
Por Manuel Gutiérrez
México en lo superficial es resultante de la conquista de España que trajo el aporte de la civilización occidental y más aún católica, es decir estamos ante un tema que representa 500 años de historia, de convulsiones, de aceptaciones y rechazos. Pero hay momentos en que el esmalte se cae a pedazos, cuando confrontamos que algunos somos más antiguos de los que creemos, que estamos mil años atrás de esta era.
Dejemos el acento de academia, y seamos más actuales. Todo esto se deriva de un choque de dioses, un choque cultural tan jocoso, como profundo, digno de que un Gregorio González Cabral, QEPD le hiciera una de sus fabulosas sátiras humorísticas, o un Juan Sánchez Medina, QEPD visto como choque de futbol, sería cosa de verlos como un juego de Italia versus México.
Resulta que en este país de encrucijadas de buen gusto, por fin acudieron a hacer una estatua al parecer de bronce de buenas dimensiones, con un Poseidón, musculoso como superhéroe de DC Comics, un Superman, con su corona, su tridente, una estatua de excelente gusto, dentro de los parámetros que halagarían el renacimiento o la alta edad media, con una sobresaliente ejecución para la deidad del mar obra de un autor yucateco Chapa Balam Díaz, que de paso está cobrando gran fama.
La colocaron en una playa rodeada de aguas azul-verde del caribe, en Puerto Progreso, se ve hermosa de verdad. Podría ser adoptada o vendida para una ciudad medieval o romana de Italia y de una playa de aquellas latitudes, está bien hechacomo imagen. Para nada me molestaría nadar a su alrededor.También pueden poner a Natalia La Fourcade, Ximena Sariñana y los Angeles Azules, si quieren.
Pero resulta que sobre el sureste se han ensañado los ciclones, ahora les viene Beryl, que parece marca de lápiz o de pintura, sobre Tulum. La causa la profanación.
Y pues nada que eso provocó que la elevada temperatura del agua del mar, ascendiera en las mentes calenturientas de los yucatecos y otros derivados de la etnia maya. Aquí en México en la marcha gay-LGTB sacaron una parodia de la pasión de Cristo, mejor no la describimos, pero al estilo más propio de la causa. Sólo unas pocas buenas conciencias se dijeron ofendidas… que poco aguantan los yucatecos, nosotros aguantamos la escultura de Sincretismo, y resultó vencida por el silencio y por la indiferencia más que por los rezos piadosos. No, no aguantan nada.
La explicación fue tan boba, tan simplista como antigua, ancestral.
El Dios Maya de la Lluvia –No Tlaloc, del imperialismo del altiplano, Teotihuacán o Azteca, tomado de los Olmecas, no ese no., El Dios Maya, es decir propio del lugar, DonCHAC, señor al que se ofrendaban bebés, doncellas, joyas, y uno que otro más, para que ahogados descansaran con la deidad en la profundidad fría del cenote, aplacando su ira y propiciando que les llegaran bendiciones de agua. Las facultades de Poseidón son más marinas, y Chac es más regador de sembradíos en esa cosmovisión.
No ven que los dioses del Altiplano, andan más efectivos en esta era: Huitzilopochtli, o Coatlicue, resultan más poderosos y les enviaron la bendición del tren maya militar, a cambio de 10 o 12 millones de árboles cortados, y cenotes limpios de reservas de agua para la escases mundial, invadidos por pilotes de concreto con acero, y lo pero obra más cara, opaca, y mal hecha es el orgullo. Algunos dicen que es broma, pero la sentencia de Poseidon por el pueblo bueno y sabio es el 16 de julio.
Pues sin ver esas bendiciones, la sencilla mente ancestral de los yucatecos, “Oye lindo, verdad que Chac está enojado y por eso nos llueven tormentas y visitas presidenciales” dicen por álla mientras piden panuchos. La culpa es por la estatua que sustativamente represente lo mismo, o sea una deidad del mar, solo diferenciada por mil años de depuración, estética y tecnología.
Pues bien esas almas ancestrales ya convocan a una concentración para ir a destruir a machete, fuego, marros e insultos, ¿ Sabrán el nombre de la mamá de Poseidón? a representación griega de la deidad del mar incluso pretenden ahogarla. Otros se la dejan a Beryl.
Ni parece que hayan sido evangelizados, y hasta son una muestra del sincretismo que tiene un paganismo a flor de piel, que debería ser motivo de preocupación eclesiástica, o de orgullo, porque se preservaron las ideas ancestrales, lo que muchos de ellos dicen que es mejor dejárselas intactas que convertirlos. Como que los misioneros se equivocaron según tal enfoque que va contra la historia y sus finalidades.
No se ría, tenemos un choque divino, en aguas del sureste mexicano entre Chac, Dios Maya regional versus Poseidón, que los romanos convirtieron en Neptuno, con el mismo símbolo del tridente, emparentado con la Sirenita, recordando el cuento de Andersen, endulzado por Disney y quedó más bonito.
Después todo somos Dinamarca, por obra de la Transformación, y nos hacen falta sirenas mirando el litoral desde la roca, tristes por el final que no pudo ser.
Espero que no lleguen a tanto los salvajes yucatecos, que son capaces de hacerlo, pero ya que pase Beryl, porque hay que culpar a esa deidad extranjera. Espero que no la emprendan contra los autos Maserati, porque tienen el tridente de Neptuno, y si se ven en Cancún.
Si les parece, podemos hacer un ritual de desagravio en un cenote bonito, porque el ceremonial de Chichen está feo y cenagoso, y por ejemplo en el Azul, o en lanzar algún preclaro político, como ofrenda, obvio del partido oficial en el poder para que aguante, pudiera ser Mario Delgado, que al cabo parece carpa.
Si, quisiéramos lanzar a Fernández Noroña, pero su origen es el Partido del Trabajo, otra comparsa de la transformación, así que no califica. Además su florido y excelso lenguaje, ni depurado pese a sus frecuentes visitas a París, puede ser contraproducente. Capaz que resulta amigo de Le Pen y le vende ideas irritantes por extremas para nuestro Dios Maya, Chac.
Todo el sureste, está plagando de leyendas, desde Ixchel, hasta Chac, y los cheneques, equivalentes de los duendes irlandeses, y con las mismas mañas aunque sean mayas. Que suelen abducir turistas aja…sobre todo mujeres de buen ver.
Pues bien esperemos que no se consume este atentado cultural.
Si no la quieren yo acepto la estatura en el patio de mi casa, primera opción aunque mide tres metros pero a los gatos les encantará.
O quizá darle refugio político, quedaría maravillosa en Puerto Vallarta, donde ya hay, – y nadie la hizo de tos- pero no importa, la podemos refugiar y Luis Mungia, del Verde estará de acuerdo. Los lancheros de Vallarta nunca culparon a Poseidón de las tormentas ni de la fluctuación del dólar.
Ahora, si quieren verse magnánimos, salir en la prensa mundial, se la regalan a Italia, donde la reciba Georgia Meloni, la ministra exitosa de ese país, para que la coloque en una playa del Adriático, o incluso en alguna fontana de Roma, que sabe los mexicanos peregrinamos para ir a verla, hasta álla y seremos capaces de pagar euros por verla.
Más todavía, le damos una causa al Tlatoani López para que no deje solita a Claudia, con el pretexto de ser chamán de la guerra religiosa en ciernes.
Nuestro Chamán, de lento hablar y perverso discurrir, podrá inventar una expropiación de las pirámides mayas, para el retorno del nuevo culto del Dios Chac, y de paso tener una religión atávica, no asimilada del extranjero en que el Tlatoani, podrá ser dejándose la greña, uno de los sacerdotes. Podrá ser más light, sin sacrificios humanos, sólo de pollos, para que con la sangre laven las ofensas a señor de las aguas.(Con un KFC en la base de la pirámide, como antes).
Más todavía, el Supremo Sacerdote, podrá ir a Italia a reclamarla, y de paso llegar a Viena por el penacho de Moctezuna, que de tocarlo se desbarata. Bueno, podrá traer los restos del penacho de plumas de Quetzal.
Con esas nobles tareas, estará lejos un tiempo y dejará respirar a Claudita, que solita se ve más bonita. – Bueno, no hay que pedir imposibles a Chac, ni a Poseidón-.
Si consideramos que en México hubo cerca de 10 mil personas creyentes en Tláloc, dispuestas a danzar para desagraviarlo y conseguir agua en el sistema Cutzamala, todo eso alentado como el nuevo himno de la CDMX, alentando la guerra florida, estamos entonces en una cultura no precisamente occidental, no católica, sino sincrética y además populista.
Vivimos en muchas regiones, una policromía, un mosaico superpuesto de ideas. Por eso somos como somos, tan mágicos.
Quizás las propuestas de regreso al mundo mesoamericano, sus mitos y sus ritos, puedan ser más aceptables por una gran mayoría.
Vamos, si el clavidente Aarón, y otros similares de la Televisión gozan de cabal salud, grandes números y felices ingresos, con sus lecturas de cartas y augures, porque no regresar a los tiempos pasados. La Secretaría de Cultos Prehispánicos para Devolver al Pueblo Lo Robado, a cargo del Chamán López, y con Noroña, como acólito.
Un país prehispánico en el fondo. Un tlatoani, ya lo tenemos.
Y voluntarios, los hay. Asombremos al mundo, con el desagravio a Chac, y que lo donen a Italia, en que por lo visto sabrán que todavía es factible conquistarnos, de muchas maneras, porque el esmalte no es tan bueno como creíamos de identidad nacional, resulta que no nos quedó tanto del Cid Campeador, como suponíamos.
Es más bien una identidad más apropiada a la María Candelaria de Tin Tán: “María Candelaria, te encargo los chichicuilotillos, nomás voy pa arriiba y tras lomita, y regreso” lo real es que somos muchos Méxicos, con muchas identidades, y máscaras como dijo Octavio Paz, y las máscaras dan miedo, risa, o confusión y no sabemos quiénes somos todavía.
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