
Por Manuel Gutiérrez
El modelo subcompacto de Nissan, favorito de las plataformas y medios públicos de transporte, el Versa, no tuvo con su renovación el éxito esperado al acercarse a competir seriamente con el Sentra, al que mucho se parece. Pero en el parpadeo, el liderato de ser el número uno de los modelos de super ventas en México paso a ocuparlo el Kia Río, en una clara advertencia de que los coreanos del sur quieren el trono.
Rio, con varias versiones mantuvo una política accesible de precios, lo que propició junto a otros factores el cambio de decisión del comprador mexicano. Lo coreano se volvió ampliamente conocido primero al ser Attitude, con un modelo Hyundai disfrazado de Dodge, luego se independizaron pero la gente supo que su motor 1.6 de 4 cilindros, era confiable, el modelo muy decente en todos sus apartados, bajo mantenimiento y pocas quejas.
Es decir ofreció la misma receta que hizo triunfar a Nissan, que por el momento se conforma con el nicho de las camionetas con la N300, como la más vendida de México. México observó la llegada de los compactos a fines de los sesentas, con el Datsun, su versatilidad y lo volvieron un favorito de los mexicanos ante el dominio de las marcas norteamericanas.
De hecho, Ford tuvo el sartén en el mango antes de esos años y uno de sus campos de prueba fue México. Hicieron llegar modelos europeos con cierta facilidad, el caso fue del Ford Anglia, proveniente de Inglaterra, solamente colocaron el volante del lado izquierdo. A la vez, pensaron en la posibilidad de tener otro subcompacto o nano compacto, como se le quiera llamar según las clasificaciones nacionales.
Ese era el Ford proveniente de Alemania, se llamaba Taunus, ambos modelos eran pequeños, cuatro puertas, 4 cilindros con motores reducidos, y pasaron a enfrentar al gigante en crecimiento en VW escarabajo, que si bien ofreció inicialmente el motor 1.2 subió por la geografía de México a 1.6 litros. Sin embargo, la idea del motor trasero, la calidad de marcha del Vw sedán, que no era tan cómoda como otros compactos, abrió la brecha a que Ford prolongara su reinado mundial.
Sin embargo, cambios de la política de importación, en la era de López Mateos, ¿Tal vez presiones de Washington para proteger sus marcas? El asunto se cerró. Peugeot había desembarcado con un modelo que convencía bastante 408, incluso llegó el Volvo, y estaba Toyota ya listo en tierras mexicanas con un modelo todo terreno que captó clientes.
Pero algo sucedió, el mercado mexicano mantuvo su cerrazón, haciendo de la fayuca un deporte nacional, en ropa, eléctricos, relojes, artículos de cocina, radios y televisiones y en general en novedades, incluso en juguetes. Eso hizo que Ford pensara seriamente en lo que hacia en Cuautitlán, y en la planta del DF. Y se abrió el camino a autos no tan grandes, como el Ford 200 que con un V-8 pequeño, resultó un auto sorprendente, rápido y apto.
Ya vendría después un Falcón más crecidito, todos ellos superventas. Pero Datsun seguía ahí ofertando su calidad, bajo precio y soluciones de autos inteligentes para su tiempo. Tras de varias generaciones cambió la marca a Nissan, y el modelo a Tsuru.
VW también evolucionó en forma radical, siguiendo la revolución de la serie K de Dodge, es decir el cuatro transversal, con tracción delantera y llegó al Caribe, que hizo ver lento y de una liga más baja al Sedán. Para entonces todos comprendieron que los compactos encerraban un gran éxito posible.
Ford es motivo de intriga que tipo de decisiones toman. Con el tiempo volvió a acertar en un modelo pequeño, con forma de huevo el Ford Ka, que resultó también brioso, y en muchas cosas favorito de los mexicanos, en una nueva liga en que los transversales triunfaban, el Ka tenía mucho que decir.
Pero por la misma razón que el Figo dejo de ser traído en México, pese a que vendió en forma excelente, construido en la India, el lugar se dejó vacío.
Actualmente VW arriesga que el Virtus no pueda con el paquete que dejó muy alto su antecesor el VW Vento, pero se trata de modelos con ciertas similitudes, siendo mejor el Virtus pero con una etiqueta de precio diferente.
Así las cosas, los que no parecen pintar en el mercado mexicano son los Fiat, cuyos precios, o características los alejaron luego del éxito que supuso la versión un tanto lujosa del Fiat 500 y que luego se quedaron sin modelos accesibles. Argo y la camioneta Pulse, aunque el Mobi si logró una aceptación moderada. Pocos, pocos modelos de esta casa se ven, y no porque sean malos, pero su mercado sudamericano, al parecer no los deja hacer suficiente presencia en México.
Hay que señalar que el Versa se mantuvo seis meses de este año en el liderato cuyo sitio cambio en el mes de agosto, con un total de ventas de 692 685 unidades, de las cuales el Río es el líder con 33mil 997 unidades, Versa en segundo lugar, con 32 502, es decir la lucha sigue en grandes por el trono mexicano de super ventas. El tercero es el Chevrolet Aveo con 26mil 056 unidades, exitazo.
Por subcompactos se entiende un porcentaje de 24.3 % del volumen total de ventas, por tanto es el sector más importante: De los vehículos vendidos corresponden a este tipo 168 mil 098 unidades.
El cuarto lugar es la NP300 de Nissan, con 25 mil 927 unidades, seguido por el March de la misma casa, con 23 mil 011 unidades. Hilux de Toyota, tiene 16 mil 233 clientes en ese modelo, en tanto que Vw Vento, era el séptimo más vendido con 13,967 unidades.
Un salto cuántico, impresionante lo ha logrado la marcha china MG que ingresó a México en Octubre del 2020, y que tiene la octavo posición con 13 mil 490 unidades, que fueron ganadas a las marcas que ofertan subcompactos más amplios como Nissan, Chevrolet, Peugeot, y Toyota, y Mazda, que han cedido a MG esos clientes sin proponérselo, su sello lo vistoso y barato.
Cierran la lista el Chevolet Onix con 12,857 que antes se hacía en México y ahora vendrá de China como otros modelos de la marca del moño, y el Sentra, con 12,110 modelos vendidos, para una suma total de 210 mil 120 unidades.
Lo anterior, considerado que tenemos 120 millones de habitantes, hace ver una severa contracción en que se han sumado la escases de modelos de entrega inmediata, los aumentos de precios que pueden ser de más de cien mil pesos en un modelo en los últimos 4 años, con una inflación que sigue presionando y haciendo que siga subiendo el factor de precios.
La necesidad de renovación de la flota vehicular, de que el modelos nuevo contamina menos y ofrece seguridad jurídica, seguros incluidos, y genera empleos colaterales inmediatos, además de pago de impuestos como el isan y el iva, entre otros.
Esto indica que muchos mexicanos han prolongado su propiedad de vehículo sin pretender cambiarlo o tienen otras prioridades de gasto o dificultades de menor ingreso. Es realmente poco lo que se mueve en el sector que tiene un índice general negativo y que debe de incentivarse, aunque a este gobierno populista esos temas le importan un bledo.
La industria pese a todas las contingencias, sigue adelante, con todo y su aumento de precios, que en forma semestral se manifiesta en 20 mil pesos en promedio más, pero con la necesidad de arreglar la exportación ya que se ha perdido terreno con competidores como Brasil, y la hechura en China, caso de muchos modelos de GM siguen afectando.
Las plantas mexicanas independiente de la marca, orientan su producción a la demanda de los Estados Unidos, por lo que prefieren armar en México las suv o camionetas pick up que compran en el Norte.
Ford en tanto solo tiene el Mustang, y el modelo E del córcel de la pradera, y todo se orientó a suvs muchas de ellas chinas, como la Territory y en segmentos de precio, alejaditos de la accesibilidad de otros.
Los que se preparan a pelar con Corea del Sur, con los de Mazda, ya que bajaron los precios de todos sus modelos – se ha retrasado su renovación – y buscan que la calidad conocida, el precio y equipamiento accesibles hagan su parte para entrar a la pelea.
Nissan es buena marca, que da lo pagas en proporción. Es decir un Altima de más de 600 mil pesos, te da un carrazo, pero otros modelos que se pretenden poner en un nicho alto de calidad los han subido como la Kiks.
Peugeot en tanto se distancia de no ser por sus buscadas suvs que se consiguen como lotería en diversas agencias y sus clientes son capaces de viajar por ellas. El 301 se rezago como diseño y el 208 con su afan de competir con el A1 se volvió de un nicho más alto con etiqueta mayor, por eso se ven tan pocos. Stellantis dejó la tradición Dodge de vender con descuentos.
Hay que estudiar con cuidado el nuevo Toyota Yaris, con sus nuevas medidas se acerca a lo que se encuentra con el Corolla, que llegó al punto de partida de los 400 mil pesos. Honda, el City arranca casi en esa cifra, el Civic anda por arribita para quién puede, es una certera compra. De menos hay y todavía se puede alcanzar a estrenar algo.
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