Por Manuel Gutiérrez
Bueno, de Judas a la fecha, no hay nada nuevo pero la traición es un número muy gustado en el mundo, y con mayor razón entre los políticos mexicanos. Una especialista de Baja California es invitada al Picadillo Circus, su nombre artístico es Marina del Pilar; razonables sospechas para poder realizar este número circense en Picadillo Circus las tiene.
Marina del Pilar Ávila Olmeda, para evitar caer en redondo en esa etiqueta, dado que se argumenta que acudió a negociar como testigo ante el FBI buscando cierto tipo de inmunidad y delatando a compañeros de su gobierno y de su partido, lo cual es presumible, pero existen grabaciones que reveló Héctor de Mauleón, periodista nacional reconocido.
Ante este descomunal acontecimiento, la Presidenta como árbitro de fútbol de la FIFA decide no sacar ningún tipo de tarjeta, ni marcar falta. Simplemente mantiene el lado oficial de que Marina goza de su total confianza, que goza de la inmunidad nacional que concede la 4T a sus involucrados en escándalos, huachicol, nexos con el crimen organizado, etc. Incluso huele mal el asunto, pero ella no huele a nada podrido, como es el aroma de la traición al Estado, al partido, a su amiga.
Es decir, para Morena la traidora a la patria es la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, que niega haber tenido conocimiento de nada y “pruebas, pruebas, demuestren lo contrario”. Su acción propició un golazo en contra de un laboratorio de fentanilo, de los que no existen en México, según afirmaba el presidente anterior López Obrador.
En la ejecución, sin embargo, un fatal accidente mostró que dos agentes, y así lo reconoció el gobierno vecino, eran agentes de la CIA participando en el operativo. ¿La CIA le entra a la lucha contra el narcotráfico y contra el crimen organizado catalogado como terrorista en México? Oficialmente no se sabe la respuesta. Los hechos la dan.
Pero ciertamente, las respuestas que buscaba la Presidenta comienzan a llegar. No por el iracundo Trump, todavía, sino por la DEA, organismo antidrogas oficial del vecino país, que señaló que México tiene un narco-gobierno y que los nexos entre los cárteles y los funcionarios del gobierno de colusión para el narcotráfico existen, para hacer emocionante el caminar sobre el alambre.
Marina del Pilar busca una salida por la tangente, y esta parece estar en acusar de su numerito al periodista Héctor de Mauleón, que pasó de historiador acucioso a implacable y metódico estudioso del panorama del crimen en México, sobre todo el organizado y que conecta con los cárteles; es una autoridad en temas de seguridad nacional.
Denunciar eso es, al parecer, motivo de incomodidad en el gobierno, que debería agradecer sus esfuerzos. Pero Marina del Pilar se queja de espionaje y alteración de los videos, y emprende campaña de chivo expiatorio con Mauleón, que todavía no replica.
El número de traición se hace caminando sobre el alambre a gran altura, como lo enseñaron, sin traición alguna, los belgas Hermanos Wallenda, que crearon una institución sobre este número, hasta que en los años sesenta, haciendo una pirámide sobre el alambre, se cayeron con resultados funestos para la troupe.
Pero los móviles del número son diferentes. Maru Campos, la gobernadora de Chihuahua, del PAN, no pretendió socavar las instituciones nacionales, o denunció a gobierno extranjero la violación de la ley. Simplemente vio el efecto de una intervención que pasa por encima de ella y cuyo efecto les quitó un alacrán venenoso de fentanilo a los de Chihuahua, y a todo el país.
Marina del Pilar, por su parte, es diferente; busca su bien personal, su seguridad o impunidad a cambio de revelar datos que el gobierno de los Estados Unidos considere útiles para demostrar su tesis de que en México está fusionado el gobierno federal y otras instancias con el narco, porque eso es el fondo implícito de la conversación con un abogado de Miami, Michael Nadler, que ha llevado casos internacionales, incluso relacionados con Nicolás Maduro.
Pero sigamos con las diferencias con Maru Campos: Marina del Pilar tiene una carpeta de investigación de la FGR sobre una red financiera y su protección, y el Sistema Nacional Anticorrupción —al que nadie en la 4T le hace caso, aunque lo apoyaron ellos— ha solicitado formalmente se separe del cargo de gobernadora de Baja California, del lado de Tijuana-Mexicali, para que ubiquemos de cuál Baja California hablamos.
Adicionalmente, Marina tiene investigación de Estados Unidos por presunción de lavado de dinero, participando funcionarios de su administración con operadores del crimen organizado denominados “Los rusos”.
Ella y su marido han estado bajo la lupa y tienen bienes registrados en Estados Unidos, por lo que la atención del Departamento de Estado no cede. En enero de 2026, Marina anunció el divorcio de Carlos Torres Torres, ex panista involucrado en diversos incidentes de este tipo. Un divorcio táctico se dice en Baja, más de ficticio que de fáctico.
La causa de la prudente separación está en el hecho de que el gobierno de Estados Unidos investigaba a Carlos por lavado de dinero, por colocar transferencias millonarias del crimen organizado. La separación legal les sienta bien, porque así evita repercusiones penales directas; así pretende eludir perjuicios en sus bienes.
Y en eso está ella, feliz caminando en el alambre, cuando llegó Mauleón a ponerle ladrillos en el cable: esto es, una grabación que, aunque tachada de “gran mentira”, admite que la voz sí es la suya, y se asesora legalmente para emprender el linchamiento político-mediático de Mauleón.
Lo que lleva a tensar más la aguda relación con Claudia Sheinbaum, que no creo que se incline por esa amiga tan tempestuosa y tan cercana en sus pláticas con representantes de los Estados Unidos que pueden involucrar a compañeros políticos de primer nivel.
¿Entonces, quién le parece más traidora? ¿Maru, que incluso ha sacado provecho para proyectarse como una posibilidad nacional de la oposición, a la que no se ha demostrado nada, o la gobernadora Marina del Pilar, que engloba muchos, muchos hechos polémicos, oscuros y tormentosos dentro del sistema de la 4T perjudicando directamente a la Presidenta y su entorno?
Usted escriba su respuesta y descubra al culpable. Así es el acto de caminar en el alambre: el viento, la altura, el vértigo, los factores insospechados, los factores sospechosos, todos ellos se combinan en el número de Marina que se lleva un caluroso aplauso del respetable, pero puede caerse en cualquiera de los dos lados del alambre: del lado americano o del lado mexicano; esto es, que sea una pieza sacrificable, pero puede saber mucho del huachicol y de contactos criminales en esa entidad con los cárteles. Tal vez por eso la 4T defiende tanto a los suyos: todos están en que, si caen, se llevan a los demás al abismo.
NO ES LO MISMO BC NORTE QUE SUR.
Para evitar errores, el otro gobernador, de Baja California Sur, es Víctor Manuel Castro Cosío, que pretende apoyar a Milena Quiroga Romero, alcaldesa de La Paz, pero las estadísticas demuestran que si el PAN se pone inteligente y lanza a Lupita Saldaña, ellos podrán arrasar con el morenismo, al que la figura de Marina del Pilar le genera muchos problemas, aunque es vecina.
Por otro lado, para aumentar las tensiones, la regidora de Tecate, BC, María de Jesús Quijada, fue atacada a tiros con su marido, que falleció, y ella sufrió heridas en un ataque con su familia, en un criminal y condenable atentado.
La regidora fue llevada a los Estados Unidos, a San Diego, por la familia para atender a la regidora de las comisiones de Bienestar, agua, energía, protección a las infancias. Su marido, sin embargo, estaba vinculado al tema de seguridad, en la Procuraduría de Derechos Humanos, así como en la Secretaría de Seguridad de BC.
La determinación causó algo de sorpresa por preferir a los hospitales de San Diego antes que a nuestro fabuloso IMSS-Bienestar, y a la par porque era más seguro que en territorio mexicano, lo que de alguna manera evidencia que el control del país no lo tiene el gobierno federal.
En una espiral de violencia, el regidor Alfonso Zacarías Rodríguez fue asesinado cerca del Palacio Municipal de Tecate en 2021, pero zocalo.mx afirma que van 58 alcaldes, síndicos (representantes jurídicos) y regidores asesinados. Cuatro de ellos, según Tribuna de México, lo han sido en los últimos 4 meses.
Ulises Cota, agente ministerial; Mario Quezada, de la Agencia de Investigación Criminal, en Bahía Tortugas, Mulegé; un ataque contra el MP del lugar generó la muerte del agente Nabor Sánchez; en San José del Cabo, el director administrativo de Seguridad Pública Municipal, lo que muestra una racha de homicidios en esa entidad, y que personal del nivel municipal o ministerial ha sido el objetivo.
Por fortuna, María de Jesús Quijada se encuentra fuera de peligro, lo mismo que su hija, pero su marido, Jesús Pereida Ruiz, falleció como consecuencia de la agresión.
Para quienes pueden, estar del otro lado resulta mejor en atención médica y en seguridad para que no sufran otro atentado. En tanto, cerramos la función con la pregunta:
¿Caerá o no caerá Marina del Pilar? ¿Sabrán en Palacio Nacional lo que realmente dijo en aras de salir bien librada? ¿O será Héctor de Mauleón el chivo expiatorio al que le carguen los delitos ajenos, como se acostumbra, culpar a la prensa que denuncia?
Tarde o temprano, Mauleón demostrará y los hechos lo harán, con su verdad, porque su seriedad y solidez informativa no tienen pierde alguno.
Es un redoble muy largo… como en los números de alto peligro.
Para cerrar, redobles con Ruffo
Damas y caballeros, pasen a ver la función estelar del Circo de las Ilusiones de la 4T! El espectáculo de esta semana requiere de mucha fantasía, pues resulta que el temible “Gran Huachicolero de la Nación” no es un capo de pesado calibre ni un magnate militar con tanques clandestinos, sino nada menos que Ernesto Ruffo Appel. Sí, el viejo león panista, el primerísimo gobernador de oposición en la historia moderna de Baja California, ha sido ascendido por decreto matutino al trono del crimen organizado por la módica y ridícula cantidad de 10 mil litros de combustible asignados a su empresa. Para la narrativa oficial, poco importa la escasez de evidencias: una jueza militante y bien adiestrada concedió el trámite sin despeinarse ni exigir la menor prueba, demostrando que en el Poder Judicial del bienestar el debido proceso es solo un adorno publicitario.
La maniobra es de una torpeza circense que da pena ajena, pero cumple con su noble propósito: inventarle un preso político a la derecha para que el respetable público mire hacia la carpa equivocada. Mientras la Presidenta señala con fuego patrio al exgobernador como el autor intelectual del siglo, a los verdaderos señores del huachicol —los que mueven barcos completos y gozan de impecable impunidad institucional— no les tocan ni un solo pelo. Todo este show de magia barata tiene un solo fin: tender un oportuno cortinaje de humo sobre los escándalos que salpican la administración de Marina del Pilar en ese mismo estado, donde las aguas bajan tan turbias que ya amenazan con ahogar la narrativa del movimiento.
Así que aplaudan, apreciables espectadores, que la función es gratuita pero el costo para la justicia es altísimo. Agarrar a un referente del panismo para vestirlo de magnate del huachicol es el acto de malabarismo más desesperado del sexenio. Poco importa si el expediente está prendido con alfileres o si las cifras no dan ni para llenar una gasolinera de pueblo; lo único imperativo era armar el sainete, distraer a la tribuna y asegurar que nadie voltee a ver las bambalinas del estado norteño. En el Picadillo Circus, la culpa no se prueba, se fabrica a la medida de la agenda política.
Por cierto Ruffo Appel es parte del Comité Central de Somos Mx, el nuevo partido polítiico en Mëxico, así que sin duda es un asunto que tiene más que ver con la política que con la realidad, al menos eso parece.
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