Por Manuel Gutiérrez
De entrada, y para evitar demandas, censuras, persecuciones, aparecer en el index, estar en la lista negra que no es lista y es guinda, queremos felicitar a la diputada Itzul Barrera, por su brillante defensa personal lograda con el Tribunal Electoral a modo, como se instituyó para defender la prosapia, el buen nombre, de todos los morenistas del universo.
Fiel a su orgullo de millennial, fiel a su estilo ligero, es decir leve, falto de peso, de gravedad del ser, diría Milan Kundera, usted hizo una gran defensa de su inquieta persona, que ya ha ocasionado varios dolores de cabeza a la amada Presidenta de usted, con sus determinaciones, falta de visión, que sobre todo es su principal problema, y que le augura un reducido futuro político, porque no sabe leer los momentos, entender las razones, aguantar vara, y sonreír ante los desacatos que finalmente son la última defensa de los ciudadanos, de los cartonistas, de los memeros y de los críticos, antes de ser enviados a Almoloya, como los peores delincuentes del país.
Porque ahora usted ganó una batalla, pero perdió una guerra. Le explicaré, porque no se le da mucho en materia de luces comprender que la política es como el ajedrez, y que requiere una intensa actividad mental para interpretarla. Claro, le digo esto como su admirador, como su cordial seguidor, porque sus metidas de pata han contribuido a meter en camisa de once varas a su movimiento Morena, al que usted aspira a ser candidata, digo no vaya a ser, defensora de la 4T y sus principios como el fin de la prepotencia, el amor a los pobres (que no sean cartonistas), el final de la corrupción, y también la humildad franciscana, que pregonan pero que nadie sigue.
Porque eso de aparecer en plan fifí, y llevar un nivel de alto vivir como corresponde a su elevada categoría, dado que usted está investida del partido populista, del amor del pueblo, del cariño de los representados, fue expuesto, como sus piernas en sus publicaciones de redes que revelan frivolidad, aunque ahora se queje de que fueron usadas en un cartón digital.
Claro que el servicio prestado a la causa merece que se le premie. Un perro xoloitzcuintle, símbolo de la prosperidad de Tenochtitlan, antes de ser taco al pastor, ¿qué le parece? Porque no estamos para ser hollywoodenses, ¿no cree?
Usted comenzó en 2025 cuando se burló de que la geografía de los Estados Unidos no le permite tener aguacates, y un Super Bowl —no se lo traduciré, porque a usted eso le debe encantar— sin guacamole es como si no lo jugaran los Jefes de Kansas o los Vaqueros de Dallas.
Por mí puede pasarme a la lista de demandados que cada día se vuelve más gruesa, hasta que el imperium de la ley se diluya en la realidad o el sistema de gobierno cambie. Y sería un gran favor: piense, Paco Navarrete es conocido ahora y admirado en España, en Estados Unidos; ahora se sabe que existe Mural, y de paso su persona, su talento, y hacer quedar mal a la Presidenta en un estado como Jalisco, con sus reiterados discursos de que no hay censura, pero aquí sí la hubo. Claro, usted se defendió como dama por hacerse admirar públicamente en las redes, entonces… no queda muy clara la barrera con que los Barrera se defienden y se definen.
Te platicaré algo, como lo hice cuando el Chícharo se volvió motivo de trending topic.
Carlos Loret recibió una llamada de Ricardo Monreal. Loret ha expuesto cómo la familia Monreal es prácticamente dueña de Zacatecas y cómo entre ellos se reparten la gubernatura y los cargos, nada de nepotismo porque eso es de los neoliberales, como usted comprenderá. Y era de esperarse una ríspida llamada, un airado reclamo, incluso hasta una desenfrenada mentada.
Pues nada, Ricardo Monreal actuó de manera respetuosa, incluso casi cordial. Expuso por qué renunció a Morena para darle el beneficio de la duda al partido si debe prescindir de sus servicios. Claro, Monreal es más dinosaurio que usted, de una generación de mírame y no me toques, y tiene mucho, mucho más box, diría Stallone.
Durante una larga conversación para radio en vivo, Monreal expuso, asentó su presencia, alentó sus planes, y no rompió lanza alguna con Loret, que tampoco le hizo feos, simplemente se mantuvo de manera muy profesional atento, sin ceder en nada, pero dando cabida a una expresión diferente y que era expuesta en forma civilizada e inteligente. Y hasta fue agradable.
Creo que por ahora usted no sería un interlocutor así. Porque pudo usar mil formas, incluso hasta al estilo de los priistas de antes, que te invitaban a comer, te atendían como personaje, y te deslizaban en su momento su queja, su reclamo, aderezada con una salida decorosa o reparadora; qué tiempos aquellos. Imagínese, políticos tan poderosos como Fidel Velázquez decían como mantra a sus allegados: “Les encargo, traten muy bien a la prensa, los queremos como amigos, no como enemigos. No quiero que fomenten discordias con la prensa”, y Don Helio lo repetía también. Eran tan sabios.
Creo que usted debe escuchar más a Don Jaime, a quien no tengo el gusto de conocer más que en sus escritos, porque sus colaboradores tan modernos, tan pop como es usted, son muy expansivos y le dieron una victoria a su gran ego, a costillas de un golpe internacional que todavía no termina en su onda de explosión, a nivel internacional contra su estructura, partido y presidenta.
Paco Navarrete es hoy más Paco Navarrete que antes, más conocido, más famoso, porque su trabajo no lo muestra, pero usted contribuyó a tal suceso. Lo cotizó mejor.
Hoy temo que la Presidenta tendrá que hablar del asunto porque se fue hasta El País, y el asunto sigue; tal vez tenga suerte usted, pero huele a amigos del Caudillo.
La molestia causada y el miedo que provocó con los medios que usted va a necesitar si pretende ser alcaldesa de Zapopan, o funcionaria de Andrea Chávez en otra entidad… causan que se sepa hoy que no se puede hablar de usted, y al no poderlo hacer usted pierde imagen, presencia, dado que el “hablen bien o mal de mí, pero hablen” es preferible por siempre al olvido y al miedo.
Hoy algunos colegas te dicen: “Ni la toques, yo no publicaré nada de ella”; mejor de lejos con gente así.
¿Comprende usted que se disparó en los dos pies con su reacción egótica, y se llevó a su partido entre los pies?… Se dice de otro modo, pero no le voy a hacer planchada su demanda.
De hecho, la verdad no pienso ocuparme más de usted, ni de sus errores frecuentes, ni de los próximos, porque el pez por la boca muere. E incluso, los políticos de verdad saben que en esos lapsos entra otro tipo de consideraciones que atenúan los desperfectos, por los buenos tiempos, la tolerancia, la concesión, el “entiendo tu trabajo, entiende tú el mío”, el fair play y el highball.
Incluso hasta Lemus le puede dar una lección sobre ello; se lo comieron vivo en el ITESO, en donde reaccionaron muy emocionales, pero no rehúye su responsabilidad y no acusa al pasado, ni a los reptilianos de haber contaminado nuestra agua, que ahora traen la conspiración de Mekorot, la empresa pública de Israel, que está presta para salvarnos y hacerse cargo de Guadalajara y del lago de Chapala, y por lo que dicen que ocurrió esta crisis, para abrir el camino de la privatización, y si se enoja Netanyahu nos despacha sus misiles o manda a su gato Trump a fastidiarnos.
Pero, claro, mejor la dejamos con sus aguacates, para que provoque otro problema fronterizo como lo hizo en 2025 en que se la fiaron, pero usted no sabe fiar. No dudo de sus talentos, de sus gracias, pero los políticos se van formando sobre la marcha y van mostrando madurez en su avance.
Los que tienen visión y valen la pena, otros, independientemente de su partido, poder y siglas, no serán de los que jueguen en grandes ligas.
El tener el poder es también un peldaño importante en una carrera —cómo lo uses—; usted lo usó para perseguir a un cartonista, a un creativo imaginativo que jugó con palabras que aceptó cayendo en su juego. Y luego lo acusó con la maestra, digo, con el Tribunal Electoral del desprestigiado INE Taddei.
Usted perdió, aunque le pidan perdón en una quincena, y los políticos que acudan al amparo judicial, al amparo del INE y su tribunal persecutorio —aunque no ven la campaña anticipada de Morena, con sus defensores que son candidatos— se verán como pobres, faltos de poder de negociación, serán vistos como políticos sin tablas, sin recursos de negociación que acuden a la nueva inquisición para que los defienda de los malos que son críticos… y no le aplauden.
Y la libertad de expresión es el sustento del periodismo de su papá. Creo que no hace mucho caso de sus consejos.
Los antiguos decían que quien no oye consejos, no llega a viejo, ni triunfa en la vida.
Goce su poder, porque es efímero, y una vez cuando el periodista Gregorio González Cabral, el de Humor, no Rumor en 8C, a quien simplemente leía toda la vida, sufrió un acoso real de un alto funcionario, le contestó:
“Usted es hoy funcionario, mañana yo seguiré siendo periodista”.
Dudo mucho que le entienda, pero los maestros de antes es lo que hacían: trataban de corregir el error, de sembrar el bien y de bajarle las rayitas necesarias a los temperamentos y egos de quienes se creen genios, y los griegos nos hablan de la hibris: “Los dioses ciegan a los que van a perder, para que no vean cómo se precipitan al abismo”.
¿Y por cierto alguien ha visto a Griselda Torres Zambrano? Yo la oía, su silencio creo que hizo que el Foro Nacional de Periodistas y el Colegio de Periodistas, juntos pero no revueltos y en sana relación, se preguntaran si hubo censura, pero este tema dice Claudia S. de Tarriba que no ocurre en este país, por si no lo sabían, pero juega a ser la última en saberlo. Es tan profesional Gris, que se notó cuando hizo falta…
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.







