Por Manuel Gutiérrez
Le apodan el “Cangrejo” pero nada de caminar para atrás, o de ladito. Siempre avanza firme al frente y es el tapado para dirigir Cuba, en una continuidad propiciada por Trump en que la vieja dictadura tropical se renueva, pero el nieto de los Castro está listo para seguir en el poder y administrar a la manera de Delcy, el regreso de Cuba a la prosperidad… trumpiana.
Con un rol privilegiado desde su niñez, es el Jefe de la Dirección de Seguridad Personal – MININT con grado de Coronel, pero mañana podría, de necesitarlo, ser general o mariscal de campo. Su misión es proteger con una guardia selecta a Raúl Castro y otros personajes clave de lo que queda del desastre cubano.
Su trabajo a todo lujo tiene disciplina. Comienza a las 5 de la mañana en que filtra las carpetas de información conteniendo datos de inteligencia militar, de GAESA/Ministerio de Economía, de las inversiones extranjeras y de Cuba en el extranjero; todo MININT, FAR y MINREX queda en sus manos, y decide qué información extranjera selecciona para conocimiento de la élite del poder en Cuba.
Porque nació con pañales de oro. Es hijo del general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, que fue jefe de GAESA, el grupo de administración empresarial que concentra el 70% de la riqueza total de Cuba; adicionalmente regula el 90% del comercio minorista que paga tributos fiscales o a los controles de GAESA, verdadero instrumento de la economía de Cuba por encima de cualquier ministerio.
El Cangrejo, cuyo nombre es RAÚL GUILLERMO RODRÍGUEZ CASTRO, tiene 42 años de edad. Realiza viajes internacionales libremente por el mundo; simplemente hizo 29 viajes directos como personaje VIP a Panamá en seguimiento de negocios de alto nivel. Su nivel de importancia, para explicarlo, es superior al nivel que en México tiene Omar García Harfuch como Secretario de Seguridad, porque las capacidades ejecutivas de Raúl El Cangrejo llegan a los ámbitos políticos, económicos y de alta seguridad, y ahora se ha sabido que también diplomáticos.
En febrero de 2026 Axios reveló que Marco Rubio, el anticastrista secretario de Estado de los Estados Unidos, dialoga directamente con él, haciendo a un lado al supuesto presidente Miguel Díaz-Canel, que sigue solamente las órdenes de Raúl Castro. Actualmente es considerado la figura de la “transición” si se da el golpe de intervención de los Estados Unidos; al igual que en Venezuela, la dictadura creada por la revolución de Fidel Castro que encumbró a toda su familia, y de la que Raúl fue heredero directo y en vida compartió el poder con él, seguirá vigente, aunque el Cangrejo responderá como Delcy ante Trump.
Es decir, GAESA seguirá siendo el monopolio del dinero de Cuba, seguirá construyendo hoteles de superlujo y buscará atraer inversión extranjera en una aparente reapertura de Cuba, pero sin otros partidos, sin libertad de expresión, de asociación, manteniéndose la dictadura militar que lleva más de 60 años en el poder.
Los intereses cupulares que se logren entre Trump y el Cangrejo, apodado así por tener una extremidad con seis dedos. Pero al estilo de Andy López Beltrán, el poder absoluto da versatilidad para emprender negocios turbios.
En agosto de este año, The New York Times documentó y presentó la revisión de papeles judiciales de la operación Sísifo, y se atribuye que dos miembros de la red lo acusaron ante fiscales de los Estados Unidos.
Sísifo consistió en que se creó una red que robaba yates en Florida y luego, como flota clandestina, estos yates eran usados para sacar personajes cubanos que podían pagar, lo que incluyó a beisbolistas famosos como Yasiel Puig y Adeiny Hechavarría. Los yates robados eran cargados con mercancía de lujo que se adquirió mediante el robo de tarjetas de crédito en Florida; luego los lujos eran redistribuidos en Cuba para la élite que puede pagarlos.
No sorprende que el petróleo regalado por México también terminara en una red similar al huachicol para su reventa a los consumidores de la isla, pero en este tema el Cangrejo no ha sido relacionado.
La red fue desarticulada por los investigadores de diversas agrupaciones de seguridad estadounidenses, con 21 detenidos que fueron juzgados y sentenciados a 25 años de cárcel. Pero el Cangrejo no es tonto, como los intocables de México, y NO ESTÁ IMPUTADO FORMALMENTE, pero cabe la reserva de alguna investigación relativa a su persona.
En 2022 pasó a vivir a todo lujo como un potentado en Las Vegas, moviendo millones como empresario bajo una compañía denominada Gran Azul, para enviar mercancías a Cuba.
El sujeto, Raúl, podría ser confundido con El Canelo en cuanto a su color, físico y complexión; su vida en Las Vegas causó escándalos que se conocieron en Colombia y otros países sudamericanos.
Sin embargo, su vida a todo lujo, del guardián del marxismo-leninismo de Cuba, sigue provocando que se le cite en la prensa internacional. Lo último fue una rumbosa fiesta el 3 de octubre, con pirotecnia espectacular toda la noche. Intensas luces brillaron en su residencia y jardines, y se tuvo una selecta concurrencia, se dice a nivel internacional, para festejar el cumpleaños de su pareja actual.
Los cubanos tomaron videos que circulan en las redes y en las cadenas noticiosas. Mientras el esplendor del Cangrejo se daba, 3.5 millones de cubanos no tuvieron agua potable para sus necesidades básicas y difícilmente agua purificada para consumo humano. Pero el dinero a raudales está en GAESA y con el delfín de la dictadura.
Para colmo, ese día Cuba estuvo a oscuras, porque hubo apagones por falta de energía eléctrica por 24 horas, lo que hizo más notorio el festejo. Los cubanos dijeron “mientras en Cuba hay apagones”, los videos salieron de la playa y la marina.
Pero no es nada nuevo. En agosto de 2022, él y su círculo cercano presumieron fotos en un yate, con comida y bebida abundante, en plena crisis alimentaria.
La boda de 2023 fue de jets privados, la élite del régimen, alta seguridad, yates, lujos y derroche, como si fueran magnates petroleros, mientras en Cuba languidecen por hambre.
Otro gran festejo fue la boda de la hija de Almeida en 2018, en la lujosa finca Rancho Palco, en Siboney; junto al Cangrejo estaba Díaz-Canel, pero en un papel secundario.
Actualmente en Cuba lo vinculan a ser dueño de “La Marina”, un complejo de bares y restaurantes en la primera y la 70, y en la playa. Según se dice, en Cuba opera con prestanombres, pero todos dicen que él es el dueño. Por eso los cubanos se consuelan con decir: Hambre para el pueblo, lujo y monopolios para la familia. Como los socialistas de la familia de López Obrador y los poderosos morenistas como Manuel Bartlett, Pedro Haces, Adán Augusto, todos millonarios.
El contraste, sin embargo, no es exclusivo; por ejemplo, Sandro Castro, nieto de Fidel, el patriarca, el héroe máximo de la historia socialista de Cuba, tiene supercarros de lujo y posee discotecas. Mientras en el país hay apagón, en los bienes de los juniors hay luz y alegría, mientras se padecen de 18 a 20 horas de apagón, pero no en La Marina ni en la playa, en que hay borrachera, abundancia, cubana alegría tropical, mientras la isla está hambrienta; pero eso no le importa a Trump ni a sus cálculos personales, porque no pretende liberar a nadie del comunismo o de la antidemocracia.
Ya mencionamos que es interlocutor de Marco Rubio, pero en mayo de 2026 Raúl el Cangrejo estuvo frente al jefe de la CIA, John Ratcliffe, y el jefe del MININT equivalente, Lázaro Álvarez.
Más clara la mezcla de negocios, corrupción, poder, mafia y socialismo, patria libre. En septiembre se reunieron con ejecutivos de Dominari Holdings, empresa de Trump Jr., su hijo, and Eric Trump, con sede en la Torre Trump; el Cangrejo tiene su visa diplomática y se sabe poderoso, y se jacta de ello aun en los Estados Unidos.
La reunión fue para tener ventajas de negocios por la salida del grupo hotelero español Iberostar, así como de Meliá. Ahora los Trump quieren hoteles con GAESA y en toda Cuba.
Para que no queden dudas: en octubre de 2026 se realiza una reunión entre el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el general Francis Donovan, así como con el jefe de Estado Mayor de Cuba, Roberto Legrá. La reunión tuvo lugar en Guantánamo, en la base de los Marines en Cuba y la prisión para presos por terrorismo condenados en los Estados Unidos. Estuvo nuevamente nuestro personaje, que cuando quiere guardar bajo perfil define que es “guardaespaldas de Raúl Castro”, pero la verdad es que ante los Estados Unidos es el enlace de las futuras operaciones de Trump.
Por tanto, parece que sí lograrán que el mal del comunismo, su corrupción y su desigualdad, su hambre y la prepotencia de sus dictadores sí lleguen a cien años, porque Trump no romperá las cadenas, al contrario, las fortalecerá, para que los cubanos sigan como hasta ahora, siendo simples piezas útiles, subhumanos, en una forma de esclavitud moderna, bajo los millonarios que se alardean como revolucionarios socialistas y su exponente aprobado por el trumpismo, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que perpetuará el poder dominante para mucho tiempo. La sociedad cubana aniquilada no tiene manera de reaccionar que acelerando su marcha al matadero; por ello hicieron un gran trabajo rompiendo las instituciones que servían para fortalecer la democracia y la rendición de cuentas.
No, Trump no salvará a Cuba; es un antipaladín de las aspiraciones libertarias de los pueblos oprimidos. Considerando los datos, ¿a quién espera usted que pongan a administrar los bienes de Cuba y de Trump?
Los fuegos artificiales y la fiesta de los privilegiados no terminan, y las mentiras oficiales, menos. Pobre Cuba, Nicaragua y, a este paso, México, y todo por su ostentación; pero es válida, son los amos de los esclavos.
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