes al primer cuadro de la ciudad aunque la Policía explicó originalmente que impedía la confrontación de tres manifestaciones.

El Presidente de la República ya había invitado a las derechas a manifestarse como él mismo lo hizo ante el señalamiento de fraude en las polémicas elecciones de 2006 cuando habría ganado el panista Felipe Calderón Hinojosa.

En aquella época la severa crítica de grupos, tanto conservadores como ultraderechistas, no se hizo esperar. Hoy es útil observar el comportamiento de los mismos actores.

Las inconformidades de FRENA se combinan con la de los intelectuales vinculados a las pasadas administraciones, y a otras causas que eventualmente se presenta como vinculadas a algunas de mayor consonancia social, como las relacionadas con la seguridad y la justicia.

Los adversarios de AMLO podrán mostrar su persistencia y sentido de comunicación.

Así tendrían alguna oportunidad, si son realmente resilientes respecto de su propia urgencia de adaptación o rebeldía, de reivindicación o descalificación, de ser más trascendentes que el hecho de ser una voz particular que tiene derecho a expresarse pero está llamada a demostrar que tiene respaldo popular generalizado.

@guerrerochipres

Continuar Leyendo

Nacional

La paz, menester local y global

Avatar

Publicado

el


Salvador Guerrero Chiprés*

En Guerra y Paz, Tolstoi escribe que “hay que creer en la posibilidad de la felicidad para ser feliz”. Podemos recordarlo para sujetar nuestra inclinación, orillada por la pandemia, presionada por la matizada inseguridad y acentuada por la incertidumbre económica, al interés colectivo de la esperanza de recuperación de progreso.

Permitir opciones de futuro y cómo las construimos debería ser la agenda de los partidos en este proceso electoral sordamente iniciado. Hace 39 años la Asamblea General de la ONU instauró el 21 de septiembre como Día Internacional de la Paz en un llamado para que los países estrecharan lazos y reforzaran principios básicos como convivencia, orden y armonía. El mensaje es interno e internacional.

¿Ha tenido este día algún resultado tangible para la sociedad global? Afirmativamente puede demostrarse que la celebración ha sido acompañada de esfuerzos enormes, sin que todos ellos hayan sido exitosos.

En cada entidad —y específicamente en la CDMX—, la sociedad civil junto a líderes de opinión, empresarios y autoridades suman esfuerzos para definir a las ciudades como urbes de soluciones post COVID. Destaca que en la capital nacional se modelen y apliquen políticas públicas sociales e innovación pública en el gobierno de Claudia Sheinbaum: el tema es también la recuperación de la paz.

En estos casi dos años como jefa de Gobierno, Sheinbaum y su equipo han presentado a las políticas sociales, la movilidad, la lucha contra la corrupción la disminución de la impunidad y la operación anticrimen apoyada en inteligencia policial, como parte de la recuperación de la paz.

Pese a las reacciones violentas de algunos grupos delictivos, todos los cuales han sido combatidos en lo que va de este año, con la detención de más de 150 de sus integrantes, la sociedad y las autoridades se mantienen en el énfasis de cultura de la legalidad, en promoción cívica de la lucha contra la impunidad y el arribo a sentencias que formalicen la ejemplaridad en el castigo a culpables de los delitos.

En la CDMX, la preocupación por temas relacionados con la paz y la convivencia social ha llevado a la creación de programas como el de embajadores sociales y deportivos del Consejo Ciudadano. Éste apela por un modelo de convergencia ciudadana, empresarial y deportiva para la prevención del delito, el fomento a la cultura cívica y la resolución de conflictos.

Contribuye a ello el detalle del informe de Sheinbaum, con base en los datos que las propias organizaciones de la sociedad civil conocen, especialmente los relativos a homicidios dolosos, por ejemplo, en los que destaca la disminución de 50 por ciento en los delitos de alto impacto. Falta todavía, y ha empezado un trabajo con resultados medibles, para contener la vulnerabilidad familiar y de género. La paz no debe ser una elección, así como lo es la guerra. La paz es necesidad y conveniencia de todos al permitir una vida productiva y libre.

@guerrerochipres

Continuar Leyendo
Advertisement


Tendencia