
Por Manuel Gutiérrez
Algo muy extraño está ocurriendo en estas elecciones. El primer debate fue visto por 13.7 millones de mexicanos según el INE, pero creo un deber moral publicar mi intención de voto por Xóchitl Gálvez, como han hecho otros mexicanos algunos de ellos muy destacados, lo cual no es mi caso
Hacerlo tiene implicaciones: Determinar un propósito te marca en cuanto a un momento histórico y analizo hasta donde puedo, todo el contexto de la elección. Incluso es una forma de quemar las naves, como lo hizo Hernán Cortés al iniciar su desembarco en México y que me atará por mi dignidad a no aceptar otro tipo de propuestas. Vamos, no se trata de ser chapulín, sino congruente y mantener los principios por los cuales se norma la acción personal.
Mi voto será por Xóchitl, al margen del primer debate y luego de visitar el CUCEA en que reventadores de Morena fracasaron en su operación de gritos, cuando hubo gran emoción e interés por verla, saludarla y oírla. Sus consignas quedaron fuera de lugar, aunque habrá una cascada de memes y mensajes tendenciosos que digan que fue abucheada. Todo lo contrario, fue una super-star.
Es una consideración mi elección, derivada de la observación y lectura de los medios de información nacionales, sobre el estado de cosas que padece México. Parece letanía, pero la seguridad, (Con Chiapas, Veracruz, Tabasco, Michoacán, Zacatecas, Guerrero, y aun más en la ingobernabilidad, con un poder fáctico del crimen organizado para que los candidatos lo sean, tengan licencia de hacer campaña, y un índice de temas en que no entra seguridad, antes de pasar a ser un empleado más de la gestión municipal del Narco, que cobrará impuestos, multas y regulara por segunda vez, legal y de facto la vida den esos municipios) y de esto el señor mañanero finge demencia, serán que son sus cuates.
Eso nunca lo reconocerá la hebrea-mexicana, Sheimbaum, que no admite como AMLO la realidad del narcotráfico gobernando México, y su alianza con el Cartel de Sinaloa, como la falla de PISA en educación, salud, con el Seguro Popular muerto, por un INSABI de tranzas, la falta de transparencia, economía no resultan con resultados satisfactorios, tampoco el combate de a corrupción que solo existe en el delirio del aspirante a autocráta, López, que sigue en campaña abierta para el poder trans-sexenal.
Claudia tampoco se expone a hablar directamente con los jóvenes, todo debe estar controlado –los gritos le rompen el hielo- y no hace visitas a casas de estudios o mítines reales.
La polarización en estos 5 años y 6 meses logró su objetivo. Hay dos Méxicos y un proyecto transexenal, que huele a dictadura podrida. No sólo la fundación de Morena, salvó al sistema político del partidazo, a tener nueva credibilidad el presidente, lo salvó un constante y retrogrado retorno a prácticas pasadas, al abuso del poder en declaraciones, ataques, mentiras todas dirigidas a forman un régimen más avanzado en el autoritarismo, sin espacio para la crítica, para la libertad de expresión, o de prensa. López salvo a un sistema retrógrado, aunque alegue que es fundacional, y que todo empieza en la 4T porque antes todo era neoliberal.
Xóchitl estuvo en el debate y dentro del escaso tiempo en que Denisse Dresser estuvo leyendo las preguntas formuladas por Signa Lab del Iteso, la universidad jesuita del Occidente del país, y que en número de 20 mil recabarondentro de un estudio directo.
Es decir los planteamientos vienen de los ciudadanos, es la realidad que perciben, no fueron modificados por los conductores del debate, que nada tuvieron que hacer en el modo aleatorio de seleccionarlas, ni en su redacción.
Muchos esperaban un nocaut fulminante de Claudia Sheinbaum, pero hagamos de cuenta que el formato del debate era de boxeo olímpico, en solamente 3 rounds, usando casco y protector bucal, y un referí atento a detener el combate a la más mínima señal de peligro. Esto reduce el fragor del combate, que existe, usando hasta la última fuerza, pero el evento olímpico está diseñado para disminuir el daño del boxeo profesional.
Xóchitl lanzó golpes, pero Claudia se protegió por piernas, por la campana y reloj, y también por la necesidad de arriesgar menos evadiendo estuvo bien librada, no contestó preguntas, elogió su gestión y fingió que la Virgen en que no cree le habla.
Los que esperaban un lance descontrolado de su explosiva personalidad, deben recordar que ya se le nombra la ICE LADY, la dama de hielo. Concentrada e imperturbable no buscó contestar, solamente redujo a Xóchitl al anonimato como candidata del PRIAN, sin el PRD incluso, omitiendo su nombre. Los cuestionamientos de Xóchitl, no fueron nuevos, pero si válidos.
Los tiempos y lo específico de las preguntas circunscribieron el primer debate a una postulación de proyectos principales, sin poder decir cómo, y de qué manera. Y en todo caso, una elección no se gana o pierde en un debate.
Xóchitl intentó mostrar el rostro deformado por la 4T de ineficacia, insensibilidad, corrupción, y una tenaz mentira continuada para disimular la realidad pero hizo falta presentarlo de una manera más espectacular, más a la Xóchitl, con ocurrencias frescas. Entró al terreno de la solemnidad que le queda mejor a Claudia, porque Maynez es un payaso.
Incluso antes del sainete con Ecuador, el cual viene muy oportuno para olvidar los graves problemas nacionales, hizo que el presidente reclamara a su creación Claudia, el aceptar el tono de las preguntas, señalando que para el Tlatoani López, es imposible: Decir que no se avanzó en nada y si se desmantelaron muchas instituciones que servían al pueblo como el Seguro Popular, la escuela de tiempo completo o las guarderías y las medicinas a niños con cáncer.
Incluso culpó de su independencia de opinión a Denisse, lo que constituye una mentira dolosa porque los conductores no formularon las preguntas. Pero se nota el desagrado personal del Tlatoani a la periodista, como aborrece a todos los comunicadores independientes.
A Xóchitl, le llovieron expertos oradores que consideraron que no pudo arrinconar, ni soltar una andada continua de golpes a Claudia, incluso Carlos Loret. Prefiero una mujer entera y valiente que una vocera de pico de oro y sólo palabrería sello de un sexenio que se debe ir.
Nadie quedó satisfecho, solo el esquirol Máynez que sus seguidores dicen que está siendo el imán de la juventud que no vota con evidente falta de información, que lo único bueno es su pegajosa canción, pero no basta.
Pero nada medular cambio. La lluvia de encuestas, y el uso presupuestal en favor de medios y probablemente de gratificación o chayote de muchas plumas prestigiadas, han hecho el mito de que Claudia ganó ya, que no es necesario ni votar, y que la oposición está muerta, pero llena los auditorios, cautiva a los jóvenes de todas las clases y siembra esperanza.
Pero sus acciones de terrorismo, más demuestran temor de que se produzca una cascada de votos desfavorables pese al clientelismo, y eso hicieron en el CUCEA, al corporativismo que alinea instituciones, sindicatos y organismos que desean estar incluidos en el futuro presupuesto pero Morena es nocivo con Claudia al prometer la continuidad de algo que no sirvió.
Xóchitl, avanza sin mantas a granel, con menos anuncios, con actos sin acarreo y sin pago de asistencia. Avanza contra críticos ardidos como Eduardo Verástegui, que no acepta que no es candidato de nadie, ni de nada, y pide que pongan su nombre en la boleta, para anular simplemente el voto. Huele a traición.
Que estrategia tan baja para el que quiere ser el candidato de Vox México, para alguien que advierte que si la Patria no la salva él, mejor que se hunda.
Eso muestra con su condena a Xóchitl, tiene defectos, faltas de capacidad, pero es un profesionista preparada, una política entregada y valiente, una representante que lucha por situarse entre los partidos que la postulan, todavía con una raigambre de ser ciudadana, en primer término. No es la gran oradora.
Lamadrid o Beatriz Paredes, hubiera sido más consistente enese tipo de debate, acondicionado para Claudia, pero no la figura popular que si es Xóchitl. Ahora vamos a una elección con candidatos cambiados, el populismo pone una estirada, cuello duro, científica –dicen, pero no ecológica- y ahí queda el desastre del Tren Maya Militar y la oposición busca alguien a quién el pueblo pueda reconocer.
Vamos, no tiene una calidad para exponer que tiene Lorenzo Córdova, consagrado en el mitín del zócalo, pero el motivo por el se le quiere apoyar, es porque un reconocimiento de la búsqueda de la preservación de la libertad, por la pluralidad que agrupo a fuerzas dispares, por la defensa de la separación de poderes, los contrapesos del poder, por un gobierno que tenga frenos y no el poder absoluto para desatender la rendición de cuentas y la democracia porque la inseguridad y la corrupción nos ahogan.
Simplemente Xóchitl es el regreso del seguro popular cuyos servicios hospitalarios no se pagan con los 3,800 pesos bimestrales del bienestar, y que no fueron creados, ni salieron del bolsillo de López.
Y son muchos los mexicanos que apoyan encuestas libres en que misteriosamente si gana Xóchitl, no en las de paga, que han caído en un sesgo vergonzoso. Pocos son capaces de defender la verdad, como herramienta de sus encuestas, en un régimen que privilegia la mentira y que da dinero por sostenerla, a muchos incondicionales, que no ven que son cómplices del daño, y en cierta forma, esperan de milagro que Claudia cambie la forma de gobierno, cuando no ha dado motivo para suponer eso, todo lo contrario. Por hoy es una mascota fiel.
Y fieles al modelo del partidazo, se solidarizan con lo viejo, con lo obsoleto con las políticas retrográdas. Cada quién será responsable del destino nacional, como lo interprete su leal saber y entender, el problema es que los que saben, por un plato de lentejas son capaces de vender a la Patria, que bien puede sucumbir, pero hay que desquitar el sueldo y hay quiénes prefieren cobrar lo clientelar y resolver su coyuntura particular. No la dignidad.
Nada paga la compra del alma, y siempre existirá un acto de reconocimiento de la libertad del individuo para no ser títere, pese a todo. Claudia falló y disgustó al Tlatoani, porque debió abrogar el debate por la forma que el pueblo presenta las preguntas: Debían decir: “En este sexenio en que vamos como Dinamarca, la transparencia se ha olvidado un poco por la felicidad de la gente. Y le consta Claudia que alegre se ve México…le gusta bailar salsa? Esas si son preguntas.
Ese es el tono que espera López, en sus delirios de cómo debemos vivir la realidad que sólo los privilegiados de Morena, los funcionarios, viven con sus mansiones como Nahle en Venecia de Veracruz, Bartlett, en señor de muchas casas, o las ventas millonarias de Mario Delgado de cargos públicos, cargos por millones, a cuánto una diputación, adicionales al presupuesto de Morena, como cita El Universal.
Un México alegre… con 26 políticos aspirantes a cargos de elección popular muertos, un factor real incontrolable del crimen organizado y una inseguridad y desapariciones que rozan la cifra de 300 mil víctimas, de las cuales más de 180 mil son muertes por violencia de grupos criminales y no abundo en el tema de las víctimas del periodismo en que este sexenio ha roto récord habrá que preguntarle la cuenta a Artículo 19.
Las preguntas están bien. Pero el segundo debate tendrá otro formato y tal vez, en él podamos ver más a fondo de que están hechos los candidatos, Xochitl es humana, no de hielo.
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