
Por Manuel Gutiérrez
En la prensa mundial, Ucrania está olvidada pese a que va por los 900 dias y en el umbral de definir que sistema imperará en el mundo, o el de la democracia, en la puerta de la tercera guerra mundial, que no desvanecerá hasta que los dictadores que emprendieron la conquista sean detenidos omejor dicho, eliminados.
Pero aquí seguimos día con día ese fenómeno tan desagradable, doloroso, costoso, porque entendemos que es una acción política con armas, como decía Von Clausewitz. El futuro del mundo depende de lo pase entre otras cosas en Ucrania, como en las elecciones de Estados Unidos, o en el postergado ataque a Taiwan.
GUERRAS ASIMETRICAS
La nota procede de INFOBAE, y está basada en TheEconomist, no es un invento: Rusia se está quedando sin las vastas reservas de armamento que conservaba desde la época soviética.
La opción es acudir al almacén, revivir las reliquias y mandarlas al frente, la otra pedir ayuda a China, India y Norcorea, pero representa una serie de consecuencias que hacen costoso depender de ellos, el sólo hecho de hacerlo es un dolor serio al orgullo de Rusia y debilidades en concesiones de petróleo o de tecnología.
Cuando la guerra se planteó, era asimétrica. Ese tecnicismo lo aplican en causas belli, cuando un país más grande se enfrenta a uno más chico. Un modelo era Ucrania, porque Rusia era cinco veces más grande en todo, en milicia, población, dinero, recursos, etc.
Otro caso actual de asimétrica, está en Israel, con su invasión y plan de exterminio palestino en Gaza, en que obviamente los poderosos son los judíos, los débiles los palestinos y su gobierno los terroristas de Hamas, pero en esa guerra, mientras los especialistas sacaron una conclusión sorprendente: Mientras más palestinos mueran, más perderá Israel esa guerra.
Un momento: Como que esa idea no es lógica. Pero, cada víctima de Palestina, representa una victoria moral, un accidente que aisla a Israel, una derrota que no justifica su fuerza, y un mártir que genera más resistencia. Inevitablemente, pase lo que pase, Israel no podrá exterminar a los palestinos, el conflicto puede agravarse con la intervención a Irán y Rusia, y el gobierno de Israel, de extremistas similares a Hamas, pierde poder cada día.

Entonces, ganará sobre un cementerio y una base no sustentable de hacer la victoria. Y no podrá erradicar al mundo árabe, como absurdo es pensar en erradicar a los judíos, tarde lo que tarde, las opciones serán otras.
El humanismo real, podrá más que el poder militar o las ideas sionistas de dominio, porque en Israel existe ese sector que no aprueba el exterminio, que comprende que la universalidad, la diversidad de cultos, -realidad de Jesuralem- de culturas, finalmente son un esfuerzo que se civiliza, y que genera comercio y bienestar y cada mayate con su hebra.
En Ucrania, no es tan claro el modelo asimétrico, por una razón: La existencia de armas soviéticas que se usaron contra la invasión, de armas que Ucrania compró desde 2014hasta 2022, sabiendo que le esperaba una guerra a vida o muerte, armas que compraron sus propios ciudadanos que se hicieron el ánimo a la causa belli de la invasión. Luego, vino la ayuda occidental, el bloque de Europa y Estados Unidos, y la resistencia de Ucrania.
Inicialmente, Rusia planteo una campaña de desgaste para Ucrania. Es decir, no importa que me provoquen perder 300tanques, si para ello Ucrania se queda sin municiones, sin cañones, o agota sus blindados. “Yo –decia el Oso Zarista Ruso- tengo reservas inmensas, pondré ahora 900 tanques más donde derroche 900, y así hasta que Ucrania que quede sin nada”. Una estrategia lenta, rara, pero parecida a un sitio o asedio, de la época medieval, o antigua, mientras obliga a los defensores a quedarse sin nada y se rinden o mueren.
Esta doctrina, del anterior ministro Serguei Shoigu, operó durante dos años, pero las bajas de Rusia de más de medio millón de muertos, y en cifras, miles de blindados perdidos, camiones, rampas de disparo, cañones, sistemas de radar y defensa, todo en una vorágine de destrucción aun ritmo que no hay fuerza armada que lo resista. Cierto tenían reservas inmensas e inútiles.

Todo eso hizo suponer que Ucrania se doblegaría a finales del 2023, con la ofensiva de Rusia en Jarkov, una calca de la segunda guerra mundial. Pero la ofensiva costosa por todos lados, se está desvaneciendo. Los avances son pocos, triviales, nada que resuelva la guerra. Ya Putin despidió a Serguei, que se salvó de ser acusado de corrupto, como otros del estado mayor que están en la cárcel, por sus esfuerzos, y pasó a dirigir de manera personal la guerra.
Rusia necesita mantener la ofensiva en un frente de 2500 kilómetros con Ucrania, es decir cada mes debe renovar 25 mil soldados nuevos, para mantener una fuerza presencial de 470 mil a 500 mil hombres y mantener la presión. Ucrania tiene perdidas, pero 3-1 y en algunos casos más por las estrategias más soviéticas que zaristas, de Putin, en que considera desechables a grandes conjuntos.
Rusia se convirtió en una economía de guerra, para mantenerse en pie en la invasión y el 8% del PIB es para la guerra. Pero los errores, derroches, negligencia, comienzan a pesar. No puede reemplazar por arte de magia sus pérdidas. Dos tercios de la flota del Mar Negro, perdidas por encima de 5 mil tanques, 3000 blindados en 23 y lo que va del 24, es decir la mitad de sus fuerzas han sido eliminadas en la guerra.
Para el analista Alexander Golts, del Centro de Estudios de Europa Oriental, ubicado en Estocolmo, Suecia, afirma que “Putin tiene que agradecer mucho al Politburo del Partido Comunista de la era soviética, por hacer los enormes arsenales que se acumularon en la guerra fría” bajo el criterio similar a la segunda guerra: Mejor cantidad, que calidad, como cuando diseñaron el T-34, que perdían por montones, pero los Tanques Tiger y Phanter eran más costosos y no tan fáciles de reemplazar, por ello Hitler preparó durante un año “Citadel” para la superbatalla de Kursk, con dos mil tanques enfrentados, pero su alto mando fue infiltrado y el esfuerzo armado se fue a la basura. Ya no pudo hacer nada más que resistirse a la debacle, en espera de un milagro de sus nuevas armas, o que Thor bajara a darles de martillazos a los rusos.
Los tanques enviados al frente, al que entregaron 1530 unidades para el frente del 2023, si eran tanques, pero modelos: T-72, de los setentas, T-62, e incluso los T-55, producidos al terminar la segunda guerra mundial como segunda generación del T-34, el primer número es la década de origen.
Los modernos T-90, no son tal cosa. Con 175 unidades de este modelo, -cuantificados por inteligencia satelital y otras informes- son actualizaciones del modelo antiguo. La versión moderna nunca será, el soñado robótico Armata T14, por el (2014) no llega al frente tal vez en el próximo siglo sea común.
La industria rusa no está para complejidades, optaron por lanzar el modelo T-90, MS, la versión actualizada, moderna, -pero atrás unos 20 años de los modelos europeos similares- solamente les permite hacer nuevos 30 modelos al año, las miras y sistemas electrónicos, no se equiparan a los tanques occidentales modernos.
La causa está en el bloqueo económico, los componentes se compraban y luego ensamblan con partes europeas, o americanas, incluso. Esas reservas volaron al armarse la guerra en serio.
Sufren por falta de calentadores de combustible diésel, porequipos de alto voltaje, para equipos infrarrojos, miras ópticas, que antes compraban en Europa y revendían felizmente por todo el mundo, los rodamientos (cojinetes) son otro problema, porque China no ha podido igualar la calidad requerida en estos standares, los tanques pesan un promedio de 40 toneladas, y deben ser más veloces de 65kilómetros por hora, disparar sobre la marcha y ser submarinos y resistentes a los ataques en su estructura física, por drones o aviones.
Otro punto desconocido de la guerra es que Ucrania era parte vital del suministro de armas al mundo soviético, incluso aviones y misiles y tanques y había muchas reservas que usaron contra Rusia, que luego perdió a Georgia, que quiere sumarse como Ucrania a Europa.
Y la industria de Alemania Oriental, se reorientó para la nueva Alemania, que marcha a paso forzado a volver a ser el gigante militar del pasado, para frenar ambiciones de Putin, o de quién sea, ahora, con Francia, España, Italia e Inglaterra, son el escudo y espada de Europa.
La mayor fábrica de tanques estaba en Jarkov, es decir desde el inicio en manos de Ucrania, que la recuperó porque los rusos tomaron toda Ucrania, pero la resistencia civil, vigorizó la respuesta militar, y los sacaron con enormes pérdidas del país.
EL DESGASTE SE VUELVE CONTRA RUSIA
Rusia tampoco esperaba que cambiara a economía de guerra, y desplazó inicialmente a 8 millones de trabajadores de la industria bélica a su casa, para dejar solamente 2 millones y de los más preparados para hacer armas sofisticadas. La guerra llegó antes de lo esperado, pese a que la propuso Putin, que no esperaba que esto llegara a 900 días de guerra y sigue contando.
Ciertamente, Rusia goza de municiones de artillería en proporción de 5-1 en relación a Ucrania, por el aporte de Corea del Norte, de 3 millones de proyectiles en este año. Pero la cadencia de fuego tiene su costo, y los cañones se desgastan, igual los obuses y lanza cohetes.
Rusia tiene una fábrica de barriles, de cañones (la estructura interior del cañón) que compró en tiempos de paz a Austria, pero produce 100 almas al año. Rusia nunca las ha producido, primero los Estados Unidos los abasteció en abundancia, para resistir a los nazis desde 1930, luego se trajo todo lo que pudo de artillería de la Alemania nazi vencida, así que nunca necesito hacerlos, y nadie se percató de ese aspecto.

En números: 4,800 cañones han sido intercambiados(renovados o reparados) según los expertos de Estocolmo, de 7000 que tiene Rusia en toda su extensión. Esto afecta los sistemas múltiples (Katiuskas) de lanzamiento de cohetes, que deben reemplazarse luego de ciertos ciclos. Actualmente han tenido que disminuir la cadencia de fuego, o cancelar, para evitar que se revienten y les exploten en el sitio del disparo.
La predicción es que el agotamiento de Rusia hará crisis en la segunda mitad del próximo año, y no tienen como reemplazar. Ucrania en tanto recibe los César de Francia, losKrupp o Rheinmetal de Alemania, de Chequia, y de los Estados Unidos, Howitzer 155mm. más modernos, precisos y con alta cadencia de fuego, por nuevos y resistentes con nuevas aleaciones y llegaron las municiones, sin restricciones como lo estaban haciendo para defenderse, cuidando cada disparo.
La predicción incluso es más grave. Puede darse este fin de año. Eso cambiará la estrategia de Rusia que puso un economista a dirigir la guerra, por esa razón, lo que dicen los expertos de Suecia, cala muy hondo. Se cambiaron los papeles, del desgaste, según los suecos, se volvió hoy contra Rusia.
La pretensión de Rusia, de entablar pláticas de paz, o de alto al fuego, daría tiempo vital para encontrar o comprar repuestos, quedarse con territorios ocupados y fingir demencia en los crímenes de guerra cometidos. Negociar con ventaja. Ese puede ser el verdadero motivo del aliento de conversaciones que ha mostrado Rusia en estos días.
La jugada esta entonces en manos de Ucrania, que acelera la llegada de los F-16 para estructurar una nueva ofensiva aérea, devolver el creciente ataque de misiles a sus ciudades e infraestructura, así como más sistemas antiaéreos que son la gran preocupación de Zelenky. Por lo menos no ha hecho la guerra, a lo tonto, sino ponderando cada movimiento con certeza y no maneja el concepto de tropas desechables, tan de moda en Rusia desde hace dos siglos.
Esto puede dar lugar a una inesperada ofensiva, antes del invierno o un ataque invernal, con nuevos equipos como trineos mecanizados, esquíes, equipos sofisticados, ya que la OTAN tiene a las potencias en ese sentido, como Finlandia, Suecia y Noruega, Dinamarca, con sus tropas especializadas en el frío extremo, tienen equipos que Ucrania sabría aprovechar, lo que sería una pesadilla para Rusia, y podría ser un jaque definitivo y sobre todo llevar la guerra a la profundidad de Rusia, a sus fábricas, centros de suministros, bases militares a mil kilómetros de distancia, incluso sus refinerías y centrales eléctricas, que es lo piden los ucranianos, pero la doctrina de guerra parcial de Estados Unidos, por “temor a una escalada” cuando es una guerra a muerte, los detiene.
Pero les vale, es su guerra, su casa, y su vida, y una vez que tienen la pistola y cartuchos, ellos sabrán a qué le van a disparar, no es gotcha.
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