Por Laura Gutiérrez Franco
Mientras en los discursos oficiales se suele priorizar la narrativa de estabilidad y bonanza, las cifras oficiales del propio INEGI cuentan una historia muy distinta. La economía del estado de Jalisco ha entrado formalmente en una fase de recesión técnica, un hecho contundente que las autoridades estatales difícilmente van a salir a pregonar o admitir de forma abierta.
Esta situación quedó al descubierto gracias al análisis puntual expuesto por el economista Eduardo Paz en el programa Conde Nado Dinero, transmitido por Espacio Televisión. Lejos de las estimaciones al aire o la especulación, el especialista presentó cifras concretas sobre el comportamiento económico de la entidad, demostrando con números en mano que Jalisco ligó dos trimestres consecutivos a la baja en su actividad económica.
El desglose de los datos expuestos revela con claridad qué está pasando en el estado. La contracción comenzó a registrarse en el cuarto trimestre de 2025 y se mantuvo durante el primer trimestre de 2026. En el terreno económico, acumular dos periodos seguidos con variaciones negativas en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) se define, técnicamente y sin rodeos, como una recesión.
¿A qué responde esta caída que poco se menciona? La causa principal está en el deterioro simultáneo de los sectores primario y secundario. Tanto la actividad agropecuaria y del campo como la producción industrial mostraron números negativos en el estado. Y aunque el sector de comercio y servicios mantuvo un crecimiento marginal por debajo del 1%, este avance fue del todo insuficiente para compensar las severas pérdidas registradas en los sectores industrial y agrícola, a pesar de que el comercio representa alrededor del 60% de la economía de Jalisco.
Es verdad que se trata de un fenómeno técnico y estadístico que muchas veces tarda en reflejarse de golpe en el bolsillo de la ciudadanía. Sin embargo, la brecha entre el discurso de “aquí no pasa nada” y la realidad que revelan los datos fríos es innegable.
Mientras a nivel nacional se reportó un crecimiento del 1.5% en el segundo trimestre de 2026, la economía jalisciense cargó con el freno de mano puesto durante el arranque del año, que sin duda se compondrá en el segundo trimestre cuando se tengan las cifras.
Aunque existen expectativas de recuperación asociadas al impulso de la obra pública, el dinamismo exportador y la derrama económica generada por eventos masivos como el Mundial de Fútbol, el recuento presentado por Eduardo Paz deja una lección clara: la economía no se gestiona con buenas intenciones ni discursos triunfalistas, sino con la lectura honesta de las cifras reales. Y hoy, esas cifras indican que en Jalisco hubo un frenón económico del que poco se quiere hablar.
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