Por Manuel Gutiérrez
Una forma de afrontar espinozos asuntos, riesgosos o complejos, aprendida como siervo público fue la máxima casi divina que dice: “No resolver, es resolver”. Es decir, dejas que el asunto duerma, se archive, se arregle en ocasiones solo, se empeore, pero que a ti no te truene el cuete, de eso debes estar bien seguro. Los abogados dicen “diligencias dilatorias”.
Claro, esto parece un truculento juego del Calamar, la psicótica y por momentos absorvente serie Coreana del Sur, que va por la segunda temporada y ya la vi en maratón.
Pero el organismo del que nos ocuparemos es la Federación Mexicana de Futbol, la autoridad del futbol organizado en este país. Ellos están aplicando ese insigne principio.
Resulta que venía la liguilla, luego la Navidad, las vacaciones, la Rosca de Reyes, los buenos deseos y toda la cosa. Y eso amortiguó el impacto de una crisis que se desató con la renuncia de la “Bomba” Juan Carlos Rodríguez.
América que esta en plan de ganar todo en todos los terrenos, para pronto puso uno de los suyos en la franja de calentamiento. Santiago Baños, muy reconocido en el Nido, y se dijo que era el hombre viable para tomar el cargo de Rodríguez, su cargo era de Comisionado del Futbol Mexicano, cargo en que aterrizó el 22 de mayo del 2023, luego que Yon de Luisa, hizo la graciosa huida –perdón, no son toros, es futbol, pero renunció que es lo mismo-.
El asunto de la renuncia se dijo fue por “motivos personales”huele a renuncia política, porque el asunto estaba muy tenso, por las propuestas de una nueva estructura no aceptada en forma general, algo que substituye con cambios el esquema de organización y operación del futbol mexicano.
La “Bomba” recogió los platos rotos con Diego Coca, luego del sonoro fracaso de la Liga de las Naciones, por el Tricolor. Luego puso a Jaime Lozano, que logró la Copa de Oro, lo que enfrió un poco las temperaturas adversas. Juan Carlos sin embargo estaba armando un gran cambio en el futbol mexicano, una estructura a largo plazo, algo diferente sin duda, no vivido anteriormente pero por lo mismo con serias dudas e inconformidades de algunos dueños del balón, lease dueños de equipos, eso era el famoso Fondo Apollo.
Ya una vez vimos la viabilidad de ese fondo, pero el problema es que la operadora pagaría su gasto controlando todo el futbol mexicano. Es decir, los empresarios del balón cederían a un tercero las facultades de contratar televisoras, publicidad, derechos, taquillas, esquilmo, etc.
Esto no lo hacen ni los billonarios de la NFL, que están siempre atentos y presentes en la marcha del negocio, con inmersiones afortunadas o muy lamentables hasta en los contratos de jugadores, planes de los entrenadores, algunos dejan que los profesionales hagan lo suyo y se limitan a lo importante: El billete y las ganancias o se acaba el teatro.
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La situación de Rodríguez estaba de cabeza, queriendo lograr un consenso virtualmente imposible entre todos los directivos. Las líneas se dividieron, los equipos grandes en una mesa, y los equipos chicos en la otra. Luego de 17 meses comprendió que era mejor cuidar su salud personal, en otros negocios que en el complejo mundo del balón. Usted sabe cuáles son los grandes y los chicos…¿No? Juegue.
LLEGA MIKEL ARREOLA.
Mikel Arreola, luego de su paso por el IMSS cortesía de ZoeRobledo – y vaya que el instituto no está como para inspirar a nadie con suficiente información- se convirtió en el hombre balón y de manera “provisional” pasó a tomar el control de la FEMEXFUT.
Habló como todos los políticos, porque finalmente el futbol es una rama más de la política, y esta observa que goze de credibilidad y buena saludad, vital para el control social del país, aparte de lo económico y deportivo, y aseguró que “reforzaría una era de gobierno corporativo”.
Mientras tanto, llegó el nuevo técnico nacional, cuyas aventuras transcurren todavía Javier Aguirre, parte del nuevo contexto del poder, con la misión de no perder la rentabilidad de la marca tricolor sobre todo en…los Estados Unidos. En tanto jugando a no resolver nada, es resolver, se han dado noticias que no aseguran que ocurran: Por ejemplo, el ascenso de los Leones Negros, de la U. de G. ya que el presidente Alberto Castellanos, confía en el fallo del Tribunal de Arbitraje Deportivo y estima que volverá el ascenso y descenso en el 2026.
Nada ingenuo, Castellanos no se hace ilusiones vanas y supone que es mejor concentrarse en hacer todo bien con los Leones, en lo que llega ( o no) el anhelado ascenso, que ha sido parte de los juegos de no resolver es resolver, mediante la variante de Tu ganaste, pasa por tu premio el día del juicio pero por la tarde.
Es decir, la Femexfut, gracias a la tregua de las vacaciones, aparece estar tersa, con el triunfo del América, el éxito de la liguilla, la navidad, etc, pero lo fundamental es que están divididos en posiciones nada negociables.
Mikel Arreola, se asegura por conocedores del balompié, es estimado como un hombre del tablero de Emilio AzcarrágaJean. ¿Quién más? Al final todo en el futbol termina llegando a esas conclusiones, el juego del calamar es inexorable: La casa Televisa es la mueve el libreto, el director del live show, entonces dejemos el asunto estable por seis meses más, y si funciona le seguimos y si no, pasamos a la próxima opción.
Ahora, bien, pueda ser que Mikel Arreola pueda pretender jugar a no resolver es resolver, nadando de muertito, es decir que la corriente más fuerte me arrastre, y mañana volver a ser arrastrado en dirección contraria. Lo cierto es que lo la Financiera Apollo tarde o temprano va a reventar, porque confronta el futuro y el patrimonio del futbol mexicano.
Vamos, hay tantas formas de obtener financiamiento, que no todo tiene que ser una…hipoteca. Y el problema de los opositores del fondo es que eso, lo ven. Los favorables, muy globales piensan que es una manera segura, bonita, de atraer fondos de inversión extranjeros, mediante la llave del fondo, que les permitiría desahogar otros apuros de sus conglomerados empresariales. -Perdón por mal pensado, chin apenas empieza el año y ya reincidí-
El problema de todo préstamo, es que hay que pagarlo y suma interés. La jugada es especulativa, brillante, pero riesgosa. Hay otras formas, y hay bancos mexicanos, ricos mexicanos, universidades, fondos sindicales, los nuevos ricos militares mexicanos, como Monreal y Adán López, tanricos como Midas, que pueden buscar participar en el negocio.
Agradezcamos que al Peje no le llamó la atención el futbol, solo tiró mil millones en el inútil Pro Béisbol, y compraron estadios lo demás se fue con Ana Guevara… Imagine un Fondo del gobierno de Futbol del Bienestar…-Plop, despierta- Uf, que pesadilla, la FIFA nos comería vivos, ni la URSS se atrevió a desafiarla en sus tiempos.
En lo extranjero he leído los procesos de inversión y capitalización caso de España, o de Fórmula Uno, que forman nuevas sociedades, pero se originan siempre en un hecho rotundo: No hay fondos suficientes, o hay créditos que demandan pagos inmediatos, o son inversiones tan grandes como lo pueda ser un estadio, un carro nuevo de F-1 con su desarrollo, instalaciones obsoletas, lo que entierra en cemento y horas y gastos, la rentabilidad para muchos años.Y no hay otra manera.
Es decir esas alianzas se han estudiado y si implican que el que no cumpla pague, y se pueda pagar perdiendo la propiedad beneficiaria del pacto y no hablamos de tribunales mexicanos, que surgirán de tómbolas o elecciones mafufas, sino de tribunales internacionales.
Pero pedir dinero para sanear otros negocios que han salido mal, puede arrastrar la gallina del balón de oro. Eso es algo protervo. (Hacía mucho no usaba esa palabra, que tal).
Lo sano, predicaba el economista Gamaliel Ramírez, padre de la Lotería Deportiva Mexicana, un gran maestro, es no endeudarte en más del 25% máximo de tu capacidad de ingreso, y plantear las opciones y riesgos sobre todo y tiempos de recuperación, nunca más de un 40%. Siempre deben optar por el riesgo más bajo donde no se comprometa la propiedad. ¿Será ese el caso de Fondo Apollo? Si la respuesta es sí, se están haciendo el Harakiri riéndose.
Los directivos mejor deberían ir al Casino de su preferencia, o incursionar en fondos variables de la Bolsa de Valores en otro caso. O irse al Derby de Kentucky y elegir un buen caballo. Ciertamente accesan a recursos, tendrán millones de dólares frescos, pero cuando estos son de volúmenes muy altos, si no logran resultados satisfactorios, alguien tiene que pagar. Ni que fuera empresa pública del gobierno mexicano, tipo Pemex, ahí no hay apuro la nación paga.
Y llega el final como en el Juego del Calamar. Y ya no pueden esperar jugar que no resolver, es resolver, porque las deudas tienen un término de tiempo. Ese es el gran riesgo del futbol mexicano en su nueva crisis, no resolver es resolver, es un juego patentado en el sistema político mexicano, pero sin acreedores efectivos, para que funcione. Es más dirigido a terceros que esperan soluciones, como un nuevo sistema de salud, tipo Dinamarca, aja. Otra forma de decirlo es prometer no empobrece, dar es lo que aniquila, que no alcanzó a usar el Peje.
La crisis se viene encima, y no tardará mucho, y en el camino, deberá ser resuelta por la FIFA ya que ni la SuperLiga, que acudió a la legislación europea, persistió en su camino. De facto hoy ya tenemos dos proyectos de Federación en ruta de choque y un pegamento, llamado Mikel Arreola, y un juego de no resolver es resolver, aún si es alfil de Azcarraga Jean, no la tiene fácil, creo que la 4T y la política mexicana oficial, es más inocente que el futbol mexicano, y eso ya es mucho decir.
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