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La Aldea

Oootra crisis de Forrest Gump Pablo Lemus; alcalde feminicida o ‘está pintado’ en Zapopan

Iván García Medina

El Gobierno de Zapopan –es un decir, claro está- atraviesa por oootra nueva crisis, producto de lo veleidoso que es su cabeza –por llamarlo de algún modo-, Forrest Gump –avísenle lo que ocurre en el ayuntamiento a su cargo si lo hallan corriendo por cualquier calle del mundo en estas vacaciones- Pablo Lemus. ayer martes 29 de marzo el síndico municipal –disculpen que no sepa su nombre- confesó en rueda de prensa que en Zapopan no hay gobierno, que hay rebelión en la dirección de seguridad pública y nadie le hace caso a nadie.

Me refiero al horrendo permiso que la horrenda administración del horrendo presidente municipal de Zapopan Pablo Lemus –“soy Forrest Gump”, dice- concedió –ellos dicen que negaron- para que se produjera un horrendo video en el que un macho mata al amante de su pareja y muy macho, tortura a ésta y la encajuela para llevarla a tirar a algún camino.

Y para eso prestaron las patrullas de Zapopan y a policías de Zapopan.

Podrán decir lo que quieran en ese ayuntamiento, pues ni hay cabeza, ni hay responsables. El títere que firma como presidente, y al que tienen corriendo como estúpido por las calles de Zapopan todos los días, para que no se entere de nada de lo que hacen los servidores públicos –no se enfade, esa denominación tienen los burócratas- que le contrató Juan Manuel Frangie, su socio, jefe de gabinete y operador financiero, ese títere nos quiere ver la cara y quiere que le creamos que dos policías se pasaron por el arco del triunfo su negativa a prestar las dos patrullas para filmar semejante video.

Si eso fue cierto, estamos ante un desacato grave, ante la aceptación manifiesta de que en Zapopan hay vacío del poder. El jefe de policía no acata el mando del presidente y los policías no acatan la instrucción de su jefe. Ellos -los feminicidas gobernantes de Zapopan- creen que los jaliscienses estamos idiotas, y les creemos sus ideotas.

Esto publicaron ayer martes 29 algunos diarios. Veamos Cúpula de Mural: “LA ‘FAMA’ DELATÓ a policías de Zapopan.

“UN CACAHUATE (sic) les importó la negativa de su Comisario, Roberto Alarcón, para que sus elementos y patrullas participaran en el video musical del cantante grupero Gerardo Ortiz.

“LA DESOBEDIENCIA (sic) de los agentes no hubiera pasado a mayores si el videoclip no se vuelve viral gracias a quienes consideran que fomenta la violencia contra la mujer y el feminicidio.

“EN LAS IMÁGENES se ven las patrullas rotuladas y a varios policías, quienes luego de los segundos de fama, serán investigados por el uso indebido de recursos públicos.

“ESO SÍ, lo bailado ni quién se los quite”.

En El Informador se publicó esto: “Hágase el escándalo… y Zapopan escandalizó…

“Y cuando no había noticia ni escándalo, sólo calma chicha por la vacación, Zapopan sacó la casta de campeón (verso sin esfuerzo). Ayer protagonizó la historia del día, atizada por el fragor de internet, pues presuntos policías zapopanos actúan y usan dos patrullas (bien lavaditas) en un video musical del grupero Gerardo Ortíz. “Pero no cualquier video: un montaje cavernícola que denigra y promueve la violencia contra la mujer.

“Aunque Roberto Alarcón, comisario zapopano, mostró el oficio en donde niega el permiso para el uso (o desvío de recursos, como quieran llamarlo) de cuatro patrullas y seis policías que pedía el productor (nomás), al parecer la decisión ya estaba tomada (sic) por alguien más. “Estamos indagando una posible actuación, por iniciativa propia, de los elementos que aparecen en el video”, señaló un comunicado del Ayuntamiento.

“Un caso para Sherlock Holmes porque, según comandantes de la corporación, cuando una patrulla se mueve fuera de su sector, horario o ruta, debe avisar al cabinero (1), quien reporta al comandante (2); éste a su vez debe notificar al Director Operativo (3) y luego al titular de la Policía (4). Osea, todo vuelve al origen. Imposible, nos dicen, que no exista una buena lista de cómplices si se comprueba que eran policías. Si así fue: ¿quién vigila a los que nos vigilan?”.

Bueno, esas, y muchas de esas, han pasado con Pablo Lemus. Muchas de esas van a pasar porque el tipo es arrogante, está sobrado y es experto en destruir lo que sus manitas tocan, desde una empresa familiar –las quiebra con la mano en la cintura-, hasta una institución como Coparmex –que presidió y a duras penas se está levantando-.

¡Puff!

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