Por Manuel Gutiérrez
Después de padecer los 3 primeros años y un mes del gobierno transformador, las incongruencias, dichos, y errores de percepción lo siguen arrastrando al error, a la zona de la ilegalidad, o al perjuicio de su propia economía.
Queda claro, actualmente que la 4T del Tlatoani López tiene una manera diferente de entender las realidades jurídicas, económicas, sociales y arrastra con sus propuestas a los seguidores de Morena, a la burocracia sometida al presupuesto, y finalmente a quiénes le creen y esa visión le ha impedido triunfar en su administración.
El primer punto es la consulta para investigar a los expresidentes, pero las ilegalidades y corrupción bien ameritan que este gobierno se sume a la lista, porque la corrupción es un método de política que el Tlatoani usó, se complació y se enriqueció en las aportaciones ilegales para su movimiento regenerador que tuvo el mérito de convertirlo en multimillonario en el negocio de la política, pero les llama donaciones o préstamos personales.
Estuve en un centro de Morena, observé que los seguidores instan a enjuiciar y perseguir a los expresidentes, como si la tal consulta fuera necesaria para que un estado observe la ley y la aplique. Suponga que un caso criminal de los muchos que abundan en nuestros días, con cifras de 90 muertos por violencia en un día en todo el país, se consultara si el ministerio público y la judicatura deberían cumplir con su deber.
El delito se persigue de oficio, y la potestad de juzgar se aplica a quien se compruebe la comisión de un delito es algo inherente al principio de legalidad y del pacto social que constituye a la sociedad que evita que regresemos a las era de venganza, o de la ley del más fuerte.
Pues esa parte, los de Morena, la ven como un acto político que validará la acción de la justicia para perseguir a un puñado de presidentes algunos de ellos que ya descansan de la vida, otros parecen estar próximos a estarlo, y en un reducido número, si son aptos para que el castigo de la ley se les aplique, y no la reclusión en terapia intensiva en un hospital, resulta que es ilegal la persecución por la figura de la prescripción, y con ello parece que la consulta le da substancia a un proceso. El asunto se trata de probar la comisión de los delitos. Y obviamente eso hará correr muchos alegatos jurídicos en ambos sentidos, de la acusación y de la defensa, en el esclarecimiento de los hechos, la consulta pública no es requisito en la actuación.
La Suprema Corte, lo plantea como un acto de investigación histórica, para que los protagonistas – y no solo los expresidentes- de actos políticos trascendentes en la sociedad, sean juzgados, investigados y en el caso se determine una verdad histórica. El INE propone la consulta en forma seria y metódica con sus instrumentos y recursos, para evitar las encuestas amañadas de López, en que levanten la mano los indígenas de Chiapas que no estén de acuerdo con el NAIM de Texcoco. Aunque los indígenas si viajan en aeroplano, aunque la 4T no lo crea, así como tienen pantallas y usan celulares de última generación e incluso no aprueban a López.
EL INE busca formalidad y que las ocurrencias del presidente sean filtradas por un método serio de saber la opinión de los mexicanos, en el caso que les interese.
O sea que cada sector ve un mismo asunto con fines diferentes. La intención del gobierno es demagógica, ya que pudo iniciar si podía las acciones legales sin tener que emplear una consulta del INE, es innecesario el apuro de Morena, por promover la consulta, más que como acto político.
Pero esta administración prefiere ignorar sus propios organismos gubernamentales, el esquema de legalidad existente. Veamos el Gas del Bienestar. Muchas veces hemos repetido que la necesidad estratégica de ser autosuficientes en gas, o tener propiedad de instalaciones para su proceso y distribución, aún en Texas, son vitales para México.
Podemos aceptar a quienes argumentan que Pemex sólo produce un 25% del consumo, importa el 75% por ciento restantes. Existe solamente uno pozo de extracción de gas en México, y en otros datos, la producción nacional de gas es de un 3%. Elija su cifra, a modo encuesta, pero el hecho es que no tenemos gas y este sufrió un aumento de 80 por ciento en el precio internacional, a parte de las modificaciones de flete que en materia de transporte marítimo están sacudiendo al mundo.
Simplemente lo que venga de China elevó sus precios un 300% por el costo del transporte y un incremento inusual de los chinos de gas lo elevó en el mundo. En resumen, somos consumidores de un producto que viene del extranjero, sin control posible en México. La devaluación del peso también añade incremento al precio del gas, aunque digan que el peso está entero.
Ahora, el panorama de regulación que propone la 4T es perjudicial. Sencillamente quiere imponer un control de precios, un tope que puede generar muchos problemas. Y pasa a la acción, de manera precipitada como es su costumbre: Anuncia la creación de Gas del Bienestar, con la visión de morena pretende llevar a las colonias pobres el producto a precios bajos. La clase media, que se rasque con sus uñas, de entrada.
La visión omite que el estado tiene organismos de control de precios y de comercio, como son la PROFECO, la COFECE, y la Comisión Reguladora de Energía, que pueden regular la competencia, sin necesidad de meterse a gaseros, con su actuación efectiva bastaría. Al respecto la cámara de empresas relacionadas con el abasto y venta de gas, señalaron que no es el problema real, que se tenga un nuevo competidor comercial, (el gobierno) siempre y cuando –aquí está el detalle- las reglas sean parejas, se apliquen a todos por igual, y no se favorezca alguna empresa, la del gobierno, o alguna mimada del presidente por razones inexplicables, sobre las demás.
También mencionaron algo que es importante. Las distribuidoras de gas, han sufrido con la pandemia, y alegan que sus utilidades no les permiten en muchos casos más que el bajo mantenimiento, sufren de unidades de reparto en malas condiciones, los cilindros de 30 kilos no se han renovado, de hecho, cada día lo cambian por uno más feo y la seguridad de tener riesgos de explosiones domésticas o en las calles es mayor.
Como se fuera “Shazam”, López supone que tendrá un centro de distribución, a no ser que sea directamente el que disponga Pemex, conseguirá las unidades nuevas de cilindros, con una compra urgente que seguramente será más costosa. Una caricatura del Financiero tuvo la virtud de explicar quién puede repartir el Gas Bienestar: La Guardia Nacional, que puede sumar en sus recorridos una campaña o una música alusiva a Gas del Bienestar, el más bueno y barato, sólo para pobres, dado que en seguridad no aportan nada, tal vez sea una gran idea.
Y proceder en sus camiones a distribuir cilindros. Pero esto es visto como acción de justicia de un gobierno que se despliega por los pobres, otros lo vemos como un error adicional mal planeado. Sencillamente las colonias pobres, yo quiero ver una.
Resulta que, entre esas colonias precarias, radica el más puro aspiracionismo. Quieren casa propia, en autoconstrucción, y que se dote a su colonia de todos los servicios, luego quieren la legalización si se trató de zona ejidal. Entre esas colonias se colocan inversionistas que por barato el terreno, construyen quintas de descanso, otras casas como patrimonio, casas con comercio incluido, y diferentes calidades. Entonces se cae el asunto de una colonia de pobres, todo está revuelto en las zonas urbanas a excepción de cotos o colonias de alto perfil.
Es tan difícil hasta con fines de caridad encontrar la real pobreza y se nota la falta de instrumentación de Trabajo Social a nivel profesional para hacer asertivo el reparto de beneficios. Tampoco se ve el uso de los datos de INEGI o CENEVAL, para determinar esos objetivos. Los repartidores del Gas Bienestar tendrán que pedir una declaración de impuestos de Hacienda para establecer quiénes son pobres.
La ostentación de pobreza aparente, una concesión para medrar en las despensas púbicas, parroquiales, en los donativos, ayudas de este clientelar gobierno, y por último, en recibir dádivas públicas por tener un piso sin cemento. Hay quienes lo rechazaron cuando se los regalaron, porque se deja de aparentar, lo que no son. Luego suman propiedad en que resulta que tienen alberca, aunque tengan piso de tierra en su casa. O son dueños de ranchos y en su ignorancia cultural no saben aprovechar sus recursos, solo solicitar subsidios de todo tipo…
Otras iniciativas populistas son la legalización de la piratería para ser vendida en “tianguis del bienestar” lo que violenta la ley, al convertir en legal un producto ilegal, dañando los derechos de autor, de patente, afectando a su propio comercio establecido, y finalmente a los productos que se fabrican en el país. Los morenistas ven reivindicación, la gente normal, (serán fifís) ve un acto perjudicial y demagógico que quitará empleos y fuentes de trabajo.
De esa clase está el anuncio de los automóviles del Bienestar, es decir la legalización de autos chuecos que han sido una maldición para la industria y la distribución automotriz en México, en diversos momentos y ahora con un descenso de ventas en la peor crisis.
La industria nacional, las tiendas de autoservicio, la justificación del sistema aduanal, los tratados internacionales, todo salta hecho pedazos. Pero con su visión errónea y clasista, la 4T cree que ayuda a los pobres y no les importa que la destrucción del país, sea la consecuencia con el aumento de en 10 millones de necesitados, punto en que se han anotado un gran éxito.
*Manuel Gutiérrez, es periodista
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