
Por Manuel Gutiérrez
Uno de los incidentes chuscos de la ceremonia cívica del Grito, fue el munícipe que gritó “Viva México Erótico” tal vez pensando en México Heroico. Pero las ceremonias han sido confeccionadas como un traje personalizado, aunque muchas veces no es de finísimo casimir, sino de corrientes y fosforicas telas, más propias de un show.
La espontaneidad del grito, provoca que los caudillos en turno convertidos en sumos sacerdotes del ritual cívico, se despachen con la cuchara grande su gusto. El Gobernador de Jalisco, por ejemplo optó por salir al balcón sin corbata, y es de no dudarse que en las regiones tropicales los padres patrios, salgan en guayabera, por el clima caluroso, pero debe estar determinada una forma de etiqueta, funcional considerando las temperaturas variables del país, que tiene a ser caluroso en extremo y necesidad de un guión similar para evitar fallas, creo que los historiadores y los legisladores y militares, deben consensar como realizar esta ceremonia sobre un texto oficial pero no sectario, que no pretenda politizarla, adecuarla al Tercer Mundo, que lo hizo Echeverría en sus tiempos, o convertirla en cartilla moral, como lo pretende hacer el dictador López que se apoderó de la ceremonia, es decir se reservó el derecho de invitar solamente a los incondicionales, a puros cuates y cerró la puerta a los dos poderes de la Unión.
Tampoco se puede marginar al Poder Legislativo, cuyos funcionarios en turno deben representar con la dignidad necesaria a los representantes de los estados y del pueblo, al margen del partido al que pertenezcan. En ningún caso se debe de invitar exclusivamente a los aliados, a los incondicionales, a los del mismo color del chaleco. Es decir, la existencia de partidos es consubstancial a la democracia, según su importancia, pero no deben ser excluidos por prácticas discriminatorias, e ideológicas. Todos deben estar en el símbolo y no aprovecharse para hacer tareas de partido.
La Suprema Corte de Justicia, y el Poder Judicial, tachados sin demostración de corruptos o ineptos o minimo traidores a la 4T en todo el sexenio, fue margina de la ceremonia nacional más importante.
Un guión ceremonial, que marcará la pauta de conformidad a los valores de los todos los mexicanos: Libertad, Justicia, Democracia, Igualdad ante la Ley, Derechos Humanos, etc. La lectura del acta histórica, podría realizarse en teatros y bajo un concepto cultural más selectivo, incluso con representaciones históricas no tienen que aburrir, pero leer el acta es un acto que debe ser el un teatro.
Si bien el autor de la medida fue Porfirio Díaz, señor del escenario y dramaturgia cívica, mandó traer la campana de Dolores, en 1896 según rescata el historiador Carlos Tello, los detalles de la ceremonia. La campana simboliza la voz de Hidalgo que en uno de sus discursos dijo que construiría una campana que sonaría en todo el mundo. Por lo menos así ocurre en cada girón de la Patria, instituido en embajadas extranjeras.
Creo que la declamación de Suave Patria, de Ramón López Velarde, con apoyos audiovisuales serían un éxito telonero de cada grito; como algunos cantos nacionales muy significativos en cada región, estableciendo que se va intepretar y quienes y como lo van a cantar, bajo la premisa del buen gusto, ciertamente Peso Pluma no parece ser el ideal en esos lances, pero la popularidad debe supeditarse a la importancia de la ceremonia. La riqueza sinfónica de Moncayo o Chávez, y otros músicos nacionalistas, no debe olvidarse, entes se explotaba frecuentemente era un sonido oficial.
Ahora si el grito: Primero los vivas, a México, a la Independencia, a la Libertad, a los Héroes que nos dieron Patria, a la Unidad de los mexicanos, y adicionalmente la mención de los iniciadores e incluso de la gesta de consumación.
Porque ciertamente aquí hay un punto que divide a los mexicanos que saben leer y escribir – antes de la nueva escuela mexicana- y conocen algo de historia: Si bien es un relato a modo, es un cuento que explica y da a los infantes, a los escolares la idea de que asisten al alumbramiento de la Patria.
Pero los conservadores y muchos presidentes en el pasado optaban con festejar la consumación de la Independencia con Iturbide y el nuevo ejército trigarante, que deseaban entonces todos los mexicanos y que establecieron los colores de la bandera nacional.
Es decir, hay que mencionar que la gesta tuvo un inicio y tuvo un final, dado que no se realiza una fiesta similar en la fecha de la Consumación de la Independencia, sería mejor que todos estuvieran incluidos. La mención de Guerrero e Iturbide, no desdora nada, complementa una gesta de una década de figuras que se esforzaron por el sueño de darle felicidad a México.
Si, Morelos, si Allende, Aldama, pero creo que no solamente la Corregidora Josefa, deben considerar a otras heroínas insurgente que tanto mérito o más. Leona Vicario, y hay más damas ilustres, como Mercedes Bocanegra y hay otras insurgentes, que merecen ser mencionadas.
Desde curas hasta militares, desde legalistas hasta hacendados insurgentes el grito es mosaico de una guerra de una década. No hay necesidad de gritar sobre las virtudes que ningún gobierno es su dueño, y menos los fariseos que más presumen de pureza, resultan los peores tartufos simuladores, -párrafo dedicado al gobierno populista que gusta de cerrar puertas a los de Ayotzinapa, que primero explotó, luego politizó y ahora no sabe qué hacer para cerrarla, de menos no los incluyó en el grito-.
De hecho, si bien la Constitución tiene su día, aún recuerdo el conjuro cívico que se hizo al reunir la campana, la bandera y la constitución, como la triada de símbolos nacionales, sería interesante que antes de que el presidente antes de gritar, realice una breve guardia de honor ante una Constitución que puede ser la estatal, en los casos ajenos a la CDMX, lo que recordará que la ley está por encima de los gobiernos, que es una finalidad de vivir en un estado de derecho y en que la justicia garantice la seguridad de vida, patrimonio y retribución de conductas punibles.
Ciertamente este punto sería como un “exorcismo” para el gobernante actual, López, porque su idea de que “No me vengan con que la ley es la ley” “ O que la justicia ( como él la entienda) va por encima de la ley” pero son tres nuestros símbolos. Vi a Vallarta Plata, como alcalde en Guadalajara, escoltarlos con una guardia militar. Los símbolos recorrieron todo el país, cuando estaba mucho mejor que ahora para volver a unir a todos los mexicanos, otro exorcismo.
Será esto posible cuando se tenga una presidenta del poder ciudadano y que los legisladores con un poco de sentido del show y de integridad histórica, conformen una ceremonia en que se grite correctamente y se honren a los símbolos nacionales y a la memoria de los héroes iniciadores y consumadores de la toda la gesta.
No hay un ritual perfecto, el de los Niños Héroes, está bien hecho por los militares, pero omiten divulgar mucha historia, es prudente hacer la observación que no fueron solamente 7, sino 200 y que si bien no se mencionan se les da lectura, así como a marinos que han defendido a la Patria en momentos de riesgo o invasión extranjera, hermanados en el mismo fín.
No es necesario que sea en la ceremonia del día de la Marina, cuando se les recuerde, o se les deje la fecha exclusiva, la historia es un todo, lo hecho del Heróico Colegio Militar es similar a la defensa de Veracruz por los cadetes navales.
Pero observemos una omisión importante, no todos murieron: Sobrevivieron Porfirio Díaz, héroe liberal intachable, aunque satanizado por la revolución de San Luis…Missouri. También los “Macabeos” como se les bautizó a Luis G. Osollo, militar intachable y héroe, Miguel Miramón, que llegó a presidente conservador y salió con los bolsillos vacíos, por honrado, aunque hay historiadores que lo acusan de ser vicioso del juego, lo que muchos estudios y biografías no señalan, pero todavía es perseguido.
Tan sin chamba estaba que su mujer Conchita lo mandó aceptar la chamba que le ofreció Maximiliano, quién al final en Las Campanas, le cedía el sitio de honor. Y qué decir de Tomás Mejía, general indígena, al que algunos historiadores le tratan de dar fama de sanguinario, lo que si fue sin duda el Tigre de Tacubaya, Leonardo Márquez pero lo mismo podemos decir de muchos liberales impolutos por victoriosos.
Pero esos cadetes sobrevivieron a Chapultepec, que Juan Alvárez, con tropas frescas no intervino por las simpatías federalistas que le suscitaban las Hermandades Misteriosas y los federalistas del norte.
Tengamos una visión más amplia de la historia, pero cancelemos las tentaciones partidistas, porque capaz que los militares pro 4T agregan: “Viva el Los Tren Militar Maya” o “Viva la aerolínea Mexicana” o “Viva la corcholata favorita” por favor, pueden proceder con la seriedad que les ganaba antes todo el respeto de la sociedad porque que invitados trajeron al desfile, que motivaron la protesta diplomática de Ucrania, y que decir de Nicaragua, Cuba y Venezuela, socialistas bananeros y famélicos, aunque no su dirigencia, ni su casta militar.
Para evitar excesos que muchos de nuestros dirigentes padecen de ignorancia porque mal conocen los relatos de la historia de bronce, seguirá siendo de bronce, como nuestra raza, pero es una aleación en que caben todos, por eso es buena que sea con bronce, que mezcla otros minerales. No conozco otra ceremonia semejante a nuestro grito, aprovechemos como lo hizo Don Porfirio con su visión de estadista, un acto que va al futuro.
Se puede narrar una hermosa y nada polarizante historia de México, que nadie crítico en los libritos de Calderón una buena síntesis breve de Historia y sus Banderitas.
El Presidente Calderón nos dio un formidable bicentenario, en varios escenarios en diversas manifestaciones de cultura, de mexicanidad. No solo el Zócalo, el Angel de la Independencia, y otros escenarios, y todos fueron invitados, con estrellas de todo tipo y para todos los gustos, es triste pero López no pudo igualar a Calderón y menos como festejo sectario. O un día todos pensaremos en el México Erótico.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







