
Por Manuel Gutiérrez.
Las acciones de un canciller pueden ser desastrosas para la causa de un país, más en el caso de guerra como Rusia. Simplemente gracias a las gestiones del Secretario de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov hoy Israel ha tomado una alianza activa a favor de Ucrania.
El primer error de Lavrov fue menospreciar a Israel. Con aires de peleador de barrio, realizó una visita en sin cuidar el estilo diplomático. El ministro presionó a Israel, por según su punto de vista apoyar a la banda de neonazis que encabeza el presidente Zelenski.
Ese discurso sostenido como sustento de la invasión el plan de “desnazificar” Ucrania, fue rechazado por Israel que consideró que Ucrania no tiene un sello de esa índole.
Ante el rechazo y la frialdad del gobierno de Neftalí Bennett, el enviado de Rusia perdió los estribos. Y atacó en su propia casa al gobierno de Israel. Comenzó con un lamentable discurso de que “Adolfo Hitler era de origen judío” hipótesis que ser admitida, derrumba la postura de antisemitismo que representó el gobierno nacionalsocialista esto impactó en indignación a Israel. Incluso revelaron que reconocen como judío al presidente Zelenski, que existe una comunidad de 2000 personas en Ucrania, de origen judío y descartaron acciones adversas del gobierno actual de Ucrania y señalaron que 1.2 millones de judíos han abandonado Rusia o la anterior Unión Soviética por políticas inconvenientes contra este pueblo.
Israel había mantenido una solidaridad discreta con Ucrania. Pero ahora muchos de los judíos que han migrado de Rusia o de nacionalidad ucraniana, han aparecido para orar en el Muro de las Lamentaciones, portando los colores de Ucrania.
La situación se había contenido de parte de Israel, ya que la colonia rusa en Siria, dificulta el espacio aéreo y la vecindad fronteriza con este país, así como la creciente presencia de militares y equipos rusos en apoyo del dictador impuesto Al Assad.
La ignorancia de los alcances que tiene a nivel mundial Israel, con fuerte cabildeo en los Estados Unidos, su principal aliado, así como la solidaridad internacional de su presencia, en potencias europeas, en las finanzas y elementos claves del mundo, tendrá consecuencia para Putin.
En lo bélico se sigue luchando por el control de Donbas, así como Severdonestk, pero Ucrania lanzó un contrataque en la zona sur lo que les ha permitido recuperar terreno, pequeñas poblaciones acercándose a Jerson. Rusia controla el 20% del territorio, acertó en un ataque con misiles en Odessa, destruyendo un aeropuerto en que se reciben los materiales bélicos de ayuda internacional.
La cifra oficial de heridos según el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, ofreció las siguientes cifras que grandes o pequeñas representan sensibles tragedias. 4074 civiles muertos y 4826 heridos por ataques rusos a población civil. El gran problema de esta guerra es que se ha bloqueado a Ucrania, que guarda 22 millones de toneladas de granos y alimentos que son vitales para su consumo en Asia y Africa y el resto del mundo.
Rusia en tanto espera los resultados de la invasión, que fue sugerida a Putin, por su asesor Vladislav Surkov, personaje oscuro surgido del partido “Nueva Rusia” que es materia de estudios de los institutos especializados de Inglaterra, tales como Kings College y Oxford.
Este personaje es un ingeniero social, planteó como mantener una “democracia dirigida” en que se controlen a todos los sectores rusos pero se les mantenga una apariencia de que mantienen órganos autónomos, representantes independientes, pero la realidad es que Rusia opera con un sistema de control social en que tiene enorme importancia subsidiar organismos y agrupaciones, sin importar si se trata de pro soviéticos, pro europeos, progresistas y otros, pero controlados por el régimen, financiados por sus recursos. Putin es un nuevo Stalin.
Pero el descontento que provocó la inflación, denuncias de corrupción en Rusia causaron la caída temporal de Surkovpor manifestaciones populares de descontento. También la reprobación de la guerra está fisurando el proyecto de dominio del pueblo. Pero en el 2016 fue llamado por Putin de nuevo y sus políticas de control se refinaron.
Se aumentó el control de la sociedad por el control de los medios, invirtiendo dinero por medio de empresas como la petrolera rusa Gazprom, que adquirieron o fundaron canales de televisión, periódicos y redes digitales para dar imagen de diversidad y pluralidad, pero Putin es la clave.
Con todo ese manejo, Surkov sugirió a Putin, que había madurez para los planes de expansión y de salida de política exterior, incluso mediante las invasiones armadas dando al mundo un ejemplo de grandeza, manteniendo una apariencia de democracia que debería bastar para las aspiraciones del pueblo ruso.
En 2014 comenzaron las operaciones en zonas pro rusas de Ucrania, pero en 2016 Rusia dio un golpe político mundial al adquirir protagonismo en el oriente medio, exactamente en Siria, lo que los alentó a anexarse luego a Crimea y dominaron Bielorusia con un gobierno títere.
El planteamiento de Surkov, fue en cierta parecido a los utilizados por Stalin o Hitler en la segunda guerra mundial. Frente a un determinismo ruso, la decisión de uso militar y el control efectivo de su sociedad, podrían hacer sentir en el mundo que Rusia regresaba al plano mundial modificando los mapas del mundo ante el desconcierto mundial, la falta de intereses y finalmente la inmovilidad ante el temor de un episodio nuclear.
Pero esto falló por la brutalidad de la invasión y la falta de diplomacia y cuidado en las formas, adjudicándose una victoria anticipada, que hicieron ver a Rusia en un nuevo stalinismo, lo que causó primero la unión de Europa, el liderazgo de Estados Unidos y el status que vivimos en la actualidad, una guerra regional caliente y una nueva guerra fría potencialmente creciente.
En realidad Ucrania estaba frente a un conflicto inevitable y sus ciudadanos sólo se preguntaban cuando comenzaría, concerteza de que ocurriría la guerra. Su alineación pro europea no precipitó más las cosas, simplemente fueron una medida de supervivencia como nación independiente. Europa tuvo al Pacto de Varsovia en Polonia y hasta en Alemania, sin que por ello se forzaran acciones militares. Es un pretexto considerar que la occidentalización de Ucrania es la causa de la guerra, pero eso dicen los rusos.
Surkov, ve la guerra como una forma de hacer política exterior. Si tiene éxito político o militar, si Occidente agrieta su apoyo o duda de su compromiso en Ucrania, Surkovseguirá manteniendo los hilos de Putin, que acepto complacido este plan imperial que ha tenido complicaciones, ante las reacciones mundiales, y la resistencia de Ucrania, endureciendo su control social en casa.
En tanto, se llegó a un punto culminante para Europa que cerró totalmente el acceso de petróleo o gas de Rusia, lo que restará ganancias de 180 millones de dólares diarios a Moscú. Europa autorizó a Hungría, República Checa y Eslovaquia, a mantener el aprovisionamiento de Rusia en energéticos, por medio del oleducto Drushba.
Nuevos proveedores han aparecido en el horizonte, tales como Marruecos que aceptó incrementar su oferta para Europa, con otros proveedores nórdicos y todo el mundo voltea a este mercado llenando de barcos petroleros las aguas oceánicas.
Esta determinación si afectará a México, al dólar que ha descendido por los avatares de la guerra, pero Estados Unidos exportará en gran cantidad combustibles a Europa para mantenerla funcionando y nos afectará en el costo del combustible importado, que es más de un 70% del consumo mexicano y esperemos que no falte.
Esto podría encarecer o hacer escaso el abastecimiento de importación de combustible para México, lo que motivo que se llamara la atención del asunto al presidente López Obrador que aceptó la cuestión, pero la “resolvió” con su acostumbrada ligereza.
La respuesta del mandatario fue que estamos “cerca de la autosuficiencia energética” y aseguró que no hay motivo de preocupación y menos por la tensión de los nexos con Estados Unidos.
Pemex aquejado por su sindicato de quejas de mantenimiento y seguridad, y debiendo 270,538 millones de pesos, a diversos proveedores, algunos de ellos con años sin recibir el pago, producimos 888 mil barriles diarios, el optimismo no alcanzará si se complica el abasto por Estados Unidos.
Pero México mantiene muy pocas reservas para operar su transporte y consumo energético, quizá de 3 a 4 días en los grandes centros urbanos. El efecto puede incidir en la inflación de importaciones para México que compra trigo y maíz, del extranjero Bimbo lo aceptó y elevó sus precios y advirtió que no era un ajuste definitivo.
Estas consecuencias hacen que en el mundo observe con más atención lo que pasa en Ucrania. México por otra parte ofreció por medio de Morena, sus dirigentes como Mario Delgado, en la Cámara de Diputados, ante el embajador ruso, su solidaridad y una insidiosa neutralidad que contrastó con la reacción mundial de este conflicto por el presidente López, lo que nos colocó en situación difícil con Washington, que puede considerar que no es prioridadabastecer a México como a Europa.
Lo malo de las guerras es que sus efectos no se limitan a los contendientes por ello hay que cuidar las posturas oficiales exteriores caso ruso o mexicano. La percepción del conflicto puede variar en México al sentir sus efectos económicos en la inflación, lo que complicará más nuestro crecimiento del PIB que podría caer a 1% anulándonos este año.
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